miércoles, 2 de agosto de 2023

GANADERÍA VACUNA EN CATALUÑA: ENTRE LA REGULACIÓN Y LA DESREGULACIÓN

Tecnificación y concentración del capital en la ganadería vacuna
Según Camarero, desagrarización es la pérdida de centralidad que la actividad agraria ha tenido como base económica de las sociedades y hace referencia especialmente la disolución del papel director que ha tenido para la organización de la vida rural y en la configuración de las estructuras sociales de dichas áreas (2017, p. 165).

En ese contexto se sitúa el artículo de Marc Barbeta-Viñas y Marina Requena-i-Mora, que analiza la  evolución reciente del sector de la ganadería lechera en Cataluña. Destacan una fuerte reducción en el número de explotaciones familiares (se ha pasado de 4.329 explotaciones en 1992 a 429 en 2020). Ello está relacionado con procesos de concentración del capital y cierre de explotaciones familiares, así como de auge de un modelo ganadero de tipo agroindustrial en el que destaca la maquinización, el aumento de la productividad y la reducción de la mano de obra necesaria.

Los ganaderos perciben, además, un debilitamiento de las relaciones basadas en la solidaridad y la identificación como sector, además de una intensificación del trabajo y una caída de los márgenes.

Pero estas tendencias responden también a procesos de regulación y, al mismo tiempo, también de desregulación. Los primeros tienen que ver con las cuotas lecheras de la Política Agraria Común de la Unión Europea o los planes de diversificación económica del medio rural; pero los segundos se centran en procesos de liberalización que, al igual que en otros sectores, se han dado en la ganadería.


BIBLIOGRAFÍA

Barbeta-Viñas, M. y Requena-i-Mora, M. (2023) Revista de Metodología de Ciencias Sociales. Nº 57 enero-abril, 2023, pp. 97-122.

Camarero, L. (2017): Trabajadores del campo y familias de la tierra. Instantáneas de la desagrarización. Journal of Depopulation and Rural Development Studies, 23, 163–195.

domingo, 25 de junio de 2023

PROBLEMAS METODOLÓGICOS EN TORNO AL CAPITAL SOCIAL

Imagen de libro de Marx
Según María Eugenia Cardenal (2006), el capital social es la variable que mide la colaboración social entre los diferentes grupos de un colectivo humano y el uso individual de las oportunidades surgidas a partir de ello a partir de cuatro fuentes principales: el afecto, la confianza mutua, las normas efectivas y las redes sociales. K. Marx fue el primero en utilizar este concepto a mediados del siglo XIX, pero no fue hasta finales de los años 90 cuando el concepto vivió su mayor impulso. Hay que destacar también al sociólogo y politólogo estadounidense Robert Putnam (2000).

Se han definido tres tipos de capital social: el bonding, que hace referencia a profundizar las relaciones existentes; bridging, que implica la creación de relaciones más allá del círculo social existente; y linking, que se refiere al establecimiento de relaciones con líderes o funcionarios gubernamentales en relación con el poder y la influencia.

Alejandro González Heras (2023) analiza críticamente la operacionalización que se ha hecho de estos conceptos y sus conclusiones son bastante demoledoras: problemas de validez, los indicadores no se ajustan a lo que tienen que medir. Así, existe un solapamiento entre indicadores de bonding y de bridging, así como una ambigüedad empírica en la elección de todos los indicadores. Todo esto se debe a la falta de un diseño ad hoc para medir el capital social y a la debilidad de los referentes empíricos utilizados, que generan problemas de validez de constructo en el caso de los indicadores de linking.

Nos parece de gran interés la aportación de González Heras, que pone de manifiesto nuevas formas de inhibición metodológica que se están produciendo en actualmente en las ciencias sociales.


BIBLIOGRAFÍA

Cardenal, M.E. (2006) Sociología. Las Palmas de Gran Canaria: Universidad de Las Palmas.

González Heras, A. (2023) Los tipos de capital social bonding, bridging y linking: una revisión de los indicadores cuantitativos utilizados para su operacionalización. En: EMPIRIA. Revista de Metodología de Ciencias Sociales. N.o 58 mayo-agosto

Marx, K. [1849] (1933). Wage-labour and Capital. New York: International Publishers.

