domingo, 9 de diciembre de 2018

ALGUNOS ABUSOS EN EL USO DE LA ESTADÍSTICA

Nos parece muy recomendable la exploración realizada por Ramón Eugenio Paniagua, Carlos González Mauricio y Sandra Milena Rueda, de la Universidad de Antioquia (Medellín, Colombia) sobre abusos de la estadística en publicaciones del área de la salud.

Tras analizar una serie de artículos pertenecientes a revistas de la citada Universidad durante el período 2008-2013, establecen una tipología de abusos en el uso de la estadística, que son los 

siguientes: 

  1. Se habla de una muestra en la sección de métodos pero no se explicita si es aleatoria o no. 
  2. En la sección de métodos se habla de una muestra no probabilística y en la sección de resultados se hace inferencia estadística. 
  3. Se habla de una muestra aleatoria y se presenta su tamaño pero no se indica el parámetro para cual se diseñó ni el error permisible en su estimación. 
  4. El tamaño de muestra que se enuncia en la sección de métodos no se corresponde con la prevalencia esperada y la precisión. 
  5. En la sección de métodos se dice que el muestreo es probabilístico por etapas pero la única selección aleatoria que se hace es al interior de los estratos. 
  6. En la sección de métodos se dice que el estudio se aborda desde una perspectiva cualitativa de tipo descriptivo – inferencial y en la sección de resultados se hace inferencia estadística. 
  7. Se habla de una muestreo polietápico en los métodos y en los resultados se toman los valores p y los intervalos de confianza que arroja el software estadístico. 

Poco se reflexiona en el mundo de hoy sobre los abusos en el uso de la estadística en ciencias sociales. Por eso, nos resulta relevante el esfuerzo de estos autores por cuestionarse acerca de los usos y las prácticas en investigación y en difusión.



BIBLIOGRAFÍA

Paniagua, R.; González, C.; Rueda, S. (2014). Abusos con la estadística en artículos publicados en el área de la salud. IV Encuentro Latinoamericano de Metodología de las Ciencias Sociales, 27 al 29 de agosto de 2014, Heredia, Costa Rica. La investigación social ante desafíos transnacionales: procesos globales, Disponible en: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.8195/ev.8195.pdf

domingo, 2 de diciembre de 2018

EL CONCEPTO DE CAPITAL ERÓTICO EN HAKIM

Para reflexionar sobre el capital erótico nos 
Capital eróticoapoyaremos en el artículo de Moreno y Bruquetas (2016) sobre capital erótico como capital cultural, considerado como el mejor artículo publicado en dicho año por la Revista Internacional de Sociología (CIS). 

Catherine Hakim desestima el papel que tienen el capital económico, el cultural y el social para la incorporación del capital erótico; plantea que éste depende en buena medida del azar biológico. Por un lado, sostiene que este último desafía las jerarquías sociales y culturales, en la medida en que le permite a los sujetos acceder al resto de capitales. Por otro lado, plantea que la estigmatización social sobre el beneficio de la belleza corporal, impide que las mujeres tomen conciencia de su potencial en el mercado erótico y usen instrumentalmente su cuerpo para retar las jerarquías sociales, en especial aquellas con escasísimos recursos económicos, sociales y culturales. Por ello propone romper todo tabú y trabajar en la incorporación del capital erótico desde la infancia. Aspecto este último muy polémico, en especial desde el campo feminista.

Desde el paradigma de Hakim, el capital erótico posee seis características:

“El capital erótico no es idéntico a la belleza física (primer elemento), aunque ésta puede ser una parte integrante del mismo. Con ciertos límites, la belleza varía con las culturas y los periodos históricos. Pero la existencia de "feas atractivas" muestra que el esfuerzo permite escapar a la maldición de la naturaleza: de ahí la posibilidad y la legitimidad del trabajo estético (…). Un segundo elemento consiste en el atractivo sexual. Mientras la belleza es fotogénica, el atractivo sexual es cinematográfico y nace del aura generada por el cuerpo en movimiento. El tercer elemento deriva de la capacidad para atraer a los demás por medio del don de gentes. El cuarto elemento procede de la vitalidad y, sobre todo, del tono corporal y la buena forma física. El quinto elemento deriva de la inversión en ropa y abalorios. (…). En cualquier caso, dominar los contextos y las distintas maneras de presentarse ayuda a revalorizar el capital erótico. El sexto componente es la habilidad sexual propiamente dicha” (Moreno y Bruquetas, 2016)

Dada la pluralidad de dimensiones, el capital erótico es un rasgo central de la personalidad del individuo, el cual va más allá de la apariencia.

