Ya nos hemos referido al paquete estadístico SAS en entradas anteriores. Cuando hablamos del uso de macros en dicho programa, es fácil encontrar a personas que opinan que las macro llenan la CPU del equipo, ralentizando los procesos. Esto no siempre es verdad y, además, disponemos de la posibilidad de desactivar o borrar una macro una vez que se ha creado y ha desempeñado su papel dentro de un proceso determinado. Incluso podríamos crear macros que desactivan otras macros.
No todos los usuarios de SAS saben cómo desactivar una macro. La forma de hacerlo es muy sencilla, utilizando el comando %symdel. En el cuadro siguiente vemos como crear la macro ‘sociologianeces’ con el comando %let, y la manera de borrarla con el comando %symdel. El comando %put nos muestra la ejecución o no ejecución de la macro.
%let sociologianeces='Sociología Necesaria';
%put sociologianeces=&sociologianeces;
%symdel sociologianeces;
%put sociologianeces=&sociologianeces;
Podéis copiar y pegar este código para ejecutarlo en vuestro SAS. Y, ya sabéis, con esta posibilidad tenéis un argumento más para convencer a los enemigos de las macros.
Hace falta una reflexión sobre el trabajo, los derechos humanos, el planeta. Mejorar los métodos de aproximación a la realidad. Hay una sociología necesaria. Un lugar de encuentro acerca de métodos de investigación, herramientas conceptuales y resultados de estudios, desde una mirada interdisciplinar. Una ventana para reflexionar realidades no problematizadas. Un espacio de apoyo profesional en métodos, diseño de proyectos de investigación e intervención y asesoría en tratamiento de información.
martes, 8 de septiembre de 2015
martes, 1 de septiembre de 2015
¿QUÉ ES INTERCURTURALISMO?
El interculturalismo emerge como un cuestionamiento al multiculturalismo. Plantea la existencia y convivencia de diversas culturas en el marco en la igualdad política, pero bajo el principio de dar validez y dignidad a dichas culturas. Además de construir luchas y caminos posibles de manera conjunta.
Desde la filosofía de la interculturalidad planteada por Raúl Fornet-Betancourt (1994), la interculturalidad parte de establecer un diálogo intercultural basado en el reconocimiento y respeto de las diversas formas de progreso y desarrollo humano. Esto supone entrar en contacto con el otro, interactuar con el otro y compartir el mundo de sus vivencias para hacer del espacio intercultural un mundo de encuentro con el otro desde su estar y ser.
Igualmente, cuestiona la racionalidad monológica que sustenta el racionalismo de la modernidad, apostando por el reconocimiento y validez de otro tipo de racionalidades.
Destaca la necesidad de fortalecer políticamente las organizaciones para brindar mayor capacidad discursiva a las culturas de cara a su integración en el marco de la diversidad histórica. Esto es, validar la capacidad de las diversas comunidades para construir sus propios modelos de desarrollo pero reconociendo a la vez la existencia realidades comunes compartidas, las cuales plantean la necesidad de adelantar demandas y acciones conjuntas con miras a construir un eje de encuentro común, basado en el diálogo a partir de la diferencia histórica.
Es decir, “en ningún momento se trata de una síntesis cultural que va de todas las culturas a una sola, sino de culturas que se comparten sus diversidades para entretejer-se desde allí en otra con la cual se complementarían, sin necesidad de abandonar sus orígenes y lanaturaleza de sus tradiciones, símbolos, ritos, magias, epistemes” (Fornet-Betancourt, 1994).
REFERENCIAS
Fornet-Betancourt, R. (1994) Filosofía intercultural. México: Pontifica Universidad.
Desde la filosofía de la interculturalidad planteada por Raúl Fornet-Betancourt (1994), la interculturalidad parte de establecer un diálogo intercultural basado en el reconocimiento y respeto de las diversas formas de progreso y desarrollo humano. Esto supone entrar en contacto con el otro, interactuar con el otro y compartir el mundo de sus vivencias para hacer del espacio intercultural un mundo de encuentro con el otro desde su estar y ser.
Igualmente, cuestiona la racionalidad monológica que sustenta el racionalismo de la modernidad, apostando por el reconocimiento y validez de otro tipo de racionalidades.
