domingo, 26 de agosto de 2018

IMPUESTO MUNDIAL SOBRE EL CAPITAL

Foto del economista francésCon su libro El Capitalismo del Siglo XXI, Thomas Piketty es hoy por hoy considerado como uno de los mejores economistas del presente siglo.

Piketty (2014) sugiere reflexionar sobre un impuesto mundial sobre el capital como mecanismo de regulación del capitalismo patrimonial globalizado del siglo XXI. Lo plantea como una “utopía útil”, sin desestimar el papel que debe seguir cumpliendo el Estado social y el impuesto progresivo sobre el ingreso.

Propone un impuesto mundial y progresivo sobre el capital, cuya importancia sería preservar la apertura económica y la globalización, sobre la base de repartir los beneficios de forma justa dentro y entre países. Se trata de un impuesto progresivo y anual sobre el patrimonio global, el cual busca gravar más las riquezas mayores a la vez de considerar el conjunto de activos, bien sea de carácter inmobiliario, financiero o empresarial.

Para ello se requiere dar inicio a los proyectos de transmisión automática de información bancaria, para garantizar la transparencia financiera y con ello contar con información para determinar el impuesto al capital; proceso que, por cierto, marcha muy lento sin mayores sanciones al capital global, dada la opacidad sobre la distribución de la riqueza y las fortunas mundiales. Ello obligaría a precisar y ampliar los contenidos de los acuerdos internacionales sobre esta materia.

Destaca también que la función fundamental de este impuesto no es financiar el Estado social, sino regular el capitalismo. Esto supondría colocar límites a la desigualdad creciente a nivel global derivada de la riqueza a la vez que posibilitar una regulación eficaz de las crisis financieras y bancarias.

Invitamos a la reflexión: ¿es un planteamiento útil el impuesto mundial sobre el capital?


BIBLIOGRAFÍA

Piketty, Thomas, 2014, El capitalismo en el siglo XXI. España, Fondo de Cultura Económica.

domingo, 19 de agosto de 2018

I CONGRESO INTERNACIONAL SOBRE EQUIDAD, EDUCACIÓN Y GÉNERO

La Universidad de Murcia, que estrenó este curso el Grado de Sociología, organiza la primera edición del Congreso Internacional sobre Equidad, Educación y Género. El evento se celebrará entre los días 19 al 21 de Septiembre de 2018.

En el momento actual, todavía está abierto el plazo de presentación de propuestas de comunicación (hasta el 3 de Septiembre), así como el de inscripción (hasta el 10 del mismo mes, día en que se publicará la relación de las comunicaciones admitidas junto con el programa del Congreso).

Las temáticas están divididas por los bloques señalados en el título. Así, por el lado de equidad, se tratarán temas relacionados con políticas públicas, exclusión social, diversidad y multiculturalidad, así como desarrollo y sostenibilidad. Por lo que respecta a educación, los temas propuestos son bullying, coeducación, democracia, ciudadanía y derechos humanos, así como pedagogía para la igualdad. Y, por último, la dimensión de género se construye a partir de mercado laboral y profesionalización, empoderamiento y participación, rendimiento y trayectorias académicas y, por último, patriarcado, coerción y violencia.

En el siguiente enlace podéis encontrar más información sobre los materiales.

domingo, 12 de agosto de 2018

AMPLIANDO EL SIGNIFICADO DE PARTICIPACIÓN, TRES NOCIONES DIFERENTES

Las representaciones sobre lo que significa
Imagen de la filósofa norteamericanaparticipación han evolucionado mucho en los últimos años. Algunos movimientos críticos, especialmente el feminismo, han contribuido a ampliar el concepto de participación, más allá de la participación política.

En ese contexto, la filósofa norteamericana Nancy Fraser definió el concepto de contrapúblicos subalternos, que hace referencia a “arenas discursivas paralelas en las que los miembros de grupos sociales subordinados elaboran y difunden con­tradiscursos con el fin de formular su propia interpretación de sus identidades y necesidades” (1990: 67).

Jone Martínez Palacios (2018) publica los resultados de una investigación cualitativa realizada en el País Vasco, en la que clasifica tres imágenes diferentes de participación:

En primer lugar, una “concepción amplia de la participación”, que trata de identificar cualquier acto transformativo como acto participativo. Un aspecto característico de esta concepción es que se apoya en la idea de que la participación es una cuestión de poder.

En segundo lugar, una “concepción mixta de la participación”, que tiende a reproducir la división entre participación visible e invisible, dotando de una mayor importancia a la primera sobre la segunda. Igualmente, tiende a incorporar una noción de la participación basada en dicotomías y jerarquías.

Y en tercer lugar, la “concepción restrictiva de la participación”, que se basa en la ilusión de la existencia de una participación culturalmente neutra y universal de la que se subrayan sus aspectos técnicos más allá de una interpretación sobre el poder.

REFERENCIAS

Fraser, N. (1990) «Rethinking the Public Sphere: A Contribution to the Critique of Actually Existing Democracy». Social Text, 25/26, 56-80. <https://doi.org/10.2307/466240>.

Martínez Palacios, J. (2018) ¿Qué significa participar? Reflexiones sobre la construcción de las imágenes de la participación. En: Revista Papers, 2018,103/3, pp. 367-393.

domingo, 5 de agosto de 2018

PRECARIEDAD COLECTIVA EN STANDING

Cuando utilizamos el concepto de 
Imagen de economista británicoprecariedad ligada al trabajo, pensamos en sujetos y grupos de personas que sufren la desregulación laboral y económica. Nos referimos a aquellos perfiles laborales que cuentan con un mayor desempleo, parcialidad, intermediación laboral o menores ingresos. Podemos, incluso, tener en cuenta a aquellas trabajadoras y trabajadores que han adquirido nuevas formas de empleo que las apartan de la relación laboral clásica, en cuanto a derechos y protección social.

Pero Guy Standing añade algo más: la precariedad no es un nivel salarial o de ingresos monetarios recibidos en determinado momento, sino la falta de apoyo comunitario en tiempos de necesidad, la carencia de subsidios empresariales o estatales asegurados, y la carencia de beneficios privados que complementen las ganancias monetarias obtenidas” (2013: 34).

Dicha definición traslada la cuestión de la precariedad más allá del destino individual y la convierte en un problema colectivo y, como tal, político. Que abre nuestra mirada a lo que sucede a nuestro alrededor más allá de corsés de individualización y biopolítica.


REFERENCIAS

Standing, G. (2013) El precariado: una nueva clase social. Madrid: Pasado y Presente.