domingo, 29 de mayo de 2016

EL USO ACTUAL DE LOS LIBROS DE TEXTO COMO MATERIAL DIDACTICO

En la sociedad de la información, la apuesta de las administraciones y de los profesionales del campo educativo por el uso de medios didácticos basados en soportes técnicos y tecnológicos es un hecho. En esta medida, parecería que los materiales en soporte de papel, en especial el libro de texto, son cosas del pasado y que pronto irán al cubo de la basura. Aparte del hecho de que las nuevas tecnologías posibilitan nuevas formas de aprendizaje, el uso de éstas como el de los libros de texto depende del paradigma que orienta a los gestores y a los profesores en el campo educativo (ver entrada anterior del blog).

Libros de texto e informatización
Los materiales didácticos en soporte de papel son libros de texto, de divulgación, de información, de consulta, de información y actividades, de actividades diversas; cuadernos de ejercicios, autocorrectivos; enciclopedias, diccionarios; carpetas de trabajo, folletos, guías, catálogos, etc.  

Como señala Moreno, en la educación obligatoria, el libro escolar como material didáctico referencial, orientador de actividades significativas y funcionales, debe continuar presente en la educación, pero no como única fuente de aprendizaje. Así, éste:


- Debe estar construido desde una perspectiva abierta e interdisciplinar.

- Debe dar cabida a la iniciativa del profesorado.

- Debe responder a la complejidad y diferencia contextual en que se desenvuelven los estudiantes, de ahí que no debe ser uniforme.

- Debe contemplar el campo de las actitudes, valores y destrezas.

Además de lo anterior, proponemos, primero, que el libro de texto debe sustentarse en una metodología basada en problemas, es decir, en preguntas de investigación. Esto posibilita, por un lado, pensar de manera permanente en torno a problemas y adquirir competencias en cuanto a los métodos de investigación. Y, por otro lado, desde la perspectiva de la acción, promueve que el estudiante practique de manera cotidiana las habilidades de razonamiento, solución de problemas y toma de decisiones con miras a mejorar su bienestar personal y social.

Segundo, el libro de texto debe apoyarse en métodos de indagación como el Estudio de Caso, entendido como la descripción y comprensión en profundidad de un fenómeno o situación concreta. Esto permite colocar a los estudiantes en contextos de realidad o en espacios hipotéticos, que favorecen la búsqueda de información, el análisis y el debate de forma colectiva.

Por último, sugerimos que los libros de texto contemplen la reflexión sobre la metacognición, referida al conocimiento que tenemos sobre lo que sabemos y el uso de ese conocimiento en las actividades de aprendizaje. Es decir, fomentar la auto-reflexión sobre el proceso de conocimiento.


REFERENCIAS

Moreno, Isidro (2004). La utilización de medios y recursos didácticos en el aula. En: En: http://pendientedemigracion.ucm.es/info/doe/profe/isidro/merecur.pdf

lunes, 23 de mayo de 2016

TRES PARADIGMAS EN EL USO DE RECURSOS, MEDIOS Y MATERIALES DIDÁCTICOS EN EL AULA

Para abordar el análisis del uso de medios y recursos didácticos en el aula, habría que reflexionar sobre los paradigmas que sustentan y orientan el campo educativo, tal como lo propone Moreno (2004). Dichos paradigmas, orientan el tipo de estrategia a utilizar en el proceso de enseñanza, de decir, los recursos. Así como el uso de los medios didácticos o instrumentos que sirven para la construcción del conocimiento; y el de los materiales didácticos o productos diseñados para apoyar los procesos de aprendizaje. Es así como los paradigmas sustentan los modelos curriculares y el uso de los medios.

Moreno propone tres paradigmas (ver tabla Nº 1). El Técnico construye una teoría curricular basada en la reproducción de los contenidos y modelos sociales. El rol del docente es trasmitir conocimientos, dados por los entes administrativos. La evaluación permite verificar si los contenidos han sido aprendidos y si se alcanzó la conducta esperada. El libro de texto es el principal medio y el material didáctico cuyo uso es el de transmisor; se caracteriza por su linealidad en el diseño y por la poca articulación con la realidad, con su complejidad y diferencia.


