domingo, 25 de febrero de 2018

TURISMO DARK

Iconos darkSi en la anterior entrada abordamos el concepto de turismo Slum, ahora  queremos llamar la atención sobre el Turismo Dark o turismo oscuro. Éste está asociado a viajes que recrean espacios de tragedia, de desastre, de hechos atroces o en donde la muerte y el horror han destrozado vidas humanas o transformado comunidades, bien por acción de la naturaleza o provocadas por el hombre.
Algunos de estos espacios se han configurado con valor histórico y detras de éstos hay toda una reflexión política en torno a concebir dichos espacios como territorios del horror, de la injusticia, de la vergüenza y un llamado a la no repetición de dichos sucesos. Ejemplos de ellos son el desastre nuclear de Chernóbil, Ucrania, 1986; El campo de concentración de Auschwitz, Polonia; La prisión de Sighet, en Rumania; y Museo de la Tortura, en Santillana del Mar, España, entre otros.

Ahora emergen como objetos de consumo nuevos espacios, en especial en países en desarrollo, sin que medie en este tipo de turismo una reflexión política o ética frente al mismo; sin contar, además, con una reflexión previa por parte de las comunidades. 

Por ejemplo, cada vez más hay una demanda potencial por recorrer los lugares en donde Pablo Escobar, el conocido narcotraficante colombiano, vivió y murió. Conocer la capacidad de liderazgo, de destrucción y de violencia desplegada por Escobar se convierte en objeto deseado de consumo. Jóvenes y mayores deseosos de comprar y usar las camisetas con el logotipo de Escobar. Sin que exista, en la gran mayoría de los casos, una reflexión no sólo sobre la muerte sino sobre el legado dejado tras de sí de prácticas sicariales, de prácticas corruptas en buena parte del campo político colombiano, en las cuales el fin personal justificó todo tipo de medios.

Toda situación pasada debe llevarnos a una reflexión ética, es parte de nuestra historia, pero debe construirse de manera crítica, es necesario que no medie sólo el consumo como objeto de construcción histórica. Desde las ciencias sociales, cabe reflexionar sobre qué tipo de turismo se practica y qué legado histórico se está construyendo tras del turismo dark, que en espacios neoliberales se deja únicamente en manos de mediadores turísticos.

domingo, 18 de febrero de 2018

TURISMO SLUM

Turismo Slim
Marx señaló que la pobreza no se convertiría en mercancía, pero ahora
observamos cómo la pobreza se mercantiliza y se ofrece como algo atractivo a ser conocido y vivenciado a través de prácticas turísticas. Es lo que se conoce como turismo slum. Las motivaciones para el consumo de este turismo son múltiples, pero sólo queremos llamar la atención sobre éste como objeto de consumo.

El turismo slum o turismo de tugurios, de la pobreza, de barrios pobres o de la miseria, se extiende cada vez más a nivel global. Según Naciones Unidas, slum o barrio pobre es una zona degradada de un territorio cuya característica es contar con viviendas miserables o precarias, carentes de servicios públicos adecuados, saneamiento y asociada –en la gran mayoría de los casos- a situaciones de peligrosidad o inseguridad.

La pobreza se convierte en objeto de observación y en algunos casos en espacios en donde se vivencia temporalmente dicha situación de precariedad. Poco a poco, se habla cada vez más de este tipo de turismo (Puig, 2016). Se reflexiona sobre su impacto en las comunidades mientras una reflexión ética sobre este tipo de consumo apenas empieza a ser parte del análisis de las ciencias sociales.



BIBLIOGRAFÍA


Puig Cabrera, M. (2016) La iniciativa ST-EP: contribución del turismo para erradicar la pobreza. Tesis de grado, Facultad Turismo y Finanzas, Univerisdad de Sevilla, España.

domingo, 11 de febrero de 2018

COMUNICACIÓN ANALÓGICA

Gestos no verbalesCómo destacamos en la entrada sobre la importancia de las transcripciones, la comunicación analógica es muy valiosa en investigación cualitativa para el proceso de escucha y análisis de la información.

Según Watzlawick, Beavin y Jackson (1991, p.39) la comunicación analógica es toda comunicación no verbal. Pero ésta no debe ser limitada a los movimientos corporales, a la conducta conocida como kinesia. En este sentido, “Opinamos que el término debe incluir la postura, los gestos, la expresión facial, la inflexión de la voz, la secuencia, el ritmo y la cadencia de las palabras mismas, y cualquier otra manifestación no verbal de que el organismo es capaz, así como los indicadores comunicacionales que inevitablemente aparecen en cualquier contexto en que tiene lugar una interacción” (Watzlawick, Beavin y Jackson, 1991:39).