Destaca la necesidad de fortalecer políticamente las organizaciones para brindar mayor capacidad discursiva a las culturas de cara a su integración en el marco de la diversidad histórica. Esto es, validar la capacidad de las diversas comunidades para construir sus propios modelos de desarrollo pero reconociendo a la vez la existencia realidades comunes compartidas, las cuales plantean la necesidad de adelantar demandas y acciones conjuntas con miras a construir un eje de encuentro común, basado en el diálogo a partir de la diferencia histórica.
Es decir, “en ningún momento se trata de una síntesis cultural que va de todas las culturas a una sola, sino de culturas que se comparten sus diversidades para entretejer-se desde allí en otra con la cual se complementarían, sin necesidad de abandonar sus orígenes y lanaturaleza de sus tradiciones, símbolos, ritos, magias, epistemes” (Fornet-Betancourt, 1994).
REFERENCIAS
Fornet-Betancourt, R. (1994) Filosofía intercultural. México: Pontifica Universidad.
jueves, 27 de agosto de 2015
¿QUÉ ES MULTICULTURALISMO?
El multiculturalismo emerge como problema social en la década del 60 en Estados Unidos. Ello se dio en el contexto de conflictos raciales y sociales que develaban cómo bajo el mismo orden político (el democrático liberal) existían diversos órdenes culturales, religiosos y étnicos, entre otros. En este marco, se reflexionaba sobre si era posible tratar con igualdad a todas y todos los miembros y reconocer a la vez las identidades particulares. Es así como el multiculturalismo empezó a expresarse en medidas políticas y jurídicas orientadas a la aceptación y reconocimiento de la diversidad; a la vez que se configuraba como el lenguaje “político moderno de la identidad” a través del cual se denunciaba los procesos de exclusión de determinados colectivos.
Aunque su conceptualización es compleja, buena parte de los autores se orientan por el principio universal formulado por Walzer (1998): tratar a todos como seres libres e iguales”. Desde el liberalismo político, este principio tiene dos acepciones: una que prescinde de las diversas concepciones de “vida buena” para la organización política y aboga por la neutralidad política. Según dicha acepción, la función del Estado debe estar limitada la protección del único sujeto de derecho que es el individuo, aunque medien también instituciones políticas como la Declaración de los Derechos Humanos. Desde esta línea se cuestiona, por ejemplo, la regulación restrictiva del asilo y la regulación política que apuesta por el reconocimiento de la particularidad cultural y no a el autogobierno de las propias comunidades.
La otra línea, más nacionalista, plantea que el Estado debe promover los derechos e identidades de los diversos grupos, garantizando su supervivencia y transmisión generacional, pero bajo determinadas condiciones. El Estado debe regular este proceso en la medida en que es expresión de una comunidad nacional. Por ello le corresponde al Estado la tarea de construcción de una identidad nacional.
Si bien el multiculturalismo planteó un crítica moral para denunciar los vacíos y contradicciones del liberalismo, los “movimientos de emancipación” que emergen definen sus metas políticas y colectivas por la vía cultural; de ahí su heterogeneidad, fragmentación y atomismo.
En síntesis, el multiculturalismo colocó en el escenario académico, político y social el problema de las diferencias basadas en lo cultural, lo étnico, lo religioso, etc… y se cristalizó en una serie de políticas estatales que llevaron, incluso, a reformar la constitución política en algunos países en le medida en se reconocía la coexistencia de diferentes culturas y de un espacio político. Sin embargo, su forma de interpretación y ejercicio político no ha estado exenta de manifestaciones de racismo, etnocentrismo y segregación. De ahí la crítica que se plantea desde la perspectiva de la interculturalidad, concepto que abordaremos en una próxima entrada.
REFERENCIAS
Walzer, M. (1998) Tratado sobre la intolerancia. Barcelona: Paidós.
Aunque su conceptualización es compleja, buena parte de los autores se orientan por el principio universal formulado por Walzer (1998): tratar a todos como seres libres e iguales”. Desde el liberalismo político, este principio tiene dos acepciones: una que prescinde de las diversas concepciones de “vida buena” para la organización política y aboga por la neutralidad política. Según dicha acepción, la función del Estado debe estar limitada la protección del único sujeto de derecho que es el individuo, aunque medien también instituciones políticas como la Declaración de los Derechos Humanos. Desde esta línea se cuestiona, por ejemplo, la regulación restrictiva del asilo y la regulación política que apuesta por el reconocimiento de la particularidad cultural y no a el autogobierno de las propias comunidades.
