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lunes, 15 de mayo de 2023

CONGRESO COLOMBIANO DE ESTUDIOS DEL TRABAJO 2023

Imagen de la Convocatoria
Organizado por la Asociación Colombiana de Estudios del Trabajo (ACET) con el lema “Trabajo en América Latina: cambios políticos y permanentes desigualdades” se convoca el Congreso Colombiano de Estudios del Trabajo, que se celebrará en la sede de Bogotá de la Universidad Javeriana del 27 al 29 de septiembre de 2023.

El evento reflexiona en torno a la necesidad de cambios políticos que regulen el mercado laboral y parte de los siguientes ejes:

    1. Mercados de Trabajo Rurales

    2. Estudios de derecho y relaciones laborales

    3. Trabajo, género y mujer

    4. Precariedad y trabajos atípicos

    5. Trabajo, subjetividad e identidades

    6. Desempleo, Informalidad y mercado de trabajo

    7. Trabajo y cuarta revolución industrial

    8. Trabajo, Desarrollo, Desigualdad y Territorio

    9. Historia del trabajo y los trabajadores

    10. Trabajo y juventud

    11. Sindicalismo, organización de los trabajadores y negociación colectiva

    12. Salud, trabajo y pensiones

    13. Otros temas no incluidos en los anteriores

En una primera fase (hasta el 15 de junio), se recogerán resúmenes de no más de 600 palabras de las propuestas para ponencias. Del 16 de junio al 30 de julio se revisarán las propuestas y se emitirá respuesta de aceptación. El plazo de entrega de las propuestas definitivas se cerrará el 18 de agosto. 

Deseamos mucha suerte a la organización del Congreso, que es una necesidad en un contexto académico cada vez más adverso al impulso de los estudios sobre el trabajo.

viernes, 6 de enero de 2023

PREMIO DE TESIS ANTHONY MINGUENÉ-FUNDACIÓN CIECST (SALUD EN EL TRABAJO)

Logo de la Fundación
La Fundación CIECST de estudios comparados sobre salud en el trabajo, vinculada a la Universidad de Burdeaux (Francia) lanza esta convocatoria con el objeto de distinguir a jóvenes investigadores que trabajen la ética en salud laboral y políticas públicas en salud laboral.

El galardón se orienta hacia la prospección, la innovación, la contribución práctica y el fomento de un enfoque comparativo.

Entre las bases de la Convocatoria podemos destacar que cada candidato debe presentar un resumen de su tesis de 500 palabras en francés, junto con un resumen detallado de 6 a 8 páginas como máximo. La solicitud debe enviarse al correo ciecst@u-bordeaux.fr en un plazo que termina el 15 de marzo de 2023. Las propuestas se pueden presentar en español.

El premio está encaminado a la difusión de trabajos de calidad y se compone de 3.000 euros que se destinarán a la publicación de un libro, un artículo y/o la traducción de un artículo derivado de la tesis premiada.

jueves, 22 de diciembre de 2022

SINDICALISMO EN LA ECONOMÍA DE LAS PLATAFORMAS

Imagen de un rider
Con anterioridad ya habíamos dedicado una entrada a
las supuestas ventajas de la flexibilidad característica de este sector de las plataformas digitales. Ahora, nos llega un interesante artículo sobre las condiciones de posibilidad de la acción sindical entre los trabajadores de este mundo laboral en auge.

Nos parece muy procedente retomar a Charles Tilly, historiador y sociólogo del trabajo, que en 2001 ya se refirió a la empresa del siglo XXI en el marco de una nueva mercantilización del trabajo al estilo del siglo XVII.

Como señala Köhler, el crecimiento más reciente de este tipo de empleo está ligado infraestructuras digitales para la comercialización de una gran variedad de productos (Amazon), servicios (Uber, Deliveroo, Glovo), trabajo (Upwork), alojamiento (Airbnb), etc. Pero en sus inicios, los protagonistas eran artistas, músicos, actores y profesionales más cualificados y con mayor poder de negociación de sus condiciones de trabajo que los actuales riders.

El autor esboza cuatro características del empleo de estos nuevos trabajadores de las plataformas: escasa capacidad de decisión en los procesos de trabajo; son fácilmente sustituibles; inexistencia de negociación alguna con el empresario en cuanto a precios, tiempos, modos de entrega; y, por último, existencia de un gran número de trabajadores disponibles para la realización de la tarea.

Todo ello incide en la dificultad para el desarrollo de un trabajo sindical, unida al fuerte aislamiento y a una autopercepción temporal de estos empleos. Si bien la adscripción a foros y redes sociales de denuncia aparecen como mecanismos de organización en recientes conflictos habidos en estas nuevas formas de trabajo.

Creemos que estas debilidades, unidas a la lejanía con un sindicalismo tradicional e institucionalizado, se configuran como barreras para el despliegue de la acción colectiva en un contexto de fuerte precarización. Falta por ver si las noticias que nos llegan a través de los medios de comunicación constituyen el arranque de una lucha necesaria o, si por el contrario, son la excepción que confirma la regla de la desregulación.


BIBLIOGRAFÍA

Köhler, H-D.(2022). Sindicalismo ‘Gig’ o la acción colectiva en la economía de las platafor-mas, Cuadernos de Relaciones Laborales, 38(2), 325-343

Tilly, Ch. (2001). “Welcome to the Seventeenth Century”. En P. DiMaggio (ed.), The Twenty-First-Century Firm (pp. 200-209). Princeton: Princeton University Press.

martes, 3 de mayo de 2022

CUATRO TRAYECTORIAS DE LIBERALIZACIÓN DEL EMPLEO

Luis Cárdenas y Javier Arribas, de la Universidad Complutense de Madrid, analizan los cambios acaecidos en los mercados de trabajo durante las últimas décadas; desde la perspectiva de la economía política comparada, que se orienta hacia la comparación de los distintos tipos de capitalismo.

Nos resulta de interés la definición de cuatro trayectorias de la liberalización que se dan en diferentes formas de capitalismo:

  • La desregulación supone el desplazamiento de mecanismos de regulación colectiva a favor de acuerdos de "libre mercado". Se basa en un desplazamiento que sustituye la coordinación fuera del mercado, imponiendo (o reinstaurando) las relaciones mercantiles.
  • El concepto de dualización hace referencia a la desprotección o mercantilización de algunas actividades que afectan especialmente a colectivos que se sitúan en la periferia. De esta forma la desregulación afecta principalmente a los colectivos más vulnerables y que cuentan con menores recursos organizativos para defender su estatus.
  • Los procesos de desintegración vertical consisten en la creación de nuevos mercados intermedios en un proceso de producción previamente integrado con distintos niveles de la cadena de valor. En estas prácticas se incluye la subcontratación de la producción a una empresa especializada (por ejemplo, las empresas multiservicios), la creación de filiales independientes (en el propio país o en el extranjero) o el uso de agencias de empleo temporal para la dotación de personal.
  • La última de las trayectorias de liberalización es la flexibilización arraigada (también llamada  flexiseguridad). Es característico de ella que, si bien incluye la desregulación de actividades, los efectos perjudiciales sobre los trabajadores se compensan mediante programas sociales. Un ejemplo de flexibilización arraigada son las llamadas políticas activas de empleo porque permiten transitar de un empleo a otro manteniendo la estabilidad de ingresos y adaptando las capacidades de trabajo a las circunstancias cambiantes de las empresas.