Putnam, R (2000) Bowling Alone: The Collapse and Revival of American Community, New York: Simon & Schuster.

martes, 30 de mayo de 2023

EMPRENDIMIENTO SOCIAL: NEOLIBERALISMO Y PODER

Emprendimiento social
Nos parece de gran interés el abordaje del emprendimiento social que realiza Óscar Sáez (2023) desde el concepto de poder, al abrigo de la teoría de Foucault y desarrollos posteriores de la misma.

Sáez define un nuevo proceso en el que las personas emprendedoras están siendo presentadas con atributos ligados a la ciudadanía y la sociedad civil, en el marco de una lógica neoliberal que abarca desde el consumo a las formas de organización de la fuerza de trabajo, pasando por la intervención del estado (y su adelgazamiento).

Nos parece muy válida la utilización del concepto de tecnologías del yo, entendiendo estas tecnologías como compuestas por diferentes dispositivos (las regulaciones jurídicas, los discursos expertos, la economía, entre otros) mediante los cuales se domestican los cuerpos, las poblaciones y sus modos de acción (Foucault, 1978).

Se estimulan las capacidades individuales como parte de una dominación sociopolítica que disciplina desde la psique, incidiendo sobre las emociones, con estímulos positivos con el objetivo de maximizar el rendimiento del sujeto (Han, 2014). Incluso la misma creatividad es definida desde los intereses de la institución promotora del emprendimiento, que vigila de manera panóptica lo que sucede en el centro de innovación.

Nos parece recurrente la referencia de Sáez al creciente papel de promotores del emprendimiento social como consultoras y financiadores que estarían actuando como dispositivos de poder que normativizan y promocionan el emprendimiento social a través de la lógica de los negocios. Sin embargo, cabe señalar que ciertas lógicas neoliberales van más allá del emprendimiento social asignando a consultoras multinacionales el papel de árbitros en problemas de primer nivel. Ejemplo de ello es la reciente decisión del gobierno de España, que ha designado a la consultora Deloitte para diseñar la agencia que se encargará de regular la inteligencia artificial en el país.



BIBLIOGRAFÍA

Foucault, Michel (1978) Seguridad, territorio y población. Curso del Collège de France (1977-1978). Fondo de Cultura Económica.

Han, Byung-Chul (2014) Psicopolítica. Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder. Herder.

Sáez, Óscar (2022) Dispositivos gubernamentales y procesos de mercantilización del bien común en una incubadora de emprendedores sociales. Encrucijadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales, 22(2), a2211.

lunes, 15 de mayo de 2023

CONGRESO COLOMBIANO DE ESTUDIOS DEL TRABAJO 2023

Imagen de la Convocatoria
Organizado por la Asociación Colombiana de Estudios del Trabajo (ACET) con el lema “Trabajo en América Latina: cambios políticos y permanentes desigualdades” se convoca el Congreso Colombiano de Estudios del Trabajo, que se celebrará en la sede de Bogotá de la Universidad Javeriana del 27 al 29 de septiembre de 2023.

El evento reflexiona en torno a la necesidad de cambios políticos que regulen el mercado laboral y parte de los siguientes ejes:

    1. Mercados de Trabajo Rurales

    2. Estudios de derecho y relaciones laborales

    3. Trabajo, género y mujer

    4. Precariedad y trabajos atípicos

    5. Trabajo, subjetividad e identidades

    6. Desempleo, Informalidad y mercado de trabajo

    7. Trabajo y cuarta revolución industrial

    8. Trabajo, Desarrollo, Desigualdad y Territorio

    9. Historia del trabajo y los trabajadores

    10. Trabajo y juventud

    11. Sindicalismo, organización de los trabajadores y negociación colectiva

    12. Salud, trabajo y pensiones

    13. Otros temas no incluidos en los anteriores

En una primera fase (hasta el 15 de junio), se recogerán resúmenes de no más de 600 palabras de las propuestas para ponencias. Del 16 de junio al 30 de julio se revisarán las propuestas y se emitirá respuesta de aceptación. El plazo de entrega de las propuestas definitivas se cerrará el 18 de agosto. 