La otra línea, más nacionalista, plantea que el Estado debe promover los derechos e identidades de los diversos grupos, garantizando su supervivencia y transmisión generacional, pero bajo determinadas condiciones. El Estado debe regular este proceso en la medida en que es expresión de una comunidad nacional. Por ello le corresponde al Estado la tarea de construcción de una identidad nacional.
Si bien el multiculturalismo planteó un crítica moral para denunciar los vacíos y contradicciones del liberalismo, los “movimientos de emancipación” que emergen definen sus metas políticas y colectivas por la vía cultural; de ahí su heterogeneidad, fragmentación y atomismo.
En síntesis, el multiculturalismo colocó en el escenario académico, político y social el problema de las diferencias basadas en lo cultural, lo étnico, lo religioso, etc… y se cristalizó en una serie de políticas estatales que llevaron, incluso, a reformar la constitución política en algunos países en le medida en se reconocía la coexistencia de diferentes culturas y de un espacio político. Sin embargo, su forma de interpretación y ejercicio político no ha estado exenta de manifestaciones de racismo, etnocentrismo y segregación. De ahí la crítica que se plantea desde la perspectiva de la interculturalidad, concepto que abordaremos en una próxima entrada.
REFERENCIAS
Walzer, M. (1998) Tratado sobre la intolerancia. Barcelona: Paidós.
lunes, 17 de agosto de 2015
STATISTICS.JNL, EL LOG HISTÓRICO DE SPSS
Al igual que otros programas, SPSS guarda un archivo histórico de todo el trabajo realizado. Se almacena el código de todos los comandos ejecutados, tanto desde los menús como desde la ventana de sintaxis. Esto nos permite recuperar trabajo realizado con anterioridad cuando, por ejemplo, los datos han sufrido cambios. Además, puede ser de gran ayuda para recuperar lo hecho antes de un apagón de luz o de un reinicio forzado de nuestro equipo informático.
Este log histórico es un archivo que se llama Statistics y tiene la extensión “jnl”. En las preferencias del programa (“Edición”, “Opciones”), podemos configurar la ubicación de este archivo a través de la pestaña “General”, apartado “Diario de la sesión”. La ubicación por defecto es “Documentos”, “SPSS Inc”, “Ibm Statistics [nº de la versión]”. En las citadas opciones podemos configurarlo para que añada (“append”) la sesión actual a las anteriores.
En principio, a no ser que lo hayamos vaciado, el log histórico o diario de sesiones de SPSS recoge todo lo trabajado desde la instalación del programa en nuestro equipo.
Podemos abrir el log en cualquier procesador de textos, desde donde podemos extraer los trozos de código que nos interesen; pero lo recomendable es abrirlo desde la ventana de sintaxis. Eso sí, en la ventana “abrir” debemos escoger como tipo de archivo “Todos los archivos”.
Espero que os haya servido de ayuda. No dudéis en escribir algún comentario si necesitáis profundizar más.
Este log histórico es un archivo que se llama Statistics y tiene la extensión “jnl”. En las preferencias del programa (“Edición”, “Opciones”), podemos configurar la ubicación de este archivo a través de la pestaña “General”, apartado “Diario de la sesión”. La ubicación por defecto es “Documentos”, “SPSS Inc”, “Ibm Statistics [nº de la versión]”. En las citadas opciones podemos configurarlo para que añada (“append”) la sesión actual a las anteriores.
En principio, a no ser que lo hayamos vaciado, el log histórico o diario de sesiones de SPSS recoge todo lo trabajado desde la instalación del programa en nuestro equipo.
Podemos abrir el log en cualquier procesador de textos, desde donde podemos extraer los trozos de código que nos interesen; pero lo recomendable es abrirlo desde la ventana de sintaxis. Eso sí, en la ventana “abrir” debemos escoger como tipo de archivo “Todos los archivos”.
Espero que os haya servido de ayuda. No dudéis en escribir algún comentario si necesitáis profundizar más.
lunes, 10 de agosto de 2015
CONJUNTOS DE VARIABLES EN SPSS
Los conjuntos de variables nos permiten movernos más ágilmente con los datos cuando manejamos una base de datos con muchas variables o columnas en SPSS. El procedimiento para su uso se divide en dos partes: definir el conjunto y usarlo.