 

BIBLIOGRAFÍA

Cárdenas, Luis y Arribas, Javier (2022) Flexibilización, desregulación y dualización: las trayectorias de liberalización en el cambio institucional del mercado de trabajo. En: Revista Española de Sociología, n.º 31 (2) (2022) a102. pp. 1-21.

martes, 11 de enero de 2022

DINÁMICAS INVISIBLES DEL SECTOR LOGÍSTICO A NIVEL GLOBAL

Trabajo de "picking" en logística
El logístico es un sector que no ha parado de crecer pero que no despierta excesivo interés por parte de los investigadores.  Tradicionalmente se ha asociado al despliegue de tecnologías en la gestión de la cadena de suministro (“supply chain management”) con los avances del sector.

Pero, como señalan Carlota Benvegnú y David Gaborieau (2021), la logística no es sólo resultado de la desindustrialización. También se han dado una serie de cambios que caracterizan y van ligados al crecimiento de este sector:

En primer lugar, un proceso de intensificación del trabajo ligado a las herramientas informáticas utilizadas y a procesos de individualización y temporalidad aplicados a la mano de obra.

En segundo lugar, demandas de flexibilidad. Tanto horaria (en forma de horas extraordinarias y desarrollo de turnos de noche) como salarial (complementos de productividad) o contractual (alto porcentaje de contratos temporales). Además del fuerte nivel de subcontatación dado en la actividad.

En tercer lugar, el sector se ha configurado como un lugar con un nivel muy bajo de cualificación necesaria para acceder a la inmensa mayoría de los puestos ofertados. Esto está relacionado con el manejo del área de preparación de los pedidos (los llamados “pickers”), al estilo de la producción en cadena que se daba en la industria manufacturera: tareas repetitivas y ausencia de autonomía ligadas a la automatización del trabajo.

Por todo ello, coincidimos con los autores en señalar que procesos de invisibilidación y desplazamiento del trabajo han determinado el rumbo del sector logístico.


BIBLIOGRAFÍA

Benvegnú, C. y Gaborieau, D. (2021) La producción fluida. El almacén como forma logística en la nueva era industrial. En: Arxius de sociologia, 43 2021: 109-115.

martes, 16 de noviembre de 2021

EVOLUCIÓN DE LA SOCIOLOGÍA DEL TRABAJO EN ESPAÑA

Alberto Riesco-Sanz
Alberto Riesco-Sanz y Pilar Carrasquer (2021) realizan una interesante reflexión sobre la evolución de la sociología del trabajo en España desde la década de los 70s a nuestros días.

Señalan que la disciplina llega a nuestros días con una consolidación que se ha producido en décadas precedentes y, entre los aspectos de reciente evolución, destacan los siguientes:
  • Consecuencia de las requerimientos de las revistas indexadas, los trabajos publicados son cada vez más empíricos, más acríticos y menos inclinados a la elaboración teórica.
  • Presencia cada vez mayor de análisis comparativos a nivel internacional.
  • Se produce una creciente tendencia hacia la interdisciplinariedad, si bien “este movimiento se ha traducido en muchas ocasiones en una disputa, más que un diálogo, entre disciplinas, donde aquellas aquellas mejor conectadas con el poder político terminan por dominar e impornerse en estas áreas de estudio”.
  • Siguiendo a Sayad (1990), el objeto “trabajo” ha ido perdiendo prestigio a medida que el movimiento obrero ha ido perdiendo capacidad de influencia.
  • Cierta “capilarización” del dicho objeto “trabajo” más allá de la sociología del trabajo clásica, ligada a conceptos como reproducción, género, cuidados, familia, etc.

A partir de estos elementos, queremos destacar que, efectivamente, la consolidación de la sociología del trabajo se ha realizado, en su práctica totalidad, ligada a la Academia. Ello ha colocado a las áreas de trabajo completamente a merced de los cambios que se producen en ese sector (mayores exigencias de productividad para docentes-investigadores, normas de publicación cada vez más empíricas y más acríticas por parte de las revistas, etc.). Se sienten también las crecientes barreras que las revistas colocan a la publicación de estudios basados en técnicas cualitativas y estudios de caso.

Respecto a la interdisciplinariedad, de acuerdo con los autores, hablaríamos más bien de supuesta interdisciplinariedad. Pues trabajo interdisciplinario debería aludir a trabajo entre pares iguales y no a relaciones de poder entre departamentos y disciplinas.

Sobre la pérdida de influencia del movimiento obrero, efectivamente nos parece que es un proceso que, desafortunadamente, se está dando. Un proceso que abre paso a otras formas más individualizadoras de mirar lo que ocurre en el ámbito laboral.


BIBLIOGRAFÍA

Riesco-Sanz, A. y Carrasquer, P. (2021) La sociología del trabajo en España: la urgente necesidad de volver a los debates fundacionales. En: La nouvel revue du travail 19|2021.

Sayad, Abdelmalek (1990) “Les maux-à-mots de l’immigration. Entretien avec Jean Leca”, Politix, 12, 7-24

miércoles, 10 de noviembre de 2021

¿CONCILIACIÓN EN EL TRABAJO A TRAVÉS DE PLATAFORMAS?

El modelo de las plataformas no favorece la conciliación
En los últimos años, estamos asistiendo al crecimiento de un empleo ligado a plataformas digitales. Empleos que han surgido en plataformas dedicadas al transporte y el reparto (Uber, Glovo, Deliveroo, etc.), pero que van creciendo más allá de ese sector ocupando el trabajo en tareas de cuidado, estética, actividades profesionales, etc.

Dichos empleos son, mayoritariamente, de carácter autónomo o independiente, desvinculándose de la relación laboral formal. En ese contexto, se ha observado una atracción de muchas personas por la idea de “ser mi propio jefe” o acerca de la posibilidad de conciliar la vida laboral y la vida familiar.

Por lo que respecta a la conciliación, nos resulta de gran interés un reciente estudio realizado en Norteamérica (Cook et al., 2020) entre repartidores y repartidoras de la plataforma Uber. En dicho estudio, se consideraron las lógicas de funcionamiento de dicha plataforma y se determinó que existe una serie de algoritmos de inteligencia artificial que determinan el reparto de las entregas en función de una serie de variables: proximidad, rapidez en las entregas anteriores, número de horas realizadas, evaluación por parte de los clientes, etc. Los autores del estudio plantearon el tema en términos de “el algoritmo como jefe”, refiriéndose al hecho de que dichos algoritmos están sustituyendo a las personas en la toma de decisiones en plataformas como Uber.

De esa cuestión surge la pregunta sobre si esa supuesta “objetividad” de los algoritmos puede favorecer la conciliación entre vida laboral y vida familiar; y si puede facilitar que las mujeres, con mayores cargas en el hogar, puedan desempeñarse en mayor igualdad de condiciones con respecto a los hombres.