Deseamos mucha suerte a la organización del Congreso, que es una necesidad en un contexto académico cada vez más adverso al impulso de los estudios sobre el trabajo.

domingo, 30 de abril de 2023

ACOSO SEXUAL EN LAS UNIVERSIDADES


Imagen de una pintada

Cada vez son más frecuentes las denuncias de acoso sexual en el ámbito académico. Es el caso de la reciente denuncia contra Boaventura Sousa Santos, famoso académico, sociólogo del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coimbra (Portugal), con importantes aportes en la construcción de la teoría colonialidad/decolonial en Latinoamérica.

Debido a las presiones, pintadas y denuncia de manera indirecta, a través de una publicación en la cual tres exinvestigadoras de la institución denuncian el acoso sexual sufrido (Negreiros y Pina, 2023) , la universidad por fin decide abrir una investigación con miras a construir “una comisión independiente en un breve período de tiempo, que será responsable de identificar las fallas institucionales e investigar la ocurrencia de la referida conducta antiética” (Esquerda, 2023).

Boaventura Sousa Santos se defiende de estas acusaciones y señala que para él, “el objetivo [de la misma] es echar barro sobre los que se destacan y luchan por un mundo mejor. El neoliberalismo está robando al alma la solidaridad y la cohesión social y creando subjetividades que canalizan sus resentimientos en acusaciones que saben que no pueden ser efectivamente contradictorias” (Esquerda, 2023).

La primera reflexión sobre acoso sexual en el ámbito académico se presenta en 1974, en la Universidad de Cornell (USA), como resultado de las experiencias sufridas y narradas por un grupo de feministas. Lentamente el acoso sexual fue construyéndose como un problema social que tuvo expresión en el campo legal (1986 en USA y 1995 en España), y posteriormente ratificado en acuerdos de orden internacional. Sin embargo, los estudios señalan que aún no se ha configurado como un verdadero problema social en el ámbito académico, que el acoso sexual es un concepto difuso para buena parte de los y las estudiantes; y que las universidades, especialmente las privadas, no han adelantado de manera suficiente una reflexión, formación, protocolos y programas de evaluación con miras a prevenir este tipo de violencia. Por lo cual las y los estudiantes se sienten desprotegidas/os; mientras los y las profesores/as siguen siendo figuras intocables, en pos de salvaguardar el buen nombre de las instituciones (Alonso- Ruido, et al., 2021).

Tal como señala el equipo de estudiosas de género de la Universidad (Ferrer Pérez, et al., 2014), el acoso sexual, por un lado, es un problema de poder, no un problema sexual; y por otro, no sólo es un problema de poder jerárquico sino de género. En este sentido, supone abuso de poder para demandar o exigir satisfacciones sexuales no deseadas por la víctima; sumado a la existencia de relaciones patriarcales, las cuales contribuyen a invisibilizar el problema y a que éste sea asumido en soledad por la víctima (Teresa Torns y cols. (1996, citado por ). Por ello, los datos arrojan que son las mujeres las que sufren más acoso sexual, “están más expuestas porque sufren muchos comportamientos machistas propios de una cultura patriarcal, carecen de poder, porque se encuentran en situaciones más vulnerables e inseguras, por la falta de confianza en sí mismas, porque han sido educadas por la sociedad para sufrir en silencio o, incluso, porque corren peligro de ser acosadas cuando son percibidas como competidoras por el poder (CINTERFOR, 2009, citado por Ferrer, 2014)”. Esto no obvia que los hombres cada vez más sufran acoso sexual, en especial si pertenecen a la comunidad LGTBIQ+.

El acoso sexual incluye un amplio abanico de conductas de carác¬ter sexual no deseadas, ofensivas y amenazantes para la víctima, que pueden ir desde atención sexual no deseada, gestos y/o actitudes, hasta conductas verbales o físicas (Nielsen et al., 2010).

Desde el blog celebramos la valentía de mujeres y de hombres que se atreven a denunciar el abuso de poder por parte de la jerarquía profesoral en las instituciones académicas, porque el daño causado va más allá de interrumpir trayectorias académicas y laborales, atenta contra la dignidad y fragilidad de los y las estudiantes, contra su integridad física y moral. Por ello, cabe la necesidad de arropar y solidarizarse con las y los denunciantes, de demandar protocolos de prevención, de discutir en los campos universitarios sobre qué es acoso sexual y cómo podemos luchar contra él, además de demandar a las instituciones universitarias un compromiso real en contra de éste.


