lunes, 25 de marzo de 2019

BIG DATA Y VARIABLES DE CADENA

Imagen de un cuadro de salida
Imagen de un cuadro de salida
Recordamos nuestros inicios en el mundo de los paquetes estadísticos. De la mano de la versión 2.0 de SPSS dimos nuestros primeros pasos aprendiendo a codificar encuestas. Los equipos de entonces tenían serias limitaciones de procesamiento. Analizando una encuesta de 1.200 registros, encontrábamos tiempos de procesamiento altísimos, en ocasiones había que dejar el SPSS trabajando toda la noche para obtener una tabla de contingencia de dos variables. En el mismo sentido, nos enfrentábamos también a dificultades para almacenar datos muy pesados.

En ese contexto, aprendimos a codificar los valores de cadena en valores numéricos, para evitar malgastar recursos de procesamiento y almacenamiento. Si teníamos una lista de provincias de España, las traducíamos a números y usábamos “Value labels”, el comando de SPSS que definía etiquetas para cada uno de esos valores numéricos que obteníamos en los cuadros de salida. En SAS, se utilizaba para lo mismo “proc format”.

Con el paso del tiempo, los equipos de cómputo ganaron en capacidad de procesamiento y los discos duros fueron creciendo en capacidad para almacenar matrices de datos de gran tamaño. Por unos años, casi nos olvidamos de esas amenazas y generaciones de jóvenes se incorporaron a la analítica desconociendo completamente estas amenazas.

Pero llegamos al momento histórico actual. El creciente proceso de digitalización de la información nos introdujo en fuentes más allá de las encuestas. Se desarrolló el llamado big data: grandes volúmenes de información desestructurada que se podía utilizar para generar conocimiento. Tanto es así que veloces procesadores y eficientes dispositivos de almacenamiento se están empezando a quedar pequeños. Una época en la que, por primera vez, nos planteamos el enorme consumo de energía producido por los servidores y sus terminales clientes.

Ante esta situación, recodificar información de cadenas de texto o strings es importante para hacer viables los proyectos y para reducir el consumo de energía de los servidores. Una cuestión, esta última, que no sólo es un problema de costos sino también medioambiental.

Desde Sociología Necesaria podemos ayudarte en esa tarea. Si trabajas con SAS, SPSS o R no dudes en consultarnos. Podemos ayudarte a optimizar tus procesos.

domingo, 17 de marzo de 2019

SOBRE LA NUEVA INTERFAZ DE SPSS

IBM SPSS celebró el año pasado sus 50 años en el mercado. Y es que ya 
Foto del nuevo ambiente
Nueva interfaz de SPSS
ha sido la herramienta de muchas generaciones de investigadoras/es sociales. Algunos de nosotros empezamos con la versión 2.0, en la que había que picar código para sacar adelante las tareas. Después, poco a poco se fue volviendo más amigable y los menús ganaron terreno respecto a la sintaxis.

La celebración ha incluido el lanzamiento de una nueva interfaz de usuario, que incluye una nueva configuración de los menús, que sigue siendo muy intuitiva y en la que predominan las pestañas. Además, añade tablas personalizadas que aportan una mayor interacción del usuario; un nuevo constructor de gráficos; medidas repetidas de ANOVA bayesiano; una barra de estatus interactiva; interfaz traducida a doce idiomas; añade más accesos directos a tareas; y mejora el soporte técnico de IBM.

Para quienes prefieran seguir utilizando la vieja interfaz, el desarrollador anuncia que ambas se pueden instalar en el mismo equipo.

lunes, 11 de marzo de 2019

¿ACCIONES AFIRMATIVAS O DE DISCRIMINACIÓN POSITIVA?

Imagen del dilemaUno de los problemas que enfrentan las sociedades democráticas en las últimas décadas es cómo construir sociedades más equitativas o cómo resolver la discriminación social; en la medida en que esta situación cuestiona los principios de justicia en los que se basa el pacto social establecido. Es decir, cómo brindar marcos de oportunidades a los grupos tradicionalmente excluidos por razón de género, etnia, raza, religión o diversidad funcional, por ejemplo. 

Si bien el concepto de acciones afirmativas se remota a la década del sesenta en EE.UU., cuando el cambio de la normativa o de la ley orientada a igualar los derechos de los afrodescendientes con los de la población blanca, develó que esta medida era claramente insuficiente para resolver la situación de exclusión social de este colectivo. Pero es sólo hasta la década del ochenta cuando se evalúa las leyes de igualdad entre sexos, promulgada desde los setenta, cuando se constata que los avances en materia de igualdad de oportunidades habían sido mínimos, a pesar de la igualdad consagrada en las constituciones.

