domingo, 24 de septiembre de 2017

LA TEORÍA DE LOS VÍNCULOS DÉBILES

Imagen del sociólogo autor de la teoríaLa teoría de los vínculos débiles forma parte del análisis de redes sociales. Fue desarrollada a principios de los años 70 por Mark Granovetter (1973), sociólogo de la Universidad de Stanford.

Esta teoría plantea que relaciones sociales de baja intensidad, que suponen una mayor distancia social, relaciones menos directas o menor dedicación de tiempo son muy efectivas, al distribuir información no redundante e integrar mundos diferentes.

Los conocidos, los amigos de los amigos o, incluso, desconocidos con quienes las personas pueden establecer pequeños vínculos, son decisivos para las oportunidades individuales y para la integración de los sujetos dentro de las comunidades. Así, para encontrar trabajo o desenvolverse en una comunidad política, profesional o académica, los vínculos débiles pueden ser tan determinantes o más que los vínculos fuertes.


REFERENCIAS

Granovetter, M. (1973) "The strength of weak ties". En American Journal of Sociology; vol 78, nº 6. (pp. 1360 - 1380).

domingo, 17 de septiembre de 2017

EXPECTATIVAS DE LOS PADRES Y RENDIMIENTO ESCOLAR EN EL CONTEXTO ACTUAL

Progenitores y alumnos a la puerta de un centro
Varios científicos sociales norteamericanos (Sewell y Hauser, 1980; Sewell, Hauser, Springer y Hauser, 2003) desarrollaron en los años cincuenta el llamado “modelo Wisconsin”, que relacionaba las expectativas de los padres y madres con el rendimiento escolar de sus hijos. 

Martín Criado y Gómez Bueno (2017) evalúan esta cuestión utilizando datos de la Encuesta Social 2010 realizada en Andalucía la importancia de las expectativas de los padres y madres en el éxito escolar de sus hijos. Para ello, comparan dos cohortes de alumnos: los nacidos en 1994 (que en el momento de la encuesta tenían 12 años) y los nacidos en 1998 (que ya tenían 16 años).

El estudio demuestra que el éxito o fracaso escolar no están relacionados con las expectativas de los padres. O, mejor dicho, que dichas expectativas se adaptan al rendimiento escolar y no al revés. Reconocen que existen diferencias de rendimiento asociadas al origen social, especialmente en la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), a la que consideran una “colosal carrera de obstáculos”.

Desde hace décadas, los sociólogos de la educación (Bernstein, 1961; Willis, 1977; Lerena, 1986; Fernández Enguita, 1990; Bourdieu, 2003) vienen advirtiendo que los contenidos impartidos en la escuela corresponden predominantemente a la cultura de la clase media, estableciendo mecanismos inconscientes de exclusión, que derivan en la deserción escolar de muchos estudiantes pertenecientes a los estratos populares.

Además de profundizar en una política de becas, las instituciones deben abordar estas cuestiones para convertir la escuela en una institución más abierta y plural.


REFERENCIAS

Bernstein, B. (1961) Social Structure, Lenguage and Learning. En: Educational Research, June 3th, pp. 163-176).

Bourdieu, P. (2003) Los estudiantes y la cultura. Buenos Aires, S. XXI.

Fernández Enguita, M. (1990) La cara oculta de la escuela, Madrid: Siglo XXI.

Lerena, C. (1986) Escuela, ideología y clases sociales en España. Barcelona: Ariel.

Martín Criado, E. (2017) Las expectativas parentales no explican el rendimiento escolar. En: RES n.º 26 (1).

Sewell, W. H., y Hauser, R. M. (1980) The Wisconsin longitudinal study of social and psychological factors in aspirations and achievements. Research in Sociology of Education and Socialization, 1, 59-99.

Sewell, W. H., Hauser, R. M., Springer, K. W., y Hauser, T. S. (2003) As we age: A review of the Wisconsin longitudinal study, 1957-2001. Research in Social Stratification and Mobility, 20, 3-111.

