jueves, 27 de agosto de 2015

¿QUÉ ES MULTICULTURALISMO?

El multiculturalismo emerge como problema social en la década del 60 en Estados Unidos. Ello se dio en el contexto de conflictos raciales y sociales que develaban cómo bajo el mismo orden político  (el democrático liberal) existían diversos órdenes culturales, religiosos y étnicos, entre otros. En este marco, se reflexionaba sobre si era posible tratar con igualdad a todas y todos los miembros y reconocer a la vez las identidades particulares. Es así como el multiculturalismo empezó a expresarse en medidas políticas y jurídicas orientadas a la aceptación y reconocimiento de la diversidad; a la vez que se configuraba como el lenguaje “político moderno de la identidad” a través del cual se denunciaba los procesos de exclusión de determinados colectivos.

Aunque su conceptualización es compleja, buena parte de los autores se orientan por el principio universal formulado por Walzer (1998): tratar a todos como seres libres e iguales”. Desde el liberalismo político, este principio tiene dos acepciones: una que prescinde de las diversas concepciones de “vida buena” para la organización política y aboga por la neutralidad política. Según dicha acepción, la función del Estado debe estar limitada la protección del único sujeto de derecho que es el individuo, aunque medien también instituciones políticas como la Declaración de los Derechos Humanos. Desde esta línea se cuestiona, por ejemplo, la regulación restrictiva del asilo y la regulación política que apuesta por el reconocimiento de la particularidad cultural y no a el autogobierno de las propias comunidades.

La otra línea, más nacionalista, plantea que el Estado debe promover los derechos e identidades de los diversos grupos, garantizando su supervivencia y transmisión generacional, pero bajo determinadas condiciones. El Estado debe regular este proceso en la medida en que es expresión de una comunidad nacional. Por ello le corresponde al Estado la tarea de construcción de una identidad nacional.

Si bien el multiculturalismo planteó un crítica moral para denunciar los vacíos y contradicciones del liberalismo, los “movimientos de emancipación” que emergen definen sus metas políticas y colectivas por la vía cultural; de ahí su heterogeneidad, fragmentación y atomismo.

En síntesis, el multiculturalismo colocó en el escenario académico, político y social el problema de las diferencias basadas en lo cultural, lo étnico, lo religioso, etc… y se cristalizó en una serie de políticas estatales que llevaron, incluso, a reformar la constitución política en algunos países en le medida en se reconocía la coexistencia de diferentes culturas y de un espacio político. Sin embargo, su forma de interpretación y ejercicio político no ha estado exenta de manifestaciones de racismo, etnocentrismo y segregación. De ahí la crítica que se plantea desde la perspectiva de la interculturalidad, concepto que abordaremos en una próxima entrada.


REFERENCIAS

Walzer, M. (1998) Tratado sobre la intolerancia. Barcelona: Paidós.

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