Pues bien, los resultados del estudio de Cook et al. (2020) demuestran que no es así. Las repartidoras de Uber siguen sufriendo discriminación con respecto a los hombres en términos salariales: hay una diferencia salarial del 7% en favor de los hombres, realizando “por cuenta propia” las mismas actividades. Al parecer, el algoritmo, al premiar la velocidad de respuesta de los repartidores, está penalizando también la conciliación y el trabajo de las mujeres en particular.

Una vez más, las esperanzas depositadas en la tecnología se caen por su propio peso. Es inevitable añadir que la ausencia de derechos característica del trabajo autónomo, pesa aún más sobre la conciliación y sobre las mujeres.

Cabe esperar que las trabajadoras y los trabajadores se organicen en la lucha por una mayor regulación de este tipo de empleos y del trabajo en plataformas. Pero esta tarea no la realizará ningún algoritmo.


BIBLIOGRAFÍA

Cook, Cody; Diamond, Rebecca; Hall, Jonathan V.; List, John A.; Oyer, Paul. The gender earnings gap in the gig economy: evidence from over a million rideshare drivers. Working Paper, n. 3637, Stanford University, May 2020. Disponible en: https://web.stanford.edu/~diamondr/UberPayGap.pdf

martes, 12 de octubre de 2021

PROSUMICIÓN Y CAMBIOS EN EL TRABAJO

El concepto de prosumición fue propuesto por Alvin Toffler en su libro La Tercera Ola, combinando las palabras productor y consumidor. Se asociaba a la figura de un consumidor que participa del proceso productivo de los servicios comprados por él mismo.

Francisco José Fernández-Trujillo y Javier Gil analizan
la prosumicion generada a partir de plataformas digitales que comercializan alojamientos o repartos de comida. Vinculan el auge del trabajo ligado a plataformas con un proceso de neoliberalización del trabajo en diferentes sentidos (individualización, desregulación y desreglamentación, inseguridad, desvanecimiento de las fronteras entre trabajo y vida cotidiana en el manejo del tiempo, etc.).

Bajo nuestro punto de vista, el elemento clave es la desregulación. Al artículo le falta un mayor énfasis en la cuestión del falso trabajo autónomo. Esta situación no sólo deteriora las condiciones de trabajo de los trabajadores afectados, sino que influye directamente en las dinámicas de sectores como el reparto y en las percepciones que la ciudadanía tiene acerca del futuro del trabajo.

Nuevamente el engaño está en el determinismo tecnológico: pensar que la digitalización y la tecnología (y no la desregulación) son la causa de estos cambios.



BIBLIOGRAFÍA

ernández-Trujillo, F.J. y Gil, J. (2021) Mecanismos y dinámicas del trabajo en las plataformas digitales: los casos de Airbnb y de las plataformas de reparto. En: EMPIRIA. Revista de Metodología de Ciencias Sociales. N.o 52 septiembre-diciembre, 2021, pp. 175-198. 


Toffler, A. (1993) La Tercera Ola. Esplugues de Llobregat: Plaza y Janés.

martes, 21 de septiembre de 2021

COACHING Y CULTURAS EMPRESARIALES

Coaching, cultura empresarial
En su
artículo recientemente publicado, Sergio Cardona, Carlos Revilla y María Trinidad Arqueros (2021) sostienen que el coaching a ejecutivos de empresas va más allá del individualismo. Sostienen que puede superar la relación diádica entre coaching (entrenador) y coachee (persona entrenada); y que, además, el coaching puede formar parte del equipo de trabajo de una organización resolviendo conflictos, por ejemplo.

Pero, bajo nuestro punto de vista, el paradigma y la práctica el coaching individualizador tiene un impacto indiscutible en la cultura de la empresa. Niega el conflicto entre capital y trabajo y desproblematiza la discriminación de género, edad, etnia, etc. El grito “tú puedes lograrlo” desacredita a las organizaciones sindicales como marco regulatorio y herramienta de lucha colectiva; al tiempo que facilita aún más el afianzamiento de cambios puestos en marcha hace décadas, tales como: la flexibilidad laboral, la flexibilidad horaria, el auge del trabajo autónomo o, incluso, la desalarización.

Nos preguntamos si el paradigma del coaching (inserto en tradiciones más amplias, como la energía positiva o el crecimiento personal) no es al capitalismo del siglo XXI lo que el fervor cristiano era a las diferentes formas de feudalismo en la Edad Media.

BIBLIOGRAFÍA

Cardona, S., Revilla, C. y Arqueros, M.T. (2021) Coaching ejecutivo más allá de la relación diádica: el problema del contexto y la cultura organizacionales. En: RECERCA, REVISTA DE PENSAMENT I ANÀLISI. ISSN electrónico: 2254-4135 – pp. 1-27 DOI: http://dx.doi.org/10.6035/recerca.5780

martes, 29 de junio de 2021

SOBRE EL TRATADO DE LA OIT CONTRA LA VIOLENCIA Y EL ACOSO

El pasado 25 de junio de 2021 entró en vigor el 
Tratado Internacional contra la Violencia y el Acoso, promovido por la OIT y ratificado hasta la fecha por un pequeño número de países: Argentina, Ecuador, Fiji, Namibia, Somalia y Uruguay.

Se trata de una declaración de intenciones que aporta pocas novedades a la legislación aplicada en muchos países. Tal vez tenga como finalidad homogeneizar este tipo de regulación en todos los países del mundo.



Consideramos aspectos novedosos los dos siguientes:

  • El artículo 10.b.v obliga a los estados firmantes a establecer medidas de apoyo legal, social, médico y administrativo a denunciantes y víctimas de acoso y violencia laboral, y

  • El artículo 10.h, que habilita a las inspecciones de trabajo y otras autoridades competentes para detener el trabajo en caso de una situación de inminente peligro para la vida, la salud o la seguridad de las personas.

Pero, por lo demás, nada nuevo bajo el sol. No aborda los problemas de conceptualización del acoso, las dificultades probatorias, la individualización y psicologización del problema que exime a las empresas de su responsabilidad, la revictimización o los débiles mecanismos de sanción y reparación, entre otros. Tal como revelamos (López y Seco, 2015) en nuestro estudio sobre la eficacia de la ley 1010/2016 de acoso laboral en Colombia.


BIBLIOGRAFÍA

López, C.M. y Seco, E. 2015, Eficacia de la Ley 1010/2006 de acoso laboral en Colombia, una interpretación desde la sociología. Revista de Derecho N.º 44, Barranquilla, Colombia.

martes, 16 de marzo de 2021

TRANSICIÓN PROFESIONAL Y GÉNERO

Transición profesional
La transición profesional es el movimiento que
se produce entre dos momentos profesionales diferentes. Suele ser una barrera difícil de franquear, especialmente si se es mujer.

En el caso de las bailarinas en las artes escénicas se considera "normal" el acortamiento de las carreras profesionales de las mujeres por devaluación de su capital erótico (Hakim, 2012). Igual sucede con las carreras profesionales de las y los deportistas. Es un problema que no se trata con la firmeza necesaria en la discusión con los diversos agentes sociales.