Willis, P. (1977) Learning to labour : how working class kids get working class jobs, Saxon House, Farnborough.





domingo, 10 de septiembre de 2017

EL ENFOQUE DIFERENCIAL EN INVESTIGACIÓN E INTERVENCIÓN SOCIAL

Enfoque diferencial y derechos humanos
Para alcanzar la igualdad entre los sujetos es necesario, primero, reconocer la discriminación de que son objeto algunos colectivos; segundo, visibilizarla; y, por último atenderla, es decir, dar razón de la variación interpersonal existente, tal como señalan Toboso y Arnau, a la luz de Amartya Sen:

La capacidad representa la libertad, mientras que los recursos nos hablan sólo de los medios para la libertad, sin atender a la variación interpersonal entre esos medios y las libertades concretas conseguidas. Como hemos señalado, es importante atender a esos rasgos diferenciales entre los diversos individuos y las diversas comunidades, las diferentes instituciones y las formas diferentes de producir esas libertades concretas” (2008:79)

En este marco de reflexión, el Enfoque Diferencial es, por un lado, un método de análisis; y, por otro, una guía de acción.

En tanto método, parte de destacar como prioritarios en la selección de la muestra a aquellos colectivos que por la posesión de un atributo negativo puedan ser víctimas de discriminación social, bien por una mayoría de la población o por un grupo hegemónico.

En tanto guía de acción, la política de intervención centra su desarrollo en los grupos más sensibles o más frágiles en materia de discriminación. La política se dirige a generar un marco de oportunidades orientado hacia la igualdad e inclusión social de dichos colectivos.

Este enfoque coloca especial atención en las diferencias de género, considerando a su vez a colectivos como los transexuales, travestis, transformistas e intersexuales. Orientado a develar la construcción social de patrones culturales patriarcales; aspectos identitarios acerca de cómo ser hombre o cómo ser mujer; y a destacar la discriminación y violencia contra las mujeres, entre otras líneas de análisis.

Otro componente del enfoque diferencial es el étnico, el cual parte de reconocer el histórico proceso de discriminación de ciertos colectivos por razones étnicas o culturales. Por ejemplo, grupos indígenas o comunidades negras o gitanas, son visibilizadas.

En términos metodológicos y de intervención, en esta propuesta emergen cada vez con mayor fuerza colectivos diferenciados por su orientación sexual, por su diversidad funcional, por su ciclo vital (niños y niñas, personas mayores, etc); además, por su situación de desplazamiento o de víctimas de la guerra.

Es por ello que el enfoque diferencial es cada vez más utilizado en políticas de intervención. De ahí que esté articulado a los Derechos Humanos y sea promovido desde entidades internacionales orientadas a promover políticas de igualdad.


REFERENCIAS

Toboso Martín, Mario; Arnau Ripollés, Mª Soledad (2008) La discapacidad dentro del enfoque de capacidades y funcionamientos de Amartya Sen Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política y Humanidades, vol. 10, núm. 20, pp. 64-94 Universidad de Sevilla Sevilla, España.

domingo, 3 de septiembre de 2017

LA IMPORTANCIA DEL TRABAJO DE CAMPO. REFLEXIONES DE UNA ENCUESTADORA

Importancia del trabajo de campo en una encuesta
Hemos tratado el tema en entradas anteriores: la importancia del trabajo de campo en el éxito de las encuestas, o los límites de las técnicas cuantitativas para captar el discurso social y político. En este sentido, la revista Encrucijadas publica una interesante entrevista a una veterana encuestadora del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas). En la misma, la entrevistadora hace referencia a aspectos muchas veces olvidados en el diseño y el análisis de las encuestas.

En primer lugar, apunta varios problemas de validez. Tales como la polisemia (las personas entrevistadas entienden de forma diversa el significado de términos como “liberal”), la falta de comprensión de algunas preguntas o, incluso, la necesidad por parte de la encuestadora de traducir algunas ellas al lenguaje coloquial. Algo que aleja a los instrumentos del grado de estandarización necesaria. Dichas dificultades de comprensión dificultarían también el proceso de comunicación: “la gente da por supuesto que lo que les voy a preguntar la gente lo entiende, y si no lo entienden piensan ‘yo soy idiota’”. Además, reflexiona acerca de la escala de 1 a 10 en la posición política: muchos entrevistados quieren situarse “en el centro exacto” y dicha escala no dispone de punto central.