BIBLIOGRAFÍA

Alonso-Ruido, Patricia; Martínez-Román, Rosana; Rodríguez-Castro; y María Victoria Carrera-Fernández (2021). El acoso sexual en la universidad: la visión del alumnado. Revista Latinoamericana de Psicología, 53, 1-9.

CINTERFOR (Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional) (2009). El acoso sexual. Recuperado el 17 de marzo de 2010. en: http://www.cinterfor.org.uy/mujer/doc/cinter/pacto/cue_gen/aco_sex.htm

Ferrer Pérez, Victoria; Navarro Guzmán, Capilla; Ferreiro Basurto, Virginia, Ramis Palmer, M. Carmen; Escarrer Bauzà, Catalina (2014). El acoso sexual en el ámbito universitario: elementos para mejorar la implementación de medidas de prevención, detección e intervención. Ministerio de sanidad, servicios sociales e igualdad.

Negreiros, Adriana y Pina De Universa, e Rute. En: Universa, 11/04/2023 17h09. https://www.uol.com.br/universa/noticias/redacao/2023/04/11/sociologo-portugues-boaventura-de-sousa-santos-e-acusado-de-assedio-sexual.htm?s=08&cmpid=copiaecola

sábado, 1 de abril de 2023

ECONOMÍA MORAL DE LA MULTITUD EN THOMPSON

Imagen de Edward Thompson
Edward Palmer Thompson (1924-1993) desarrolló el concepto de economía moral de la multitud en dos períodos diferenciados de su obra. El primero es la publicación de “La economía moral de la multitud inglesa en el siglo XVIII” (1979), en que el concepto se centra en los llamados ”motines de subsistencia” que se produjeron durante ese siglo en dicho país. A partir de ese momento, el autor inicia un proceso de extrapolación de ese concepto a otras realidades geográficas e históricas, que culmina con la publicación de “La economía moral revisada” (1995).

Destaca, en primer lugar, la concepción de la clase social como una experiencia y un proceso histórico en lugar de una categoría estática.

En segundo lugar, sobresale la contraposición entre economía moral vs economía de mercado. Lo legítimo no concuerda siempre con lo legal: no es lo mismo código legal que código popular. Ello es lo que provoca el conflicto entre las clases hegemónicas y las clases subalternas. Por eso, Thomson habla de las prácticas de acción directa asociadas con ese conflicto: la insubordinación y la rebelión de la multitud.

En tercer lugar, la economía moral de las multitudes tiene también un sentido histórico de lo cultural, de las costumbres, las creencias, las emociones y el sentido común de las clases más oprimidas. La evocación a los de abajo, por oposición a los de arriba tiene su origen en la definición de la economía moral de la multitud (op. cit., 1979).

BIBLIOGRAFÍA

Thompson, E. P. (1979). La economía moral de la multitud en la Inglaterra del siglo vxiii. En Tradición, revuelta y consciencia de clase. Estudios sobre la crisis de la sociedad preindustrial (pp. 62-134). Barcelona: Editorial Crítica

Thompson, E. P. (1995). La economía moral revisada. En Costumbres en Común (pp. 294-394). Barcelona: Editorial Crítica.

domingo, 19 de marzo de 2023

CONVOCATORIA CLACSO: PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN Y FORMACIÓN EN SISTEMAS AGROECOLÓGICOS ANDINOS

Sistemas agroecológicos andinos
Con miras a impulsar la agroecología, sistema que busca rescatar e incorporar el conocimiento ancestral de las comunidades indígenas y campesinas mediante su sistematización y aplicación de métodos científicos, sobre la base de la agrobiodiversidad para la producción de alimentos manera sustentable; CLACSO y la Fundación Mcknight han lanzado la convocatoria de Investigación y Formación en Sistemas Agroecológicos Andinos, dirigida a Grupos de Investigación en Agroecología en las zonas altas de Ecuador, Perú y Bolivia.