Todas estas expresiones no verbales nos develan los sentidos ocultos de los discursos, más aún una expresión no verbal puede darle un significado totalmente diferente a una frase o palabra. El lenguaje analógico carece del negativo simple, esto es, de la expresión “no”. Por ejemplo, hay lágrimas de alegría y de tristeza; una sonrisa puede interpretarse como alegría o desprecio; o una conducta de reticencia puede ser considerada como discreción o indiferencia.

En tal sentido, debe recordarse que todos los mensajes analógicos invocan significados a nivel relacional, y que, por lo tanto, constituyen propuestas acerca de las reglas futuras de la relación. “… mediante mi conducta puedo mencionar o proponer amor, odio, pelea, etc., pero es el otro el que atribuye futuros valores de verdad positivos o negativos a mi propuesta. Evidentemente, ésta es la fuente de innumerables conflictos relacionales” (Watzlawick, Beavin y Jackson, 1991:66).

Por consiguiente, es importante considerar este tipo de comunicación en el momento del análisis cualitativo. Es una comunicación ambigua, poco articulada e imprecisa; por ello, debemos estar atentos en el momento de la recolección de la información para no dar como comprensibles ciertas frases asociadas a comunicación no verbal. Si bien este tipo de comunicación es de difícil traducción, su no consideración supone una pérdida importante de información, en especial de carácter relacional en la medida en que admite diversas interpretaciones (Requena et al, 2018, p. 94).


BIBLIOGRAFÍA

Requena, M., Gómez, E. y Muñoz-Rodríguez, D. 2018, El fetichismo de la transcripción: Cuando el texto pierde el lenguaje analógico. EMPIRIA. Revista de Metodología de Ciencias Sociales. N.o 39 enero-abril, 2018, pp. 79-101.
ISSN: 1139-5737, DOI/ empiria.39.2018.20878.


Watzlawick, P., Beavin, J. y Jackson,D. 1991,TEORÍA DE LA COMUNICACIÓN HUMANA. Editorial Herder Barcelona. 

domingo, 4 de febrero de 2018

¿HIPÓTESIS EN INVESTIGACIÓN CUALITATIVA?

Un ejemplo de hipótesis requerida
El influjo de los paradigmas de las ciencias naturales es tal, que los formatos para el diseño de proyectos de ciencias sociales llegan a incluir un ítem que indica: ¿cuál es su hipótesis de trabajo?

Ante esta situación, hay dos salidas. Una, señalar que bajo vuestro marco analítico no se parte de una hipótesis previa, sino que ésta se construirá en el proceso mismo de la investigación. Aspecto que debe ser muy bien argumentado, citando autores. Otra salida es señalar un supuesto o hipótesis el cual va a ser contrastado, pero también debe indicar que éste puede ser modificado en el proceso de investigación.

La investigación cualitativa permite que las hipótesis sean formuladas después de que el investigador haya comenzado el estudio. Están fundadas en los datos y se desarrollan en interacción con ellos, en lugar de ser ideas previas que van a ser testadas. Así, la proposiciones hipotéticas son producidas o inducidas durante el mismo proceso de investigación (Silverman, 1994).

Como señala Marinas, “si investigamos no es tanto para verificar (un modelo, una hipótesis cerrada) sino para descubrir. Precisa­mente porque el material con el que tratamos es un material sensible que dice tanto de quien lo dice, como del que está construyendo al decirlo así o por quien está investigando en ese momento” (2005:134). Por ello, la investigación cualitativa no pretende verificar una hipótesis sino develar lo oculto, descubrir aquello que conforma las diversas subjetividades, los discursos de las personas investigadas, los cuales se encuentran situados en contextos histórico-sociales. En este sentido es válido construirla a posteriori, no a priori.



REFERENCIAS

Marinas, J. M. (2005): “10 temas comunes al psicoanálisis y a la investigación so­cial”, Arxius de Ciències Socials, 12-13, pp. 129-140.

Silverman, D. y Gubrium, J. 1994, Estrategias competitivas para analizar los contextos de la interacción social. Sociological Inquiry, Volumen 64, Número 2
Abril de 1994, páginas 179-198.