El problema se plantea en estos términos: ¿cómo poner en valor la experiencia sin que suponga el abandono de la carrera profesional? ¿Cómo generar procesos de recualificación y/o traslado para poner en valor la experiencia en otras instancias?

L@s trabajador@s con contratos even­tuales están más expuet@s a salir del mercado profesional sin que cuenten con mayores protecciones sociales, situación que las puede llevar, incluso, al abandono definitivo de su profesión.

Ilustra esta problemática el relato de una representante sindical:
"Por ejemplo, el Ballet Nacional: a una mujer la pueden apartar porque se ve gorda, un hombre tiene que subir mucho de peso para que lo aparten. La Ley ¿qué dice? Simplemente que si tú no estás capacitado física o psicológica o estéticamente te pueden apartar. Sin duda hay una es­tética, te pueden apartar, no de tu contrato, no de tu trabajo, pero sí de esa programación y no puedes decir nada, porque el director artístico o el coreógrafo te dice: es que como has estado lesionada tres meses has cogido un poquito de peso, no se te ve bien, entonces todavía estás un poquito baja, vamos a esperar, baja de peso, te pongo el segundo casting, y esto no se ve con ningún hombre. A un hombre no se le retira de una programación por el peso, a no ser que sea exagerado… Hay un elemento subjetivo que es el del director artístico, entonces en la decisión que tome el elenco… no hay nada objetivo.
[…] esto es un problema… porque este país no tiene establecida la transi­ción profesional de bailarines y bailarinas en las artes escénicas, no lo tiene establecido aún. Entonces todo tiene que ser a base de juicios, de­nuncias… Este país que no tiene eso, porque este país te manda a la calle, no como en Europa o Estados Unidos. Aquí no existe eso. […] Su carrera artística en activo termina. ¿Qué otra cosa puedo hacer que no sea una academia de danza? Dar clasecitas y morirme ahí de asco. ¿Qué más puedo hacer? Eso es una cosa que el Estado tiene que prever. Nosotros hemos sido pioneros en esta propuesta" (López, 2020: 349 en Anlló et al.).
Esta situación debe ser reconocida como problema social, y como tal debe ser visibilizado, legitimado e institucionalizado. Por ello urge colocarlo en la agenda política de las organizaciones sociales, sindicales y del Estado para que el capital humano no sea desechado en perjuicio de los sujetos y de la sociedad en su conjunto.


BIBLIOGRAFÍA

Anllo, F., Fernández, J., Martínez, E.. López, C.M., Peña, E. 2020, Informe sobre la aplicación de la Ley de Igualdad en el ámbito de la cultura en el marco competencial del Ministerio de Cultura y Deporte, España.

Hakim, C. (2012) Capital erótico. El poder de fascinar a los demás. Barcelona: Debate.

 

lunes, 8 de marzo de 2021

LA OPACIDAD DE LA DESIGUALDAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES

En la anterior entrada escribimos sobre la igualdad efectiva entre hombres y mujeres en el sector público español. Hoy queremos centrarnos en el Ministerio de Cultura y Deporte (MCD).

Nuevamente retomaremos el informe laboral presentado por López (Anlló et al, 2020). Este ministerio está integrado mayoritariamente por mujeres (61%), situación que no daría cabida a mayores sospechas sobre la igualdad efectiva entre mujeres y hombres en 2018, más aún cuando ellas ocupan las instancias más altas de responsabilidad, excepto la instancia máxima de poder. Pero esta mayoría cuantitativa genera un proceso de opacidad de la desigualdad de oportunidades y trato entre hombres y mujeres en otras esferas.

En términos absolutos las mujeres tienen una mayor presencia en los grupos y niveles superiores. Sin embargo, el análisis desvela que su participación en dichos puestos, en términos proporcionales a su grupo, suele ser menor a la de los hombres, en la mayoría de las dependencias del Ministerio y organismos adscritos, colegiados y dependientes. Es decir, las carreras profesionales de los hombres presentan mayor dinamismo que las de las mujeres. Opacidad en el sen­tido de que es una realidad no evidente, como tampoco es evidente la existencia de un «techo de cristal» que lleva a que las mujeres no avancen al mismo ritmo que los hombres en su desarrollo profesional (2020:340).

Además, es de destacar que proporcionalmente a su grupo, las mujeres están más ubicadas que los hombres en la base piramidal de la retribución salarial; y tienen más contratos eventuales que los hombres.

Sin embargo, queremos resaltar no sólo la desigualdad en cuanto al género sino aquellos dispositivos que colocan límites a la igualdad efectiva entre trabajadoras y trabajadores, sin distinción de género.

El primero de ellos es la división entre personal funcionario y laboral (ver gráfico). Si en la administración civil del Estado el personal laboral representa el 16,3%; en el Ministerio de Cultura y Deporte es el 71% en 2018. Es decir, aquí se refuerza la desigualdad de condiciones de trabajo y de oportunidades basada en dichas categorías. Desigualdad en términos de salario, complementos salariales, movilidad interna, derechos asociados a prestaciones o tiempo, entre otros. Esta situación, que se ha naturalizado y por tanto invisibilizado como fuente de desigualdad, se traduce en una brecha no sólo salarial sino de condiciones laborales y reconocimiento social.

Esta brecha de desigualdad que va más allá de la salarial, se amplía con los trabajadores subcontratados. A pesar de las tasas de reposición de mano de obra existentes en el sector público, la crisis económica, unida a la política de reducción del gasto público, encaminada a la simplificación de las estructuras administrativas y reducción de sus costes de financiamiento y la externalización o subcontratación de actividades, se ha tradu­cido en una disminución del empleo público. Cada vez más el Estado español subcontrata aquellos empleos ligados con actividades vinculadas a las nuevas tecnologías a la vez que externaliza servicios tradicionalmente asumidos con personal propio. Trabajadores que transitan al borde de la exclusión social en las esferas del Estado, con vínculos precarios, sin mayor reconocimiento. Ellos no “pertenecen a la casa”, esta es otra de las opacidades que alimenta la desigualdad y que sufren tanto mujeres como hombres.

Otro dispositivo que alimenta la desigualdad es la pertenencia a un determinado ministerio. Por ejemplo, el Ministerio de Cultura y Deporte, integrado en su mayoría por mujeres, sumado a que la cultura no cuenta con el reconocimiento social e institucional que tienen ministerios como el de Fomento, por ejemplo, recibe un presupuesto menor, con efectos en los complementos salariales recibidos por los funcionarios. Esto genera una brecha salarial interministerial y es otra fuente de opacidad.

Por último, para alcanzar la igualdad efectiva entre hombres y mujeres en el ámbito laboral, cabe destacar dos problemas más. Primero, es necesaria una reclasificación social del trabajo. Esto supone poner en valor los trabajos tradicionalmente feminizados: maquillaje, peluquería, utilería, entre otros, cuyo valor de uso y valor de cambio no son los mismos que los desempeñados por hombres.