Desde una perspectiva bourdiana Moreno y Bruquetas centran la crítica al modelo de Hakim en cinco aspectos: 1) Un capital excluyente. 2) Costes afectivos del capital erótico. 3) Un maquiavelismo ineficaz 4) Una plasticidad limitada. 5) Los “circuitos de Zelizer” corporales. Además, plantean que la incorporación, objetivación e institucionalización del capital erótico demanda el soporte de otros capitales (capital económico, capital cultural y capital social).

Os invitamos a reflexionar y explorar estos nuevos campos de conocimiento que no están exentos de disputa social por su conceptualización y asunción social tanto por mujeres como por hombres.


BIBLIOGRAFÍA

Hakim, C. (2012) Capital erótico. El poder de fascinar a los demás. Barcelona: Debate.


Moreno Pestaña, J. L. y C. Bruquetas Callejo. (2016). "Sobre el capital erótico como capital cultural". RIS, 74 (1): e024. doi: http://dx.doi.org/10.3989/ris.2016.74.1.024

domingo, 25 de noviembre de 2018

ESTILOS DE AMOR EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

Rodríguez-Santero, García-Carpintero y Porcel (2017), de la Universidad de Sevilla, abordan el fenómeno del amor como un constructo sociocultural, cuyo significado varía entre los sujetos en función de la etapa vital, las personas con las que se relacionan y la evolución de la relación. Además, sostienen la existencia de una socialización amorosa diferencial por géneros. 

Abordan el fenómeno desde una metodología cuantitativa, a través de un muestreo no probabilístico accidental, aplicado a 447 estudiantes de la citada Universidad. Elaboran una Escala denominada ReLAS, basada en la Escala Lover attide Scale, la cual se basó en seis estilos de amor: Eros, Ludus, Storge, Manía, Pragma y Ágape.

“Eros es el amor pasional, el enamoramiento a primera vis­ta que supone una atracción intensa por la pareja, no solo física sino también emocional, son amantes con alta autoestima y confianza en el otro. Ludus o amor placentero, supone una relación sin implicación emocional, sin celos ni expectativas futuras, con una sexualidad permisiva y abierta donde las reglas del juego están claras y pueden existir más socios se­xuales. Storge es el amor que nace de la amistad y el afecto, se buscan similitudes y afinidades en las posibles parejas para entablar una relación armónica basada en el cariño. No valoran tanto la apariencia física o la satisfacción sexual, porque lo que se bus­ca en la relación es un compromiso a largo plazo, no un apasionamiento a corto plazo. Manía es el amor obsesivo, adictivo, celoso, posesivo, desconfiado, marcado por grandes conflictos en la pareja a causa de la invasión de los espacios individuales. Pragma se refiere a la búsqueda práctica de intereses en la pareja adecuada, con compatibilidad no solo física sino también, y sobre todo, de intereses. Ágape es el amor altruista, de renuncia personal y entrega desin­teresada, donde las necesidades de la pareja están priorizadas sobre las propias” (2017:3).

La primera conclusión general del estudio es que no se observan diferencias significativas por género; similar situación fue hallada por otras investigaciones como la realizada por Hendrick y Hendrick (1986) en la Universidad de Miami, por ejemplo.

El estilo Ágape, cercano al amor romántico, fue la tendencia predominante de la muestra. El amor es concebido como un proceso de sacrificio, de abnegación, de entrega por el otro, cuya aspiración es amarlo “para toda la vida”; a costa, incluso, de la negación de la individualidad, de los proyectos personales. Esta construcción del amor responde a un proceso de socialización mediatizada por los medios de comunicación y la escuela a través de mensajes como “lo daría todo por amor”, “sin ti no soy nada”, “el amor lo puede todo”, entre otros.

Mientras, el estilo de amor con menos aceptación es el Ludus, lo cual coincide también con los hallazgos de Hendrick y Hendrick (1986).

Sin embargo, l@s investigador@s dejan abiertas las conclusiones. Como ellos señalan, no se puede confirmar que las afirmaciones dadas a través del cuestionario correspondan a la realidad, de ahí la necesidad de comprobar dicha veracidad mediante la evaluación de acciones concretas, ir más allá de las percepciones.

Igualmente, llaman la atención de la necesidad de realizar encuestas similares ampliando la muestra por facultades (conglomerados). También, sería importante indagar por el concepto amor en colectivos de jóvenes que no acceden a la universidad y provenientes de otras culturas.