TÉCNICO
PRÁCTICO
ESTRATÉGICO
Sobre el uso
Reproductor
Interpretativo
Crítico

Sobre la práctica

Papel reproductor y ejecutor de las orientaciones que llegan diseñadas.

Diseños abiertos que tienen en cuenta la realidad. Utilización recursiva de los medios. Reflexión sobre la práctica.

Utilización de los medios como elementos de análisis y reflexión sobre la práctica.

Sobre los fines

Logro de objetivos de conducta.

Importancia de los procesos.

Cauces para modificar códigos y eliminar diferencias sociales y culturales.
Sobre la realidad

Escasa adecuación.
Análisis de la realidad para dar significado a las situaciones

Análisis crítico para transformar la realidad.  

Fuente: Moreno, Isidro, 2004:6.

El paradigma Práctico, denominado también por el autor como situacional, se apoya en un modelo curricular práctico e interpretativo. A diferencia del anterior, el esfuerzo se centra en una postura cognitiva y diseño abiertos con el ánimo de adecuarlos a la realidad. El objetivo es dar significado a las vivencias de los alumnos y a la realidad. Si bien, se parte de un currículum básico, éste está abierto a las propuestas realizadas por el equipo pedagógico, que a su vez debe adecuarlo a las características de cada centro, es decir, del alumnado y del entorno. Lo importante son los procesos, no los productos finales.

Por un lado, la evaluación tiene un sentido formativo, orientado en torno a procesos de conocimiento, los cuales se orientan a dar sentido a la realidad, partiendo del reconocimiento de un saber previo, existencial, por parte de los estudiantes. Y, por otro, se apoya en diversos materiales didácticos, incluso, se contempla la elaboración de los propios materiales. El libro de texto es uno material más y su diseño es abierto además de tener en cuenta la realidad.

El tercer paradigma es el estratégico. Desarrolla una teoría curricular basada en los principios de la corriente sociocrítica. Desde una perspectiva crítica, plantea que el proceso de aprendizaje debe estar orientado a conocer y transformar la sociedad.

Se puede considerar como un paso más allá del anterior paradigma. Plantea el análisis crítico de la sociedad para transformarla. Ahora no es la teoría la que dicta la práctica. La práctica -praxis- y la teoría se complementan recíproca y dialécticamente. El rol del profesor es orientativo, facilitador no sólo del conocimiento sino que es agente de cambio social. Basada en Habermas, esta teoría plantea un uso crítico y transformador de los medios. Bautista señala tres campos de análisis para el uso de manera crítica de los medios y materiales didácticos:

“1. Utilización de herramientas tecnológicas que hace posible analizar el contenido de discursos emitidos por diferentes medios de comunicación.

2. Utilización de los recursos que lleven a interrogar sobre los efectos de la no neutralidad de la tecnología utilizada.

3. Uso de los medios realizado en ámbitos de la capacitación docente para que los profesores descubran el origen de las lacras sociales: injusticias, desigualdades, etc.” (1994, 53 y ss.).

Lo anterior devela cómo el uso de los medios y materiales didácticos están mediados por los paradigmas que orientan los procesos de aprendizaje; y por el papel que tiene la práctica y la teoría como fuerzas transformadoras de la realidad. Los medios tecnológicos son muy importantes y revolucionan permanentemente el campo educativo, pero por sí mismos no contribuyen necesariamente a construir sujetos críticos, sensibles y solidarios cuya responsabilidad es pensar y luchar por la sociedad en que ellos y las futuras generaciones desearían vivir.