Podemos concluir: para analizar la desigualdad en el trabajo es indispensable destacar la desigualdad transversal y estructural existente entre hombres y mujeres, pero también es necesario indagar por todos aquellos resquicios de opacidad que dificultan ver las desigualdades que menoscaban las oportunidades y derechos tanto de hombres como mujeres, de personas transgénero, con diversidad funcional y étnica, entre otros.


BIBLIOGRAFÍA

Anllo, F., Fernández, J., Martínez, E., López, C.M., Peña, E. 2020, Informe sobre la aplicación de la Ley de Igualdad en el ámbito de la cultura en el marco competencial del Ministerio de Cultura y Deporte, España. 

lunes, 1 de marzo de 2021

EL LENTO PROCESO DE IGUALDAD EFECTIVA ENTRE HOMBRES Y MUJERES

En esta oportunidad nos centramos en la aplicación de la Ley de Igualdad en el ámbito laboral en la Administración civil del Estado de España (Anlló, et. al., 2019). A pesar de las dificultades de aplicabilidad de la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hom­bres, ésta representa un marco de oportunidad legal para adelantar políticas orientadas a mejorar la empleabilidad, la permanencia en el empleo de las mujeres, a la vez que potenciar su nivel formativo y su adaptabilidad a los requerimientos del mercado de trabajo.

En los dispositivos de estrategias y gestión se enfatiza, entre otros, la necesaria presencia y composición equilibrada de mujeres y hombres en órganos y cargos de responsabilidad de forma tal que las personas de cada sexo no superen el 60% ni sean menos del 40%. Destaca, además, la igualdad de trato en lo que se refiere al acceso al empleo, a la formación y a la promoción profesionales en todos los ámbitos de la administra­ción pública.

Porcentaje de mujeres en la administración pública española
En el apartado laboral, López realiza un comparativo entre 2008 y 2018, para analizar la eficacia de la Ley (ver gráfico).

A nivel de la administración civil del Estado, la par­ticipación de las mujeres ha cambiado muy levemente al pasar de 30,6% a 31,7% en dicho período. Es decir, para 2018 no representaba ni la tercera parte del empleo.

El siguiente gráfico muestra cómo los hombres han concentrado tradicionalmente el poder, llegando a ocupar casi el 70% de los altos cargos en los prime­ros años del presente siglo. Mientras la participación de la mujer es irregular, fluctúa entre el 31% y el 41% en 2018. Esto parece indicar que el acceso al poder institucional por parte de la mujer no es aún una política de Estado totalmente consolidada, sino que depende en buena medida de los vaivenes políticos, debido a que dichos cargos son de libre designación.

Porcentaje de mujeres según tipos de personal


A pesar del descenso del empleo público, las mujeres proporcionalmente han mantenido e, incluso, incrementado su participación en calidad de funcionarias. Sin embargo, no superan el 30%. Su acceso a las categorías más altas ha sido lenta, al pasar del 27,4% al 29,6% entre 2008 y 2018. Es de destacar que el grupo de funcionarios/as representa un poco más del 80% del personal de la Administración civil del Estado.

En contraste, bajo las demás modalidades de vinculación, las mujeres suelen ser mayoría como personal estatutario y eventual, y estar casi a la par con los hombres bajo el estatus de personal laboral. Es decir, ellas están más expuestas a tener una vinculación temporal y a estar en la base de la pirámide de distribución salarial.


Evolución de la formación terciaria en España

En conclusión, la Ley de Igualdad es un marco de oportunidad legal para lograr equidad efectiva entre hombres y mujeres en España, pero su aplicabilidad en la administración civil del Estado ha sido muy lenta. La brecha salarial, así como el techo de cristal y el suelo pegajoso perduran.


BIBLIOGRAFÍA

Anllo, F., Fernández, J., Martínez, E., López, C.M., Peña, E. 2020, Informe sobre la aplicación de la Ley de Igualdad en el ámbito de la cultura en el marco competencial del Ministerio de Cultura y Deporte, España.

lunes, 1 de febrero de 2021

RELACIONES LABORALES Y POLÍTICA EN COLOMBIA

La política es el espacio de los fines, es allí donde se construyen colectivamente los proyectos sociales y políticos deseables para una sociedad en un momento histórico determinado. Es, en últimas, el espacio de construcción y validación de las ideologías que en la esfera material o en la del trabajo filtran las estrategias tanto de los empresarios como de los trabajadores; la política y sus instituciones proveen a éstos de representaciones mutuas y, de alguna manera, de comportamientos sociales esperables, elementos de gran importancia para el despliegue de las estrategias. Las acciones gubernamentales, de los partidos políticos, de los grupos sociales, configuran el ámbito de lo político porque ejercen una influencia importante en la institucionalización de los sistemas nacionales de relaciones industriales (López, 2003).

Este ámbito debería ganar cada vez más fuerza en las reflexiones de los estudiosos de las relaciones laborales, pues la propuesta neoliberal es liberar progresivamente la “economía” de todo control político –el significado principal del término “economía” es “el área de lo no político”– (Bauman, 1999, 90). Como señala Offe (1990), esta ha despojado a los trabajadores de las protecciones que les brindaban las instituciones reguladoras, entre ellas las estatales, que en su momento sirvieron para incorporar la fuerza de trabajo al mercado de trabajo, constituir la clase obrera y regular el proceso de proletarización.

El estudio de Valero, Moisá y Celis (2018) ubica el futuro del trabajo en Colombia en la relación que se establece en la historia reciente entre situación del trabajo, política económica, conflicto armado y proceso de paz. Señalan cómo las relaciones laborales se configurado en un espacio en donde la política no ha logrado institucionalizar y legitimar la acción sindical, quedando expuestos los trabajadores y sus representantes a la violencia sistemática que ha atravesado el país desde la segunda mitad del siglo pasado. Lo ilustran las permanentes amenazas, homicidios, desplazamientos forzados, hostigamientos, desapariciones, torturas y secuestros a los que han sido y siguen siendo sometidos los sindicalistas colombianos en los últimos cuarenta años (ver cuadro Nº1).

Violencia sindical en ColombiaEste proceso ha dado paso al fortalecimiento de los Pactos Colectivos, figura jurídica que parte de la identidad de intereses entre capital y trabajo, despojada del conflicto estructural existente. Es decir, organizaciones creadas por la dirección de la empresa que entra a disputar el espacio de representación a los sindicatos o como estrategia preventiva para evitar el surgimiento de los mismos. Organizaciones sin mayor autonomía, ampliamente tuteladas por la dirección empresarial cuyos representantes ejercen de manera simultánea el rol de representación de los trabajadores. Estrategia que favorece el paralelismo sindical a la vez que resta la potencialidad para convocar paros (ver cuadro siguiente).
Convenciones y pactos en Colombia
La débil institucionalización de las organizaciones sindicales tiene expresión en un entramado legal manifestado en el poder del gobierno para disolver un sindicato y en las trabas administrativas para la creación de los mismos. Entre 2002 y 2007 fueron rechazadas 491 iniciativas de trabajadores tendientes a la creación de un sindicato (Valero et al, 2018: 175). Es así como la tasa de sindicalización en 2010 no superaba el 4,9% de los trabajadores.