No obstante el interés que despierta cada vez más el amor como objeto de estudio, sigue siendo un campo no suficientemente explorado por las ciencias sociales; habría que ahondar en esta problemática porque inquieta que el amor romántico sea el ideal de amor entre jóvenes universitarios, pues como brevemente deja entrever el estudio este tipo de amor es la trampa de sujeción del patriarcado moderno.


BIBLIOGRAFÍA

Rodríguez-Santero, J.; M. A. García-Carpintero Muñoz y A. M. Porcel Gálvez. 2017. “Los estilos de amor en estudian­tes universitarios. Diferencias en función del sexo-gé­nero”. Revista Internacional de Sociología 75 (3): e073. doi: http://dx.doi.org/10.3989/ris.2017.75.3.15.171.

Hendrick, C. and Hendrick, S., 1986. “A Theory and Method of Love”. Journal of Personality and Social Psychol­ogy 50: 392-402. http://dx.doi.org/10.1037/0022- 3514.50.2.392

domingo, 18 de noviembre de 2018

REFLEXIONES A PARTIR DEL ABT

Imagen de un proceso de selecciónMartín Artiles, Lope, Barrientos y Moles (2018) analizan la situación actual del llamado Aprendizaje Basado en el Trabajo (ABT), que trata de adecuar la formación formal al empleo existente. Mediante el análisis de datos estadísticos de la MCVL y la realización de cinco grupos de discusión con jóvenes de perfiles diferentes.

Una de las conclusiones del estudio se refiere a que en los jóvenes con formación universitaria, la transición es cada vez más sucesiva (p. 128). Es decir, que el camino al éxito profesional es cada vez más largo en términos de expectativas. Y, en general, las trayectorias laborales son progresivamente menos lineales y menos predecibles en la transición entre la escuela y el trabajo. Son cada vez más complejas y fragmentadas por la temporalidad y la alternancia entre empleo, desempleo y formación.

En este proceso, la creciente precariedad en el empleo ha incidido en el ABT, afectando a los perfiles más débiles y también a los más fuertes.

Él éxito profesional no sólo está ligado a la formación, al esfuerzo individual o a las estrategias de los individuos. También lo está a factores estructurales como el tamaño de la empresa o el sector al que pertenece. Es decir, que la segmentación del mercado de trabajo limita las trayectorias laborales, contrariamente a lo planteado por la teoría del capital humano.


BIBLIOGRAFÍA

Martín Artiles, Antonio; Lope, Andreu; Barrientos Sánchez, Daniel y Moles Kalt, Benjami (2018). «Aprendiendo a trabajar: trayectorias ydiscursos». Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 164: 115-134.

domingo, 11 de noviembre de 2018

SAS ENTERPRISE MINER, UN MÓDULO ESTADÍSTICO DE SAS

Imagen del MóduloAunque todos los módulos de SAS pueden ser utilizados para producir estadísticas a partir de los datos, SAS Enterprise Miner está concebido para que los usuarios puedan generar valor a partir de dicha información cuantitativa sin necesidad de tener conocimientos avanzados en programación.

En concreto, el módulo es utilizado en el campo de Business Intelligence o Inteligencia de Negocios, pues facilita la imputación de valores ausentes o la creación de árboles de decisión, modelos neuronales y de regresión logística, entre otros.

Al mismo tiempo SAS Enterprise Miner facilita el trabajo en conexión con un servidor, así como el trabajo en equipo entre programadores y analistas. Este aspecto se inscribe en una tendencia cada vez más clara hacia la integración de equipos de trabajo de diferentes perfiles.

domingo, 4 de noviembre de 2018

CURSO DE VIDA, LA BIOGRAFÍA

Portada del Manual En la década del sesenta del siglo pasado, la biografía se posiciona cada vez más como método de aprehensión de la realidad. Mientras en EE.UU. emerge el paradigma del Curso de Vida (Elder, 1993, 2001; Hareven, 1994; Saraceno, 2005), en Europa surge el Enfoque Biográfico (Pujadas Muñoz, 1992; Ferrarotti, 1988, 1991, citado por Roberti, 2017:305).

Roberti (2017) señala que ambos enfoques transcienden los dilemas clásicos del pensamiento social: estructura/acción; sociedad/individuo; estructura/acción; y objetividad/subjetividad. En este sentido, busca dar respuesta al problema de las mediaciones entre la estructura y la biografía, entre lo colectivo y lo individual.

