sábado, 29 de diciembre de 2018

SOCIOLOGÍA NECESARIA EN 2018

Mapa del tráfico del blog
Sociología Necesaria, distribución geográfica de las visitas de 2018
El año que termina ha supuesto un crecimiento del 3,7% en visitas del blog con respecto al año pasado. Según los datos de Google Analytics, se han alcanzado 114.112 visitas durante estos doce meses, procedentes de 127 países diferentes. El trimestre de mayor crecimiento ha sido octubre-diciembre, meses en los que hemos subido un 21,5% con respecto al mismo período del año anterior.

Por países, México sigue encabezando el ranking de visitantes (24,1% de todo el tráfico de 2018), seguido de Argentina (17,6%) y España (12,3%), que este año ha adelantado a Colombia (11,2%). Es notable el crecimiento en EE.UU. (que ha pasado del 1,7% en 2017 al 2,5% este año).

En cuanto a contenidos, un elemento destacable es la tendencia hacia el reparto entre las diferentes entradas del blog. “¿Qué es estratificación social?”, ha vuelto a ser la entrada más visitada del blog (con un 8,9% de todas los contenidos vistos), seguida de “Racionalidad en Max Weber” (6,3%) y “Estatus adscrito y estatus adquirido” (6,2%). Pero este año, el conjunto de las tres primeras entradas suma el 21,4%, frente al 30,7% que suponía el total de las tres primeras entradas de 2017. Esta tendencia hacia la distribución, unida a la evolución del útimo trimestre, augura un mayor crecimiento en 2019.

Para el próximo año trataremos de seguir posicionándonos como blog relevante dentro de las ciencias sociales en los países de habla hispana. Como novedades vamos a tratar de hacer hincapié en una crítica constructiva de los usos de la estadística, la divulgación de una reflexión en torno a las energías alternativas, así como una mayor atención al problema del racismo y la xenofobia, que por desgracia han protagonizado el escenario político mundial en los últimos doce meses.

martes, 25 de diciembre de 2018

¿QUÉ ES RACISMO INSTITUCIONAL?

Noticia de plan de retorno voluntario de migrantes en 2008
El concepto de racismo institucional emerge en EE.UU. en la década del sesenta, en el marco de la lucha por los derechos de los afroamericanos. Carmichael y Hamilton (1967) cuestionan aquellos ordenamientos legales y prácticas de conductas establecidas que permiten a grupos dominantes oprimir a grupos subordinados, sin que suponga necesariamente una intencionalidad o propósito de quien las lleva a cabo, pues el énfasis está puesto en las consecuencias (Aguilar y Buraschi, 2012).

Desde este marco analítico, el racismo está incrustado en el funcionamiento de la sociedad, hace parte de los habitus y prácticas de los sujetos sin que haya necesariamente conciencia sobre ello.

Por su parte, Van Dijk define el racismo institucional como “las prácticas discursivas organizadas de las élites, como en el caso de los debates en el parlamento, las noticias que aparecen en la prensa, el documento burocrático y lenguaje de la administración nacional o local, o los libros de texto en la escuela y en la universidad”. Centra el análisis en los discursos de las élites (políticas educativas, mediáticas y empresariales) los cuales contribuyen a la producción y reproducción de discursos racistas, discriminatorios que enfatizan en un “otro” (inferior) y un “nosotros” (superior).

Recientemente el racismo institucional es definido como una serie de políticas, procedimientos y prácticas que dificultan alcanzar posiciones de igualdad entre colectivos diversos. Sus dimensiones, según Aguilar son: 


“1) los discursos de los representantes institucionales y la utilización pública y con fines electorales de los discursos xenófobos, en particular de los discursos de “preferencia nacional” (pensemos, por ejemplo, en los mensajes que trasmiten una idea de conflicto y competencia desleal entre trabajadores migrantes y nacionales); 2) las conductas discriminatorias de los funcionarios que representan la Ley y el Estado (policía, funcionarios de extranjería, militares, etc.); 3) las medidas, regulaciones, leyes y decretos que limitan los derechos sociales, políticos, económicos y culturales de las personas según su lugar de nacimiento, “raza”, “etnia”; y 4) el culturalismo y etnocentrismo que estructuran las políticas sociales y orientan la intervención social de los profesionales que trabajan en contextos multiculturales en el ámbito social, sanitario y educativo” (Aguilar, 2014: 133). 

Urge investigar, preguntarnos como se produce y mantiene el racismo institucional. Tomar consciencia no sólo de los discursos de las élites, sino de nuestros propios discursos que de manera inconsciente están plagados de racismo; racismo histórico que es transversal, en menor o mayor medida, a todos los colectivos, el cual orienta nuestra forma de valorar, sentir y actuar frente a un “otro”, un otro construido como un inferior.