Igualmente, emergen los contratos sindicales, aquellos celebrados entre uno o varios sindicatos de trabajadores y uno o varios empleadores o sindicatos patronales con el fin de realizar la prestación de servicios o la ejecución de una obra por medio de sus afiliados. Esta figura jurídica contribuye aún más a desdibujar el papel de los sindicatos y a debilitarlos.

Los investigadores muestran también cómo las políticas neoliberales han quebrantado el débil entramado industrial acompañado de políticas de flexibilización del trabajo que han ido borrando del mapa los pocos derechos en cuanto a estabilidad laboral y regulación del trabajo que hasta la década del ochenta caracterizaban las relaciones laborales de un puñado de empresas grandes y medianas.

Es evidente que los intereses de las y los trabajadoras/es deben contar con representación en el campo de la política, cristalizada en estrategias distantes del orden neoliberal y de legislaciones que coloquen talanqueras a la flexibilidad laboral, la desregulación del trabajo y la privatización de los servicios de salud. Este es uno de los campos (además del propiamente empresarial) en donde las organizaciones sindicales deben apostar para legitimarse como actores válidos de negociación no sólo en el campo de la empresa sino de la sociedad en su conjunto, para dejar de estar expuestos a la violencia, la cual, a pesar del proceso de paz, acampa sin mayor control por parte del Estado, cuando no auspiciada por éste.


BIBLIOGRAFÍA

Bauman, Z. 1999. En busca de la política. Argentina: Fondo de Cultura Económica de Argentina, S.A.

López, Carmen Marina, El enfoque de las opciones estratégicas de los actores en el estudio de las relaciones laborales. INNOVAR, revista de ciencias administrativas y sociales. No. 21, julio - diciembre de 2003.

Offe, C. 1990. Contradicciones del Estado de bienestar. Madrid: Alianza Editorial.

Valero, E., Moisá, L. y Celis, J.C. 2018. El futuro del trabajo en Colombia. En: En Revista Trabajo, Año 10, nº15, Enero- Junio, OIT, Plaza y Valdez Editores.

lunes, 25 de enero de 2021

¿PREDICCIONES SOBRE EL FUTURO DEL TRABAJO?

¿Es posible predecir el futuro del trabajo?
Enrique De la Garza se plantea en qué medida las ciencias sociales pueden realizar predicciones respecto al futuro del trabajo. Crítica los modelos predictivos en que se apoya la economía neoclásica centrando su análisis en las premisas que sustentan dichos modelos.

Primero, en estos modelos los sujetos son reducidos a variables estructurales. Tanto empresarios y trabajadores son cuantificados como capital y trabajo. Segundo, los sujetos son considerados actores racionales que requieren información para realizar una elección óptima. Por ejemplo, los empresarios orientan sus estrategias a la optimización de sus ganancias. Tercero, las variables deben ser cuantificables. Y cuarto, las variables que no pueden ser controlables son declaradas exógenas o resultado de fallas del mercado.

De la Garza plantea la necesidad de considerar tanto los aspectos sociales como políticos de los ejercicios “predictivos”. Concibe los procesos como “resultantes de las interacciones entre estructuras, subjetividades (procesos de construcción de significados) y acciones” (2018: 228). Contempla no sólo la esfera individual sino la estructural, la colectiva y la de actores con capacidad para liderar cambios.

Distante de considerar leyes universales, con carácter probabilístico, expresadas en modelos matematizados, plantea la dificultad de su construcción debido a la transformación permanente de la realidad, lo cual resta carácter determinista a dichas leyes dándole un sentido de tendencia, que puede ser afirmada o contrarrestada según la coyuntura específica. La realidad no es del todo azarosa, por ello hay un espacio de posibilidades en el que los sujetos pueden desplegar sus estrategias.

También destaca, por un lado, que las acciones de los actores, tanto individuales como colectivas, están plagadas de lo “irracional”: lo emocional, lo estético, lo moral, habitus y prácticas que llevan a plantear la existencia de tendencias más que de leyes. Por otro lado, no contempla variables exógenas ni fallas del mercado, sino que tanto la reconstrucción de la totalidad concreta como lo que influye sobre el fenómeno se van definiendo en la práctica de investigación.

Por ejemplo, para predecir el futuro del trabajo en México señala que habría que contemplar el tipo de estado, sus políticas y hegemonías en términos de clases y fracciones de clase; el modelo económico establecido; los modelos productivos implantados; los niveles de tecnología; las formas de organización del trabajo; las relaciones laborales; el perfil de la mano de obra; y culturas gerenciales, laborales y sindicales con respecto del trabajo, así como los encadenamientos productivos. Por último, habría que considerar los procesos de robotización y automatización.

Concluye: el futuro está relativamente abierto, no deja de ser presionado por estructuras, a veces muy sólidas, pero siempre hay un margen para la voluntad y para la acción de los sujetos (2018:260).


BIBLIOGRAFÍA

De la Garza, Enrique, 2018, El Futuro del Trabajo en México: apuntes para una discusión. En Revista Trabajo, Año 10, nº15, Enero- Junio, OIT, Plaza y Valdez Editores.

lunes, 21 de septiembre de 2020

SITUACIÓN DE MERCADO EN WEBER

Max Weber llamó situación de mercado a la 
  Taller medieval, de Jean Bourdichon 
(siglo XV)
totalidad de las probabilidades de cambio de un objeto contra dinero que puedan ser conocidas por los partícipes en su orientación por la lucha de precios y de competencia. 

En esta lógica transaccional, el concepto de situación de mercado es definido en relación con otros conceptos implicados. Mercabilidad es la medida de la frecuencia con que un objeto acostumbra a ser un objeto de cambio en el mercado. Libertad de mercado es el grado de autonomía de los partícipes particulares en la lucha de precios y de competencia. Y regulación de mercado es, por el contrario, la situación en que está materialmente limitada por una ordenación efectiva la mercabilidad de posibles objetos de cambio o la libertad de mercado para posibles contratantes (Weber, 1993, pp. 62). 

Weber aterriza el concepto de situación de mercado en la sociología de las profesiones. Por profesión se entiende la peculiar especificación, especialización y coordinación que muestran los servicios prestados por una persona, fundamento para la misma de una probabilidad duradera de subsistencia o de ganancias (pp. 110-111). En ese contexto, la situación de mercado es determinante en un escenario de división libre de las profesiones, que se parece al mercado de trabajo en el que nos movemos en los inicios del presente siglo. 

En un contexto de desregulación y creciente intermediación en el trabajo como el que se vive hoy en buena parte del mundo, el concepto weberiano de situación de mercado puede ser útil. En el sentido de permitirnos ubicar históricamente hechos como la destrucción de la negociación colectiva de los trabajadores o el desarrollo de empresas dedicadas a la intermediación de personal, por ejemplo. O como instrumento para repensar las posibilidades que los trabajadores tenemos de organizarnos en estos nuevos desiertos de la desregulación. 