Por ello se adelantaron una serie de políticas denominadas Acciones Afirmativas orientadas a llevar a cabo una serie de acciones “de trato preferencial” o “de discriminación” positiva dirigidas a estos colectivos históricamente excluidos, para brindar su acceso real a derechos, recursos o servicios, así como a determinados bienes. Estas medidas van más allá de los derechos en abstracto consagrados por la ley, por ello establece una serie de actuaciones de orden legal, administrativa o prácticas que brindan mayor oportunidades a colectivos cuya situación de exclusión de marginación no les permite competir en igualdad de condiciones para el acceso a determinados bienes o servicios. El principio sería: reglas del juego basadas en la igualdad -en el marco de situaciones de amplia desigualdad entre colectivos- poco contribuyen a cambiar la situación de exclusión social, por ello es necesario establecer acciones que brinden mayores oportunidades a los grupos más frágiles socialmente.

En este marco, son acciones afirmativas o de discriminación positiva, “de carácter preferencial”, dirigidas a aumentar, por ejemplo, la participación de las mujeres, de la población indígena, de los gitanos, de las personas con diversidad funcional o excluidas por razón de orientación sexual, en los campos social, económico y político. Es decir, aumentar el acceso de estos colectivos al trabajo, a la escolaridad, a la universidad, a las instituciones políticas o a la vivienda, entre otras. 

La forma de argumentación y resolución de estos problemas ha traído consigo una discusión de orden social, político y filosófico. Hay una diversidad de enunciaciones, tal como lo señala López:
Se le ha denominado «acción afirmativa» (Afirmative Action) por parte de sus defensores abiertos y por parte de las agencias gubernamentales norteamericanas encargadas de la promoción de las oportunidades de grupos como las mujeres y las minorías étnicas; se le ha denominado «tratamiento preferencial» (Preferential Treatment) por parte de quienes han buscado una enunciación más neutra frente a la polarización política del debate; se le ha denominado «discriminación inversa» (Inverse Discrimination o Reverse Discrimination) por parte de quienes han insistido en su inaceptable carácter discriminatorio; e incluso se ha llegado a nombrar como «discriminación afirmativa» (Afirmative Discrimination) por un autor tan renombrado como Nathan Glazer para evidenciar la ironía de una medida supuestamente orientada contra la discriminación que es, según él, una nueva forma de discriminación. Algunas variaciones como «discriminación compensatoria» (Compensatory Discrimination) pueden también ser registradas (López, 2016:52-53).

Cómo se observa, esta discusión amerita una reflexión más profunda que ahondaremos en la próxima entrada.


BIBLIOGRAFÍA

López, Valeria, 2016. Acción afirmativa y equidad: un análisis desde la propuesta de Thomas Nagel Affirmative Action and Equity: An Analysis from Thomas Nagel’s Proposal. Revista de filosofía open insight, vol.7 no.12 Querétaro jul./dic. 2016.

lunes, 4 de marzo de 2019

LOS MEDIOS CONSTRUYEN HOY EL CARISMA Y EL DISCURSO POLÍTICO

Nos gustó mucho la película “El vicio del poder” (Adam McKay, 2018). Por su reconstrucción de la 
Imagen de la película
Fotograma de "El vicio del poder"
política norteamericana de las últimas décadas, donde los partidos y los intereses de las multinacionales fueron de la mano de una manera que, en ocasiones, rozó el esperpento.

Los intereses de los grupos de presión que representan a la industria de la energía y de la guerra se ponen de manifiesto en torno a la figura protagónica de Dick Cheney. Pero también aparece la importancia de los medios de comunicación en ese proceso y en la configuración de una nueva forma de hacer política.

En primer lugar, la eliminación, en tiempos de Ronald Reagan, de una norma que impedía que en las televisiones norteamericanas se realizaran comentarios basados únicamente en la opinión y no en los datos concretos. En segundo lugar, el papel de Fox como cadena que impulsó a carreras políticas como la de George W. Bush o el mismo Dick Cheney, que no contaban con capacidades para construir por su cuenta discursos políticos.

En la actualidad se habla mucho del poder de las campañas y las noticias falsas en las redes sociales. Y es cierto que han abierto la política a una nueva forma de comprar la intención de voto. Pero muchas veces se olvida el papel de televisiones y radios, de las tertulias y los comentarios en medios supuestamente neutrales. A favor de candidaturas políticas, pero también destruyendo las propuestas de los adversarios políticos.