Su objetivo es impulsar grupos de investigación agroecológicos basado en prácticas y metodologías de investigación-acción-participativas, con miras a impactar en el conocimiento de la agricultura familiar, de las comunidades locales e instituciones educativas locales y regionales.

El cierre de la inscripción es el 17 de abril de 2023 y la publicación de ganador@s será en junio de 2023. Las presentaciones elegibles por esta convocatoria tendrán una duración de 18 meses entre junio de 2023 y diciembre de 2024. La incorporación de metodologías de investigación-acción-participativa en cuestiones agrarias nos parece motivo suficiente para su difusión. Podéis encontrar la convocatoria en este enlace.

viernes, 3 de marzo de 2023

BALANCE MIGRATORIO 2022 EN EL SUR DE ESPAÑA

Las guerras, la vergonzosa desigualdad social, la pobreza y el sueño de vivir y transitar en otros mundos; han hecho de las migraciones una posibilidad para unos y un riesgo para otros, que ha desencadenado en su muerte, bajo el silencio cómplice de la Unión Europea.

El Informe Migratorio 2022 de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) es 
dramático, vergonzoso y clara expresión de violación del art. 14 de Declaración Universal de los Derechos Humanos: “toda persona tiene derecho de buscar y recibir asilo en territorio extranjero”; del art. 13 sobre el derecho a la libertad de movimiento: “toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado”; y de racismo institucional.

Políticas como la externalización de fronteras, cuyo objetivo es desplazar la gestión de las fronteras exteriores europeas hacia países del Sur, tratan de impedir la llegada de personas refugiadas e inmigrantes a través del despliegue de un extenso dispositivo militar. Con su hacer o no hacer desencadenan en la muerte o desaparición de cada vez más seres humanos, bien por las guerras o por el hambre o por el sólo hecho de atreverse a soñar vivir en otros mundos. Queremos mostrar las cifras para que cada uno saque sus conclusiones.

Como muestra la tabla 1, desde 1988 hasta 2022 han fallecido o desaparecido alrededor de 14.109

personas. Posiblemente el dato sea mayor pero, como señala el informe, son datos verificados a través de diferentes instancias. Que el 52% de las muertes o desapariciones hayan ocurrido en los últimos cinco años (entre 2018 y 2022), demuestra la existencia de una política disuasoria basada en el exterminio. Para el año 2022, 707 fallecieron y 1.194 personas desaparecieron en las aguas del Mediterráneo (ver Tabla 2). De las cuales 445 personas fallecieron y 885 desaparecieron en su intento de arribar a Canarias, en donde se producen casi el 63% de las muertes.

El 57,1% de los y las fallecidas/os son de origen subsahariano, que incluye países receptores de refugiados como Tanzania o Uganda y toda la región del Cuerno de África, que incluye Yibuti, Etiopía, Eritrea y Somalia; mientras el 41,5% proviene del Magreb (Muritania, Marruecos, Argelia, Túnez y Libia).

La frontera sur española es de tránsito: el sueño de buena parte de los jóvenes es continuar hacia Francia, Alemania e Inglaterra, entre otros países europeos.

Tal como señala el informe: “la externalización de las fronteras hace que Marruecos actúe como gendarme de Europa para contener a determinado perfil étnico de personas migrantes, a cambio de cientos de millones de euros” (2023:11). La subcontratación a Marruecos de la represión de las migraciones ha dado, temporalmente, sus frutos; solo la solidaridad y la movilización social servirán de barreras para contener esta estrategia basada en la masacre y el exterminio.


BIBLIOGRAFÍA

Asociación Proderechos humanos de Andalucia APDHA, 2023, Balance Migratorio 2022. #BalanceMigratorio22 en: https://www.apdha.org/balance-migratorio-2022-segunda-cifra-mas-alta-de-muertes-de-la-historia/

viernes, 17 de febrero de 2023

LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL II: LO LOCAL Y LO TRANSLOCAL

Conexión translocal
En esta tercera entrada sobre el pensamiento político de De Angelis, queremos detenernos en el problema de la escala: ¿es posible pensar la transformación social partiendo de lo común, de lo comunitario? ¿Desde lo micro? ¿No es un tejido social muy pequeño? ¿Lo común, lo comunitario, no debería entonces subordinarse a un proyecto con una perspectiva clara de cambio social, con un partido que lo dirija, cuyos líderes orienten dicho cambio?