Para crear un conjunto de variables debemos hacer clic en el menú “Utilidades”, y después “Definir conjuntos de variables”. En ese momento, veremos un menú emergente en el que en el lado inferior izquierdo encontramos la lista de todas las variables. De ellas, elegiremos las que forman parte de nuestro nuevo conjunto y las desplazaremos al panel inferior derecho. Después, colocaremos un nombre al grupo y haremos clic en el botón “Añadir conjunto”. Desde este panel podremos crear uno o varios grupos de variables.
La siguiente parte tiene que ver con el uso. Para ello, hacemos clic en “Utilidades”, “Usar conjuntos de variables” y activamos el conjunto ya creado que deseemos. Finalmente haremos clic en “Aceptar” y podremos ver en la vista de variables y en la vista de datos un panorama mucho más sencillo.
Un ejemplo de uso de estos conjuntos puede ser el análisis de un bloque determinado de variables dentro de una encuesta, o las comprobaciones que podemos hacer después de haber realizado trabajos de recodificación.
Para crear un conjunto de variables debemos hacer clic en el menú “Utilidades”, y después “Definir conjuntos de variables”. En ese momento, veremos un menú emergente en el que en el lado inferior izquierdo encontramos la lista de todas las variables. De ellas, elegiremos las que forman parte de nuestro nuevo conjunto y las desplazaremos al panel inferior derecho. Después, colocaremos un nombre al grupo y haremos clic en el botón “Añadir conjunto”. Desde este panel podremos crear uno o varios grupos de variables.
La siguiente parte tiene que ver con el uso. Para ello, hacemos clic en “Utilidades”, “Usar conjuntos de variables” y activamos el conjunto ya creado que deseemos. Finalmente haremos clic en “Aceptar” y podremos ver en la vista de variables y en la vista de datos un panorama mucho más sencillo.
Un ejemplo de uso de estos conjuntos puede ser el análisis de un bloque determinado de variables dentro de una encuesta, o las comprobaciones que podemos hacer después de haber realizado trabajos de recodificación.
martes, 4 de agosto de 2015
PROBLEMATIZACIÓN EN LENOIR
En una entrada anterior nos referíamos al concepto de problematización de Foucault. Dicho concepto puede completarse con la idea de construcción del problema social en Lenoir.La construcción de un problema social supone un verdadero trabajo social, en el sentido de Durkheim, que atraviesa por dos etapas:
1. El reconocimiento: hace visible una situación particular, la conviertea en “digna de atención”. Supone la existencia de grupos socialmente interesados en producir una nueva categoría de percepción del mundo social a fin de actuar sobre este último.
2. La legitimidad del problema como tal.
La problematización no se produce necesariamente a partir del simple reconocimiento público del problema, sino que supone una verdadera empresa de promoción para insertarlo en el campo de las preocupaciones del momento.
En suma, a estas transformaciones objetivas, sin las que no se plantearía el problema, se agrega un trabajo específico de enunciación y formulación públicas, es decir, una empresa de movilización: las condiciones sociales de esta movilización y de su éxito son otro aspecto del análisis.
El trabajo de enunciación del problema supone traspasar los ámbitos privado, social y público. Es por ello que las categorías con las que se construye la realidad y que se ofrecen a la mirada del sociólogo/a son el resultado de luchas e intereses.
REFERENCIAS
Lenoir, R. (1993). Objeto sociológico y problema social. En: Lenoir, R., Merllié,D. y Pinto, L., Introducción a la práctica sociológico (pp. 57-101). México: Siglo XXI Editores.
lunes, 27 de julio de 2015
MEDICALIZACIÓN EN FOUCAULT
Michael Foucault desarrolló este concepto en los años 60 analizando la génesis de la enfermedad mental. El paso de la “locura” de la Edad Media a la “sinrazón” y después a la enfermedad mental es un proceso de medicalización en el que los profesionales de la salud conquistaron espacios que en épocas anteriores no ocupaban .
Además, Foucault relacionó medicalización con las tecnologías disciplinarias del cuerpo y las tecnologías reguladoras de la vida. O con la intervención médica en el campo sexual. Procesos en los que la medicina impone su autoridad sobre los individuos, a la vez que contribuye al desarrollo del poder del estado (Foucault, 1977).
REFERENCIAS
Foucault, M. (1977) Historia de la medicalización. En: La vida de los hombres infames. Ensayo sobre desviación y dominación. La Plata (Argentina): Editorial Altamira.
Germain, M. (2007) Elementos para una genealogía de la medicalización. Revista Cátedra Pasarela, Nº 4.
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