En segundo lugar, detalla algunas dificultades muestrales que son observadas en el campo. Concretamente se refiere a aquellas personas que no saben aún a quién votar y no contestan; o a aquéllas que no muestran interés por participar en un sondeo electoral, aunque finalmente sí voten: “no saben qué hacer con su voto y ese desafecto no se está recogiendo bien”. Añade que, en tiempos pasados, era relativamente fácil realizar entrevistas de intención de voto en los barrios populares, pero que hoy la situación ha cambiado: la precariedad se ha traducido en desinterés por la política y también por los sondeos electorales.

Y en tercer lugar, denuncia la falta de soluciones a problemas observados por los encuestadores/as en el campo:

Por ejemplo, en una encuesta sobre la sanidad, en la que se pregunta “si a los extranjeros se les trata diferente que a los españoles”, te responden "por supuesto que sí hay diferencia”, pero dicen que hay diferencia porque a los extranjeros les tratan mejor. No es la diferencia que parece que es. Cuando pasa, pones una anotación al final, en el ‘no contesta’… pero han pasado un montón de años, y la pregunta no se cambia.

Poder comparar históricamente datos de encuestas es un aporte para abordar los cambios sociales. Pero si los ítems no cumplen con los mínimos requerimientos, ¿merece la pena continuar recogiendo información que no es válida? Si Wright Mills levantara la cabeza, seguramente guardaría este pasaje para ilustrar el ethos burocrático.

En cualquier caso, el documento nos muestra una vez más la importancia de conocer lo que ocurre en el trabajo de campo cuando se diseña un instrumento de recolección. En una entrada anterior, recomendábamos que los propios autores/as de un cuestionario realizaran los pre-test o pruebas piloto de los mismos. No es algo trivial, las exigencias en el diseño deben ser mayores para aumentar la calidad de la información obtenida.


REFERENCIAS

Pasadas, Sara, Font, Joan, Camas, Francisco, Ferreras, Marisa,  de Zárraga, José Luis y Rafael Ibañez (2017) Los métodos y técnicas de las ciencias sociales ante los procesos electorales. En: Encrucijadas. Revista crítica de ciencias sociales. Vol. 13.

domingo, 27 de agosto de 2017

MÁS DIFICULTADES EN LOS SONDEOS DE INTENCIÓN DE VOTO

Imagen de la entrevista
En una entrada anterior, hablábamos del fracaso de las encuestas en las elecciones generales celebradas en España en Junio de 2016  y en otra nos habíamos referido a la importancia de la no respuesta en los sondeos de intención de voto.

Adicional a esta información, Sara Posadas y Joan Font, sociólogos del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA) del CSIC, revelan en una entrevista publicada en la Revista Encrucijadas otras dificultades que podrían ser la causa de desajustes como los referidos.

En primer lugar, se refieren al problema de la no respuesta en los sondeos. Introducen la cuestión de lo “socialmente deseable” en algunos procesos electorales, que lleva a infrarrepresentar determinadas opciones electorales opuestas a posiciones legitimadas por la opinión pública. Así pudo ocurrir con el inesperado triunfo de Trump en las presidenciales estadounidenses de 2016 o en el “No” en el referendum sobre el tratado de paz en Colombia, celebrado unos meses antes de esa fecha.

En segundo lugar, se centran en errores en el diseño de las muestras. A que actualmente las entidades encuestadoras utilizan directorios de teléfonos fijos, con lo que las personas que no disponen de dichos teléfonos en casa, pueden quedar excluidas de los sondeos. En relación con esas personas que sólo disponen de teléfono móvil, plantean que tienden a tener empleos más precarios y niveles de estudios más bajos, lo que apunta a un mayor desinterés por la política.