BIBLIOGRAFÍA

Weber, M. (1993) Economía y Sociedad. Esbozo de sociología comprensiva. México: Fondo de Cultura Económica.

martes, 15 de septiembre de 2020

ELITES CORPORATIVAS: EL CASO MEXICANO

Según Julia Chardavoine 
(2020), los estudiosos sobre
las élites observan un auge de los managers (managerialización) y la emergencia de una élite transnacional. Cada vez más, los altos directivos no se seleccionan entre los herederos de las familias accionistas mayoritarias, sino entre managers, es decir, entre individuos con muchas credenciales y amplia trayectoria dentro de la misma empresa o en otras empresas; presentándose una separación entre la propiedad y el control. La autora se pregunta si México ilustra estas tendencias. 

Para dar respuesta a esta pregunta, Chardavoine -a través de un análisis minucioso de una base de datos- reconstruye el perfil sociodemográfico y trayectorias de 575 presidentes, directores generales y miembros de los consejos de administración de 15 empresas clasificadas en el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), entre 2000 y 2015. 

Aunque se echa en falta un análisis transversal en términos de género, la autora elabora unas tipologías según los recursos que legitiman el acceso de los sujetos a posición de poder: el fundador, el heredero, el manager, el administrador público y el profesional (individuos reconocidos por sus competencias en derecho, contabilidad o fiscalidad). 

Concluye, primero, que los managers en México no han suplantado a los dueños de las grandes empresas; el control se mantiene vía acreditación de los herederos, quienes acrecientan sus capitales cultural, social y simbólico en los grandes centros de formación empresarial a nivel global, reforzando de esta manera el capital económico heredado. 

Segundo, la internacionalización de las élites corporativas en México es inexistente. Ésta se presenta de manera velada vía trayectorias académicas, adelantadas en universidades de alto prestigio, especialmente estadounidenses. Y afirma: “Los líderes mexicanos tienen una trayectoria escolar mucho más elitista en Estados Unidos que los mismos líderes estadounidenses”, en este sentido hay una “americanización” de la formación y de la cultura corporativa (Chardavoine, 2020:588). 

Sin desconocer el trabajo minucioso realizado por la investigadora, sorprende la conclusión a la que llega cuando señala: “A raíz de nuestro estudio, podemos concluir que el capitalismo familiar en México ha podido resistir en un contexto económico internacionalizado y profesionalizado gracias a la apropiación por los herederos de los recursos legítimos de los managers, y la adición de un capital escolar e internacional elevado” (2020:590). Pero ¿de qué le sirve a las/os trabajadoras/es y a todos aquellos que acampan en la sociedad mexicana al borde de la exclusión social que los “delfines” -los herederos del capital- conserven el poder empresarial y político si no adelantan políticas que vayan en contravía de las estrategias neoliberales que caracterizan hoy por hoy a la gestión managerial? ¿Qué significa para la sociedad mexicana el que sus élites se “hayan tenido que adaptar” a un contexto de liberalización, internacionalización y competición, en donde los derechos laborales son socavados, la precarización y la injusticia estructural avanzan sin atajos, a la par que la representación sindical y social de los trabajadores languidece? Como suele ser -especialmente en México- este tipo de conclusiones, sin una reflexión crítica, alienta el nacionalismo y legitima las élites en el poder. 

Algunas universidades –con el más alto rating académico-, como portadoras de la “verdad” y del “saber”, forman y marcan las líneas estratégicas de acción de las élites, siendo un espacio de acrecentamiento de sus capitales simbólico, social y cultural. 

Cada vez más, el campo académico se desliga de una reflexión crítica sobre los resultados obtenidos en las investigaciones. Esto se observa en el apartado de las conclusiones de los artículos en donde suele haber un resumen de los hallazgos y no una vuelta a la teoría y/o una reflexión crítica. 


BIBLIOGRAFÍA 

Chardavoine, J. (2020). Las élites corporativas de México (2000-2015): dinámicas del capitalismo familiar.Revista Española de Sociología, 29 (3), 579-593.

lunes, 31 de agosto de 2020

TRABAJO EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

Teletrabajo y Covid-19
En estos tiempos de pandemia, los conversatorios
como forma de comunicación y reflexión sobre los que acontece y preocupa socialmente está siendo el dispositivo más usado no sólo por las instituciones educativas sino por aquellas organizaciones vinculadas a la lucha social. En esta oportunidad queremos señalar el trabajo realizado desde hace varias décadas por la Escuela Nacional Sindical, en Colombia. El pasado 17 de julio presentó el conversatorio sobre El futuro del trabajo en tiempos de pandemia. En dicho encuentro tuvimos la oportunidad de escuchar a varios estudiosos sobre el tema. 

Julio César Neffa llama la atención, primero, sobre cómo en estos tiempos se recurre al Estado para salvar al capitalismo; y segundo, destaca la ampliación del trabajo a través de grandes plataformas ante la desindustrialización acelerada por la pandemia. 

Las nuevas tecnologías son la base sobre las cuales se configuran las nuevas formas de trabajo como es el teletrabajo. Un trabajo a distancia, remoto y conectado. Se desvanece la tradicional división entre trabajo y vida privada; y la propiedad de los medios de producción al ser el trabajador quien aporta –en muchas ocasiones- sus dispositivos tecnológicos y asume los costes indirectos ligados al trabajo (equipamiento del puesto de trabajo, energía, luz y limpieza). Emerge la oficina móvil desligada del espacio físico; y la comunicación a través de la nube permite almacenar información de manera casi ilimitada. 

Desaparece el tiempo de desplazamiento a la vez que aumenta de manera importante la intensidad y el tiempo de trabajo. El trabajo por proyectos o por objetivos flexibiliza los tiempos en pos de los resultados. A la vez que existe la sensación de una enorme soledad por parte del trabajador, el cual debe dar cuenta sobre resultados sin contar con el apoyo de los compañeros. Mientras los riesgos laborales se acrecientan: la fatiga, el cansancio mental y las malas posiciones físicas pueden estar en el origen de otras enfermedades. 

Según Neffa, el teletrabajo no desaparecerá, adquirirá nuevas formas. Con ventajas para las empresas: reducción del tamaño de las empresas, del capital fijo y de los gastos de funcionamientos (administrativos, telefonía, energía, agua, etc.); de las tasas de absentismo y de bajas por enfermedad; y de pago de horas extra. A la par que se alargan las jornadas laborales e intensifica el trabajo, se eleva la productividad y se sofistican los sistemas de control, vía tecnologías de la información y la comunicación (TIC´s). 

Por su parte, los trabajadores reivindican la ausencia de tiempo de desplazamiento; el distanciamiento de espacios tóxicos; la posibilidad de compatibilizar mejor el trabajo con las tareas del hogar; y el interés por ampliar el tiempo de ocio. 

Mientras, en el hogar se abren nuevos espacios de conflicto y negociación con el riesgo de ampliar la desigualdad entre hombres y mujeres. Se desvanecen las fronteras entre ocio, trabajo, privacidad e intimidad. El uso de la TIC´s convierte el hogar en un lugar de disputa por los recursos y por el espacio, en los cuales quedan atrapados todos los miembros de la unidad familiar, contribuyendo a extender la jornada de trabajo. 