Por su transversalidad y forma de naturalizar el racismo, es importante hablar y tomar posición sobre el racismo institucional, el cual combina una dimensión sociopolítica que define el racismo en términos de dominación étnica implementada y reproducida por la discriminación diaria y las ideologías racistas, las cuales cada vez adquieren más fuerza a través de partidos xenófobos, bajo el silencio cómplice de las élites e instituciones.


BIBLIOGRAFÍA

Aguilar, María José Aguilar y Buraschi, Daniel. 2012. Prejuicio, etnocentrismo y racismo institucional en las políticas sociales y los profesionales de los servicios sociales que trabajan con personas migrantes. VII Congreso de Migraciones Internacionales en España, Bilbao.

Aguilar, Mº J. 2014. Racismo institucional. En A. Ortega y L. Heredia (eds). Diccionario de la extranjería. Madrid. LID.

Carmichael, Stokely y Hamilton, Charles, (1967), Black Power, New York: Vintage.

Van Dijk, Teun. Discurso de las élites y racismo institucional. En:
www.discursos.org/oldarticles/Discurso%20de%20las%20elites.pdf

lunes, 17 de diciembre de 2018

¿QUÉ ES EXTERNALIZACIÓN DE FRONTERAS?

Australia fue el primer país en implementar la política de externalización de fronteras, la cual fue asumida posteriormente por la Unión Europea.

En 2001 Australia aprueba la Solución del Pacífico, que establece que las personas solicitantes de asilo que se acercaran por mar a su territorio sin visado, pueden ser detenidas y trasladadas a “centros de procesamiento” o “centros de detención” de terceros países. Igualmente, externaliza la gestión de los trámites de asilo a través de una empresa privada y señala que las personas reconocidas como refugiadas deben permanecer en terceros estados sin llegar a pisar territorio australiano, siendo confinadas en las Islas de Nueva Guinea.

Es así como emerge la externalización de fronteras, que se enmarca en lo que calificamos como racismo institucional –concepto que analizaremos en la próxima entrada-, cuyo objetivo es desplazar la gestión de las fronteras exteriores europeas hacia países del Sur, para impedir la llegada de personas refugiadas e inmigrantes. Gestión denunciada por organizaciones de derechos humanos como SOS Racismo por su falta de criterios de transparencia, legalidad y humanidad. Bien sea por las condiciones de internamiento de los centros; por vulnerar el principio de no devolución, al devolver a las personas a sus países de origen sin un examen previo de sus solicitudes de origen; y por acrecentar la exposición de los migrantes a las redes de trata de personas y exponer con ello la vida de centenares de migrantes cuya única “ilegalidad” es apostar por una vida diferente, lejos de la guerra, del hambre y/o de la exclusión social y económica a que están sometidos en sus países de origen.

En este contexto, la política migratoria de la Unión Europea se centra cada vez más en el control de las fronteras a través de un extenso dispositivo militar orientado a impedir la salida de personas de origen subsahariano del continente africano, delegando el control fronterizo en Estados cuyo prestigio en materia de respeto a los derechos humanos es dudoso, como es el caso de Marruecos, Argelia, Libia, Maruitania y Senegal.

Como señala CEAR-Euskadi, la externalización de fronteras está asociada a barreras de ingreso a través de políticas como: 1) Mandato de visados, lo cual se convierte en un impedimento para el ingreso de las personas refugiadas. 2) Militarización de fronteras y reforzamiento de la Agencia Europea de Fronteras Exteriores (FRONTEX); 3) Impermeabilización de fronteras europeas a través de construcción de muros y vallas, ampliación de los dispositivos de seguridad y control, sumado a los obstáculos a la petición de asilo. 4) Centros de detención en terceros países. 5) Firma de acuerdos de readmisión; 6) Privatización del control migratorio mediante la imposición a las empresas de transporte de obligaciones de control de documentación de los y las pasajeras, con multas ante su incumplimiento.

Toda una estrategia que prioriza políticas de seguridad y de control de flujos migratorios sobre el respeto a los derechos humanos de las personas refugiadas e inmigrantes, a quienes se criminaliza: “se les detiene por lo que son, no por lo que han hecho” (Bazzaco, 2008:76).



BIBLIOGRAFÍA

Bazzaco, Edoardo, 2008, La inmigración en España: racismo institucional y racismo social. Paples, nº 103 2008.

CEAR. INFORME 2017: Las personas refugiadas en España y Europa. Comisión Española Ayuda al Refugiado.

domingo, 9 de diciembre de 2018

ALGUNOS ABUSOS EN EL USO DE LA ESTADÍSTICA

Nos parece muy recomendable la exploración realizada por Ramón Eugenio Paniagua, Carlos González Mauricio y Sandra Milena Rueda, de la Universidad de Antioquia (Medellín, Colombia) sobre abusos de la estadística en publicaciones del área de la salud.