REFERENCIAS

Moreno, Isidro, 2004. La utilización de medios y recursos didácticos en el aula. En: http://pendientedemigracion.ucm.es/info/doe/profe/isidro/merecur.pdf

Bautista, A. (1994). Las nuevas tecnologías en la capacitación docente. Madrid: Visor.

domingo, 15 de mayo de 2016

USO DE DATOS SECUNDARIOS EN INVESTIGACIÓN

Escribano y De Sena (2009) reflexionan sobre la pertinencia, ventajas y desventajas de usar datos secundarios en la investigación. Los datos secundarios son aquellos recabados previamente por otro investigador –o por uno mismo- en un proceso de investigación anterior. Se usan para dar respuesta a un problema diferente al que en su momento ocasionó la recogida de la información o para responder a la misma pregunta desde un marco analítico diferente o desde técnicas de investigación distintas o iguales. Éstos pueden ser obtenidos a través de metodologías cualitativas –diarios de campo, observación participante o no participante, entrevistas, grupos de discusión, etc.- o cuantitativa como la encuesta –probabilística o no probabilística.

Antes de tomar la decisión de usar datos secundarios es importante que el investigador reflexione sobre la validez de su uso para el problema que aborda; la perspectiva analítica que subyace a la investigación; la pertinencia de las técnicas metodológicas utilizadas y la rigurosidad en la recolección de los datos; además de considerar problemas éticos como indagar sobre la autorización del uso de la información por parte de los sujetos previamente entrevistados. Esta última es una práctica muy poco utilizada por la dificultad de contactar a las personas que participaron en los estudios, pero sería deseable llevarla a cabo.

Existen una serie de ventajas y desventajas al utilizar datos secundarios, tal como lo señalan Escribano y De Sena en la siguiente tabla.


TIPO FUENTE

INFORMACIÓN A LA QUE SE ACCEDE
VENTAJAS
DESVENTAJAS
Archivos Tradicionales, Bibliotecas

Documentos personales de académicos que contienen los datos, métodos y documentos, informes sobre estrategias de indagación, e investigación sustantiva, correspondencia sobre el diseño de investigación.

Fiabilidad Institucional. Acceso a material “privado” de los investigadores


Difícil conexión con los investigadores originales y casi nula con los sujetos “investigados”.

Documentos Oficinales y Museos

Colecciones temáticas, por ejemplo, de colecciones locales de entrevistas de la historia oral.
Fiabilidad Institucional. Coherencia Programática
Difícil conexión con los investigadores originales y muy difícil con los sujetos “investigados”.
Grupos de Investigación, redes académicas que participan en investigaciones cualitativas

Diversas colecciones de datos de proyectos de investigación anteriores.
Coherencia Programática Posibilidad de Contacto con el Grupo de Investigación
Difícil accesibilidad material de la información.

Investigadores Individuales

Colecciones personales, a menudo en torno a temas similares.
Coherencia Programática. Posibilidad de contacto con el investigador y material conexo .

Difícil accesibilidad material de la información. Disponibilidad del Investigador.

Archivos y Bases de Datos;  Bibliotecas Digitales
Datos, notas de campo y diseños de investigación.
Fiabilidad Institucional. Coherencia Programática.
Difícil accesibilidad material de la información. Disponibilidad del Investigador y o grupo de Investigación.
Fuente: Escribano y De Sena, 2009: 107

No obstante las dificultades, el análisis secundario posibilita ampliar el universo de información y acceder a sensibilidades cognitivas, en la medida en que posibilita hacer observables “estructuras de sentido” que, desde la propia investigación, son difíciles de captar. Además,  puede ser la oportunidad para trabajar líneas analíticas, conceptos o perspectivas no considerados en la investigación.  Por último, la re-elaboración y análisis de datos secundarios permite cotejar y fortalecer la validez externa de nuestro estudio.

Hay que destacar la dificultad de contar con datos secundarios de orden cualitativo.  Para acceder a ellos, primero,  tenemos que fortalecernos como comunidad científica y crear redes de colaboración, de apoyo y apostar por la construcción del conocimiento de manera colectiva y exponencial. Para ello es necesario, por un lado,  dejar nuestra información en “condiciones” para ser usada. Esto supone explicitar los  principios epistemológicos y metodológicos que la orientaron; las técnicas de recolección de datos y los sujetos participantes, además de la metodología de análisis empleada. Por otro lado,  es de vital importancia la articulación creciente entre investigadores, programas y grupos de investigación para avanzar en formas de cooperación que posibiliten la re-utilización de información.