Todo ello demanda, según el ponente, la regularización del teletrabajo, el cual debe ser voluntario y libre, con derecho a la reversión. Destaca que los teletrabajadoras/es deben gozar de los mismos derechos de los trabajadoras/es presenciales a la par que se deben transferir al capital los costes de producción asumidos por el trabajador. Además de gozar de un sistema de seguridad laboral, en el cual deben ser facilitados los medios (sillas, escritorios, equipos, etc.), contemplando aspectos ergonómicos. 

Neffa afirma que es probable que se dé inicio a un régimen mixto: casa y oficina. Desde nuestro punto de vista, el teletrabajo o su asunción de manera mixta puede ser una oportunidad para las y los trabajadoras/es, por ello debe ser regulado a la par que debe plantearse nuevas formas de lucha colectiva por un trabajo digno, mediadas por el proceso de digitalización. 

También señala que se ha precarizado el empleo, al emerger con mayor fuerza el trabajo autónomo y el trabajo negro o informal, vía las grandes plataformas (como Uber). Esto individualiza el trabajo, a la par que debilita el margen de acción sindical, y las condiciones y seguridad en el trabajo. 

Por motivos de formato de nuestro blog, invitamos a escuchar el conversatorio con Carlos Celis y Ruth Quevedo. Celis llama la atención sobre cómo las TIC´s afectan el trabajo y al conjunto de las relaciones sociales, al condicionar el tiempo y el espacio que habitamos, la familia y las relaciones de amistad. Demanda la construcción de una amplia plataforma política que vaya más allá de las organizaciones sindicales, para reivindicar: la automatización plena pero sobre la base de otro tipo de relaciones sociales; la redistribución del ingreso y el tiempo; y la politización de la enfermedad. En fin, invita a repensar la sociedad, a luchar por evitar que la economía defina en qué sociedad queremos vivir. 

Mientras, Quevedo llama la atención sobre la necesidad de reflexionar sobre la economía popular; la urgencia de construir una alianza público/comunitaria, público/popular. Ante el avance de la precariedad del trabajo y el crecimiento desmesurado del trabajo informal o en negro, es necesario ahondar en las identidades que se tejen en dichos espacios. Identidades que se construyen a través de vínculos como el cuidado y la solidaridad; de ahí la necesidad de construir lazos entre los trabajadores de la economía formal e informal. 


BIBLIOGRAFÍA 

Escuela Nacional Sindical, Julio 17 de 2020, El futuro del trabajo y los efectos de la pandemia. Participan: Julio César Neffa, Carlos Celis y Ruth Quevedo. Moderador: Alberto Orgulloso. 

https://www.facebook.com/escuelanacionalsindicalcolombia/videos/280156266580121

domingo, 21 de junio de 2020

MIGRACIÓN E INTERSECCIONALIDAD

Desde el enfoque de la Interseccionalidad, Fernández et al. (2020) analizan la migración de mujeres colombianas en Chile. Bajo esta perspectiva analítica reflexionan sobre las distintas bases en que se sustenta la desigualdad de oportunidades y discriminación de las migrantes debido a la intersección de múltiples categorías sociales como la condición de género, raza, etnia, clase social y situación regular, entre otras. Resaltando que la pertenencia a estas múltiples categorías sociales se traduce en opresión o privilegio. 


Los autores señalan que la interseccionalidad complejiza la interpretación de los procesos de discriminación de las mujeres colombianas en Chile. Por un lado, la vinculan a la división internacional del trabajo reproductivo por género, al asignarle segmentos de mercado de trabajo secundario. Por otro lado, la pervivencia de elementos culturales racistas, construidos desde tiempos coloniales, configura procesos de racialización y sexualización. 

El imaginario de sexualización de la “mujer negra colombiana” sexualiza sus cuerpos, genera aprensión en el interior de los hogares chilenos al ser vista como amenaza, siendo dichas mujeres excluidas del trabajo doméstico, que está abierto a mujeres bolivianas y peruanas, asociadas a una actitud servil y de sumisión. Estos estigmas devalúan su negritud y gereran estereotipos que desencadenan en situaciones de discriminación y violencia verbal y física. 

Pero la racialización va más allá de los rasgos físicos, incluye la discriminación y violencia por las diferencias de acento, idioma, religión y costumbres. Esta situación hace que un cuerpo o persona racializado/a esté en distinta posición que una persona que se considera en una situación superior, bien por su “color” o pertenencia a una determinada “comunidad”. De ahí, que si bien las mujeres negras sufren mayores procesos de discriminación y estigma social, en general los cuerpos de las mujeres colombianas están racializados por otra diversidad de categorías. 

Buena parte de las mujeres colombianas acceden a los sectores del comercio y los servicios, en la esfera de atención al cliente. La gran mayoría de ellas han finalizado los estudios de bachillerato o educación secundaria y algunas cuentan con estudios técnicos o profesionales. El trabajo sexual no es el que las representa, a pesar de que en el imaginario colectivo sean etiquetadas con dichas ocupaciones, invisibilizando situaciones de abuso laboral en otros contextos. 

Los autores llaman la atención de ahondar en investigaciones que muestren las múltiples experiencias laborales por las cuales transcurren las trayectorias laborales de las mujeres colombianas, para evitar la reproducción de discursos estigmatizadores de orden racial y sexual. 

Igualmente, alertan sobre los procesos de discriminación asociados a la situación de regularidad: “con o sin papeles”. El enfoque de la interseccionalidad complejiza los problemas de exclusión social, llama la atención sobre la necesidad de no centrar la atención en una sola categoría social, llámese género, clase social o raza, por ejemplo. La interseccionalidad de dichas categorías sería el camino. 


BIBLIOGRAFÍA 

Fernández Labbé, J., Díaz Allendes, V., Aguirre Sanhueza, T. y Cortínez O’Ryan, V. (2020). Mujeres colombianas en Chile: discursos y experiencia migratoria desde la interseccio- nalidad. Revista Colombiana de Sociología, 43(1), 17-36.

domingo, 31 de mayo de 2020

El TELETRABAJO COMO PROPUESTA MEDIOAMBIENTAL

Contaminación en Madrid antes y durante
la crisis del COVID-19
La crisis del COVID-19 ha generado muerte, miedo y dolor por todo el mundo. Pero las medidas adoptadas han generado importantes descensos en la contaminación mundial, especialmente en las grandes ciudades.

En ese contexto, el teletrabajo ha tenido un impulso enorme. En países como España, según la Encuesta de Población Activa (EPA) el 39% de la población activa está trabajando desde casa. Y esa cuestión tiene un papel fundamental en la reducción de la contaminación en las grandes ciudades.

El teletrabajo ha sido hasta ahora reclamado desde la esfera de los derechos laborales. Porque facilita la conciliación y elimina el tiempo de desplazamiento al trabajo. Pero la experiencia del coronavirus demuestra que el teletrabajo debe estar en la agenda de las reclamaciones medioambientales. Junto a la limitación de las emisiones, el impulso de energías limpias, el consumo a nivel local o la reducción de vuelos de corta distancia.