Tras analizar una serie de artículos pertenecientes a revistas de la citada Universidad durante el período 2008-2013, establecen una tipología de abusos en el uso de la estadística, que son los 
siguientes: 

  1. Se habla de una muestra en la sección de métodos pero no se explicita si es aleatoria o no. 
  2. En la sección de métodos se habla de una muestra no probabilística y en la sección de resultados se hace inferencia estadística. 
  3. Se habla de una muestra aleatoria y se presenta su tamaño pero no se indica el parámetro para cual se diseñó ni el error permisible en su estimación. 
  4. El tamaño de muestra que se enuncia en la sección de métodos no se corresponde con la prevalencia esperada y la precisión. 
  5. En la sección de métodos se dice que el muestreo es probabilístico por etapas pero la única selección aleatoria que se hace es al interior de los estratos. 
  6. En la sección de métodos se dice que el estudio se aborda desde una perspectiva cualitativa de tipo descriptivo – inferencial y en la sección de resultados se hace inferencia estadística. 
  7. Se habla de una muestreo polietápico en los métodos y en los resultados se toman los valores p y los intervalos de confianza que arroja el software estadístico. 

Poco se reflexiona en el mundo de hoy sobre los abusos en el uso de la estadística en ciencias sociales. Por eso, nos resulta relevante el esfuerzo de estos autores por cuestionarse acerca de los usos y las prácticas en investigación y en difusión.


REFERENCIAS

Paniagua, R.; González, C.; Rueda, S. (2014). Abusos con la estadística en artículos publicados en el área de la salud. IV Encuentro Latinoamericano de Metodología de las Ciencias Sociales, 27 al 29 de agosto de 2014, Heredia, Costa Rica. La investigación social ante desafíos transnacionales: procesos globales, Disponible en: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.8195/ev.8195.pdf

domingo, 2 de diciembre de 2018

EL CONCEPTO DE CAPITAL ERÓTICO EN HAKIM

Para reflexionar sobre el capital erótico nos 
Capital eróticoapoyaremos en el artículo de Moreno y Bruquetas (2016) sobre capital erótico como capital cultural, considerado como el mejor artículo publicado en dicho año por la Revista Internacional de Sociología (CIS). 

Catherine Hakim desestima el papel que tienen el capital económico, el cultural y el social para la incorporación del capital erótico; plantea que éste depende en buena medida del azar biológico. Por un lado, sostiene que este último desafía las jerarquías sociales y culturales, en la medida en que le permite a los sujetos acceder al resto de capitales. Por otro lado, plantea que la estigmatización social sobre el beneficio de la belleza corporal, impide que las mujeres tomen conciencia de su potencial en el mercado erótico y usen instrumentalmente su cuerpo para retar las jerarquías sociales, en especial aquellas con escasísimos recursos económicos, sociales y culturales. Por ello propone romper todo tabú y trabajar en la incorporación del capital erótico desde la infancia. Aspecto este último muy polémico, en especial desde el campo feminista.

Desde el paradigma de Hakim, el capital erótico posee seis características:

“El capital erótico no es idéntico a la belleza física (primer elemento), aunque ésta puede ser una parte integrante del mismo. Con ciertos límites, la belleza varía con las culturas y los periodos históricos. Pero la existencia de "feas atractivas" muestra que el esfuerzo permite escapar a la maldición de la naturaleza: de ahí la posibilidad y la legitimidad del trabajo estético (…). Un segundo elemento consiste en el atractivo sexual. Mientras la belleza es fotogénica, el atractivo sexual es cinematográfico y nace del aura generada por el cuerpo en movimiento. El tercer elemento deriva de la capacidad para atraer a los demás por medio del don de gentes. El cuarto elemento procede de la vitalidad y, sobre todo, del tono corporal y la buena forma física. El quinto elemento deriva de la inversión en ropa y abalorios. (…). En cualquier caso, dominar los contextos y las distintas maneras de presentarse ayuda a revalorizar el capital erótico. El sexto componente es la habilidad sexual propiamente dicha” (Moreno y Bruquetas, 2016)

Dada la pluralidad de dimensiones, el capital erótico es un rasgo central de la personalidad del individuo, el cual va más allá de la apariencia.

Desde una perspectiva bourdiana Moreno y Bruquetas centran la crítica al modelo de Hakim en cinco aspectos: 1) Un capital excluyente. 2) Costes afectivos del capital erótico. 3) Un maquiavelismo ineficaz 4) Una plasticidad limitada. 5) Los “circuitos de Zelizer” corporales. Además, plantean que la incorporación, objetivación e institucionalización del capital erótico demanda el soporte de otros capitales (capital económico, capital cultural y capital social).

Os invitamos a reflexionar y explorar estos nuevos campos de conocimiento que no están exentos de disputa social por su conceptualización y asunción social tanto por mujeres como por hombres.


BIBLIOGRAFÍA

Hakim, C. 2012. Capital erótico. El poder de fascinar a los demás. Barcelona: Debate.

Moreno Pestaña, J. L. y C. Bruquetas Callejo. (2016). "Sobre el capital erótico como capital cultural". RIS, 74 (1): e024. doi: http://dx.doi.org/10.3989/ris.2016.74.1.024