Y, en tercer lugar, independientemente de su inclusión en las muestras, señalan que este colectivo tiende a participar menos en los sondeos, debido a su mayor desapego político: se vuelve más invisible.

Reconocen que las entidades encuestadoras tratan de corregir el primero de estos problemas con la llamada “cocina” de las encuestas. Pero que ello no basta, sobre todo cuando los escenarios políticos son cambiantes. Igualmente plantean, como solución al segundo de los problemas, incluir también teléfonos móviles en las muestras. Y, respecto al tercero, gratificar la participación con regalos para vencer la resistencia de determinados colectivos.

Pero ¿cómo conseguir un directorio fiable de teléfonos móviles? Tal vez la investigación cualitativa pueda ayudar a mejorar las muestras estableciendo tipologías de discursos en torno a los sondeos y el desapego político en relación con las condiciones de vida de los sujetos.


REFERENCIAS

Pasadas, S., Font, J., Camas, F., Ferreras, M., García, C., Zárraga, J.L e Ibáñez, R. (2017)  Los métodos y técnicas de las ciencias sociales ante los procesos electorales. En: Encrucijadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales. Vol. 13.

domingo, 20 de agosto de 2017

PREFIGURACIÓN Y LA GENERALIZACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN DE MERCADOS

Evolución de la investigación de mercados
Cristina Santamarina y José Miguel Marinas (1994) analizan la evolución de la investigación de mercados en España. Y en la consolidación de esta actividad, especialmente en lo que respecta a la investigación cualitativa, sitúan un hito importante en el surgimiento de la prefiguración conceptual.

Concretamente, la separación entre producción material y producción conceptual (o prefiguración) es situada en la fase alto-industrial del capitalismo. En ese proceso, la investigación de mercados pasa de centrarse primero en el objeto (el producto); después, a descubrir el sujeto a través de procesos de segmentación, individualización (que aísla al individuo desocializándolo) y construcción de marca; para, en una etapa posterior, ir dejando atrás la psicologización y centrarse cada vez más en los procesos de significación social, que ligan discursos y prácticas sociales.


REFERENCIAS

Santamarina, C. y Marinas, J.M. (1994) La investigación investigada: contexto y categorías de los estudios del consumo en España. En: Política y Sociedad, 16, pp. 169-180.

domingo, 13 de agosto de 2017

DISCRIMINACIÓN MÚLTIPLE, COMPUESTA E INTERSECCIONAL

Discriminación múltipleLas personas podemos sufrir discriminación no sólo por un atributo, sino por varios a la vez. Por eso, hablamos de discriminación múltiple cuando se identifica que una persona sufre discriminación por ser negra y ser mujer, por ejemplo. En ese terreno se encuentra el proyecto MEDIM (“Medicion de la discriminacion multiple”), que realiza una investigación que incluye una fase documental y otra cualitativa.

En su última publicación, los autores (Valles, M., D’Ancona, M.A. y Domínguez, G., 2017) diferencian, dentro de la discriminación múltiple, dos formas de entender su génesis: la discriminación compuesta y la discriminación interseccional. En la primera, un factor de discriminacion se suma a otro, aumentando los efectos de las discriminaciones ya existentes. Mientras, en la segunda los factores actúan de forma simultánea, generando una discriminación diferente a causa de la combinación.

Los autores hablan también de conciencia de la discriminación múltiple por parte de las personas que la sufren y nos parece muy importante. Desconocemos de qué manera se introdujo el problema en las entrevistas y grupos de discusión, pero observamos que los sujetos muchas veces se refieren a dimensiones de un mismo tipo de discriminación: ser musulmana y llevar vestimenta islámica o profesar la religión musulmana, por ejemplo. La lectura del texto nos hace pensar que es necesario mejorar la manera de diferenciar, en esa cuestión, lo latente de lo obvio.


REFERENCIAS

Valles, M., D’Ancona, M.A. y Domínguez, G. (2017) Discriminación múltiple e inmigración: huellas de discurso institucional, académico y de la población. En: Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 159, pp. 135-150.