REFERENCIAS

Escribano, A. y De Sena, A. (2009). Las segundas partes sí pueden ser mejores: algunas reflexiones sobre e el uso de datos secundarios en la investigación cualitativa.  Sociologias, Porto Alegre, ano 11, nº 22, jul./dez. 2009, p. 100-118.




domingo, 8 de mayo de 2016

RACISMO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Racismo en medios de comunicación
Aunque muchas personas aceptamos la idea de que el racismo favorece a las capas sociales más beneficiadas por el orden social y económico, es importante demostrarlo a través de las ciencias sociales. Por ello, destacamos hoy el análisis de la relación existente entre medios de comunicación y racismo propuesta por Naiara Puertas y Carles Samper (2016) a partir de la teoría de Teun Van Dijk (1997;2003). En ese sentido, definen tres mecanismos en el proceso de politización del racismo en los medios.

El primero es agenda setting o configuración de la agenda, es decir el papel que los mass media tienen en la definición de qué temas son importantes. Si la inmigración aparece en los medios ligada a problemas de convivencia o a competencia por el empleo, indudablemente los partidos que defienden posiciones restrictivas salen beneficiados.

El segundo es el llamado framming o encuadre, que hace referencia a cómo los medios presentan la información para que la audiencia pueda relacionarla con esquemas previos y subyacentes. La relevancia que se otorga a cada noticia. Por ejemplo, cuando los políticos de un determinado partido han hablado de turismo sanitario, la sola referencia a determinados abusos, sean frecuentes o no, conecta con el discurso político lanzado con anterioridad.

Y el tercero es el primming, definido como un cambio en los estándares que la gente utiliza para realizar sus juicios políticos. Es decir, que el contenido de las noticias da pie a que la audiencia juzgue a un político o un partido en función de los términos planteados en la noticia. Por ejemplo, una noticia sobre la disminución del desempleo en España ligada al partido en el gobierno puede generar aceptación de las políticas económicas desarrolladas, ignorando, por ejemplo, la fuerte emigración que sale del país desde el inicio de la crisis.


REFERENCIAS

Puertas, N. y Samper, C. (2016) El ascenso de García Albiol. Politización del discurso migratorio y aplicación de la teoría del agenda setting en las elecciones locales de 2011. En: Papers 101/2 pp. 137-168.

Van Dijk, Teun A. (1997). Racismo y análisis crítico de los medios. Barcelona: Paidós

Ibérica.

— (2003). Racismo y discurso de las élites. Barcelona: Gedisa.

domingo, 1 de mayo de 2016

CRISIS DE LOS CUIDADOS

Uno de los conceptos de utilización más creciente es el de cuidado, que surge a partir de una mirada de género dirigida hacia la economía, tratando de dimensionar los trabajos no remunerados en relación con los remunerados.

Por crisis de los cuidados se entiende la puesta en evidencia de la incapacidad social y política de garantizar el bienestar de amplios sectores de la población (Ezquerra, 2010b) y la generalización de la dificultad de éstos para poder cuidarse, cuidar o ser cuidados (Del Río, 2004). Esta crisis tiene que ver con cambios sociales que rompen con los patrones de la sociedad tradicional: sociodemográficos (envejecimiento de la población, que ha aumentado la demanda del cuidado), sociolaborales (creciente incorporación de la mujer al trabajo remunerado, que ha hecho disminuir la oferta de cuidado que facilitaban las mujeres desde el hogar) y político-económicos (los recortes sociales amenazan una tendencia hacia el desarrollo de políticas que favorezcan la conciliación entre la vida laboral y la vida familiar, o traten de impulsar la formalización del cuidado a la dependencia).


REFERENCIAS

Ezquerra, Sandra (2010b) A propósito de las crisis ¿qué pasa con la de los cuidados? Diagonal, núm. 121. 4/3/2010

Del Río, Sira (2004) “La crisis de los cuidados: precariedad a flor de piel”. Documento de trabajo. CGT-Comisión Confederal contra la Precariedad