De Angelis plantea que se está entretejiendo un ADN social que pone en cuestión el papel avasallador de los partidos para determinar cuál es la alternativa y el cómo llegar a ella. ADN expresado en la cada vez mayor emergencia de comunidades de producción social y de ayuda mutua que adelantan estrategias alternativas para la creación de bienes comunes y apostar por la reproducción de la vida de manera autogestionaria y autónoma. Las metas y aspiraciones de estas comunidades son diversas: cristalizan en batallas por la reducción del tiempo de trabajo, el aumento de los salarios, el acceso a la tierra, el transporte, la salud, el cuidado, la educación, el disfrute del tiempo libre y del espacio público, la igualdad de género y orientación sexual, entre otros. Lo común va más allá de los recursos materiales y objetivos (Linsalata, 2015). Es el entramado de relaciones sociales de cooperación y colaboración recíproca que se cultivan cotidianamente al interior de una comunidad organizada. Por ello es un proceso en construcción y deconstrucción permanente, de encuentros y desencuentros, no libre de contradicciones.

Es de destacar que De Angelis advierte sobre la necesidad de no romantizar las comunidades. Volver a lo local es retornar a aquello que extrañamos pero también a aquello que nos aleja: a relaciones patriarcales, a formas particulares de opresión y explotación, a culturas cerradas frente al otro -el forastero- quien es visto como sospechoso por su no pertenencia a la comunidad, a vínculos claustrofóbicos y a veces autoritarios, sustentados en el núcleo familiar tradicional. Por ello, en la práctica “volver” a lo local no es posible ni deseable. Porque, por un lado puede ayudar a la cohesión, pero también facilita la fragmentación.

Sólo a través de la conexión con el exterior mediante formas no competitivas, se podrá entretejer una serie de nodos sociales de comunicación que nos permitan relacionarnos en red, para desencadenar un proceso de perturbación lenta del modo de producción capitalista y con ello de transformación social, que dé cuenta de las diversas formas de organización y reproducción de la vida; que atiendan a una multiplicidad de alternativas posibles sobre la base de la construcción de lo común. Por ello, la translocalidad nos permite mucho más que “volver a” la localidad: nos permite inventar caminos que articulen lo mejor de ésta, aquellos aspectos que no queremos perdernos, junto con lo mejor de la translocalidad, la apuesta por el mundo que queremos vivir: “Buscamos patrones de intercambios humanos translocales que nos enriquezcan a todos”, como selaña el autor.

La tecnología actual posibilita la creación de lugares translocales en los que las comunidades puedan establecer redes para aprender del otro, para enriquecerse con el otro, para solidarizarse con el otro; por ello, las comunidades pueden estar en todas partes y superponerse. De Angelis señala que actualmente, seamos o no conscientes de ello, cada individuo es un nodo de una serie de redes competitivas o comunitarias, un lugar de relaciones sociales despiadadas o de relaciones que se apoyan mutuamente y son libres. El espacio de una nueva política hoy es precisamente la articulación de esta superposición, que es una responsabilidad tanto individual como colectiva. Sin embargo, esto también nos protege de la idea ingenua de que las comunidades florecen sin la práctica del aprendizaje continuo, del arte del compromiso social con el otro, de asumir la responsabilidad individual de la acción directa en cualquier ámbito de la vida. No sólo es una apuesta por la comunidad como fin en sí mismo, sino también por el cuidado del otro, por rescatar lo afectivo.

La transformación social se presentará lentamente, porque será el resultado de una apuesta cotidiana por la vida, tanto en el campo individual como colectivo; apuesta cuyos nodos configurarán redes para compartir experiencias y tejer interconexiones de solidaridad; el Estado deberá ser una “comunidad de comunidades”, no una institución que domine nuestras vidas. Para ser una comunidad de comunidades tiene que ser resultado de la articulación horizontal de las comunidades.