La perspectiva de Curso de Vida emerge como una propuesta interdisciplinaria cuya unidad de análisis es el curso de vida de un individuo y busca considerar en la investigación la dimensión cualitativa del tiempo. Parafraseando a Glen Elder, es "una secuencia de eventos y roles sociales, graduados por la edad, que están incrustados en la estructura social y el cambio histórico" (Roberti, 2017:307). Desde campo de la sociología, la biografía integra el análisis de las experiencias personales -narradas por el propio sujeto- , vivenciadas en el transcurso de su vida; a la vez que articula momentos pasados con expectativas futuras. En este sentido, procura reconstruir la trayectoria personal a lo largo del tiempo o en un periodo determinado, para entrelazar estas experiencias personales con transformaciones sociales e interpretar dichas biografías como resultado del contexto, de normas y valores sociales de una época determinada.

Este paradigma se asienta en cinco postulados o principios: desarrollo a lo largo del tiempo; tiempo y lugar; timing; vidas interconectadas; y el del libre albedrío. Además, se apoya en tres herramientas metodológicas fundamentales: la trayectoria, la transición y el turning point.

La trayectoria hace referencia a que una carrera o línea de vida puede cambiar de dirección, grado y proporción. Mientras la transición hace alusión a eventos específicos en ciertos momentos de la vida, que marcan cambios de estado, posición o situación. Por último, el turning point – punto de inflexión – está relacionado con momentos muy significativos de cambio; son eventos o transiciones que desencadenan en fuertes modificaciones que, a su vez, se traducen en virajes en la dirección del curso de vida (Blanco, 2002).

El enfoque del Curso de Vida se muestra muy fructífero para estudios como las trayectorias laborales de las y los trabajadoras/es, al visibilizar oportunidades o dificultades, que en una época determinada brinda a mujeres y a hombres; a la vez que da elementos para articular cambios socioeconómicos y culturales, por un lado, y transformaciones de las subjetividades personales y sociales, por otro. En este sentido, posibilita reconstruir caminos y procesos, que expresan las posiciones laborales, sociales y subjetivas de los sujetos en el mercado de trabajo en un tiempo determinado (Mauro, 2004).


BIBLIOGRAFÍA

Blanco, M.; Pacheco, E. 2004. Trabajo y Familia desde el enfoque del curso de vida: dos subcohortes.

Mauro, A. Trayectorias laborales en el sector financiero. Recorridos de las mujeres. En: Unidad de Mujer y Desarrollo de la CEPAL n. 59, Chile, 2004.

Roberti, Eugenia. 2017. Perspectivas sociológicas en el abordaje de las trayectorias: un análisis sobre los usos, significados y potencialidades de una aproximación controversial. En: Sociologias, Porto Alegre, ano 19, no 45, may/ago 2017, p. 300-335.

domingo, 28 de octubre de 2018

MACRO-FUNCIONES EN R

En otras entradas nos hemos ocupado de las macros de SAS y las macros de SPSS, como formas de automatizar procesos con datos empleando el código de ambas aplicaciones. Nos faltaba explicar las macros de R, que en la terminología de dicho lenguaje abierto se llaman "funciones".

Para desarrollarlas, tenemos primero que definir el conjunto de registros en los que se va a generalizar una operación. Vamos a partir de un ejemplo en el que escribimos un código que trata de sustraer el código de municipio de una cadena en la que el nombre del mismo está pegado a éste, que lleva el prefijo “id” a la izquierda. El conjunto se puede definir a través de un data frame: en el ejemplo lo hemos llamado cadena. Creamos una macrovariable (en el ejemplo la hemos llamado “poblac2”), a partir de los valores del data frame cadena.


Posteriormente, definimos el ámbito de la función con el subcomando “for”.


Después, colocamos una llave abierta ("{"), a la que le sigue el código necesario extraer el municipio en cada uno de los registros de “cadena”.


Para, finalmente, cerrarla ("}". Si ejecutamos todo el código, obtendremos el resultado de esta operación para cada una de los municipios.




cadena <- c("alcala-de-henares-id28005", "san-miguel-de-bernuy-id40183",
"san-roman-de-hornija-id47150","zumaia-id20081",
"beasain-id20019","ribatejada-id28122")

for (i in 1:length(cadena)) {

poblac2= cadena[i]

municipio <- gsub("-"," ",sapply(strsplit(poblac2, "-id"), "[", 1))
print(municipio)

}

El ejemplo es bastante sencillo para facilitar su entendimiento. Pero entre las llaves podemos colocar todo el código que necesitemos para ejecutar alguna transformación en cada registro. Si no lo utilizáramos, necesitaríamos adaptar uno a uno nuestro código para todos los casos.