Es necesario repensar cómo la propuesta de Marx ha sido objetivada y puesta en acción en el campo político de una manera simplista, desencadenando, según De Angelis y pensadores latinoamericanos como Frantz Fanon, Aníbal Quijano, Silvia Rivera, Francesca Gargallo y Rodolfo Kusch y Raúl Zibechi, entre otros) en tres falacias que siguen orientando, en especial la del modelo, el quehacer político.


BIBLIOGRAFÍA

Linsalata, Lucía (2015). Tres ideas generales para pensar lo común. Apuntes en torno a la visita de Silvia Federici. Bajo el Volcán, año 15, número 22, marzo-agosto.

Massimo De Angelis (2003). Reflections on alternatives, commons and communities or building a new world from the bottom up. The Commoner N.6 Winter.




viernes, 3 de febrero de 2023

LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL: TRES FALACIAS DE LA IZQUIERDA

Imagen de la pensadora italiana
Con el ánimo de deconstruir los discursos políticos que han predominado en los movimientos obreros, Lucia Linsalata -apoyándose en Massimo de Angelis- devela las tres falacias de la izquierda.

La primera es la falacia de la política: se refiere a la idea de que es posible llevar a cabo una transformación radical de los modos y relaciones sociales de producción a través de un momento épico, revolucionario o, incluso, a través de una recomposición política que lleve a una victoria electoral de toma del poder, la cual desencadenará en la transformación de la sociedad.

La segunda es la falacia del modelo, en alusión a la idea que para transformar el actual sistema capitalista, necesitaríamos generar otro sistema igualmente desarrollado, eficiente y orientado a reemplazar el sistema anterior. Se sustenta en un supuesto modelo, en un deber ser revolucionario, que orienta las luchas.

Esto lleva a invisibilizar el entramado de acciones colectivas, de relaciones sociales basadas en estrategias en torno a lo común, a los ámbitos comunitarios, orientadas a la reproducción de la vida y no del capital. Es decir, se pierde de vista el aquí y el ahora, la multiplicidad de formas autogestionarias, que lentamente empujan procesos de transformación social, como un proceso de perturbación lenta del modo de producción capitalista.

La tercera es la falacia del sujeto, que se sustenta en la idea de que podemos construir un gran sujeto revolucionario que haga frente al capital, capaz de tomar el poder y de allí construir una sociedad socialista.

Estas tres falacias han permeado el pensamiento de las diferentes corrientes de izquierda e, incluso, según Linsalata, perviven. Especialmente la falacia del modelo impregnan incluso movimientos autogestionarios como el de los zapatistas en el sur de México.

Entrevistando a Lucía Linsalata, el profesor Arkadio (2023) señala que la izquierda ha interpretado de manera simplista a Karl Marx, olvidando las advertencias realizadas en los Grundrisse. En ellos, Marx tiene la oportunidad de reflexionar consigo mismo: “… en tanto la sociedad constituye las condiciones materiales de producción y sus relaciones correspondientes, si no hemos encontrado ocultas en ella -en la sociedad- las bases para una sociedad sin clases, entonces todos los intentos para hacerla explotar serán quijotescos”.

En la próxima entrada seguiremos reflexionado sobre la construcción de un nuevo discurso político, esfuerzo que algunos teóricos latinoamericanos también vienen desarrollando de la mano de las comunidades, aprendiendo de ellas, de su hacer cotidiano por apostarle a la reproducción de la vida.


BIBLIOGRAFÍA

Profesor Arkadio. 2023. Podcast La linterna de Diógenes. LDD16x18 - Repensar la Transformación social I. La falacia del modelo, del sujeto y de la política. https://www.ivoox.com/ldd16x18-repensar-transformacion-social-i-la-audios-mp3_rf_100773743_1.html.
 
Profesor Arkadio. 2023. Podcast La linterna de Diógenes. LDD16x19 - LDD16x19 - Repensar la Transformación social II - La cuestión de las escalas y los entramados comunitario-populares. https://www.ivoox.com/ldd16x19-repensar-transformacion-social-ii-audios-mp3_rf_100926283_1.html

viernes, 20 de enero de 2023

BIENES COMUNES Y COMUNIDAD EN MASSIMO DE ANGELIS

Foto del autor
Massimo De Angelis es un estudioso del cambio social, con cada vez más influjo en el pensamiento social y político latinoamericano. Bajo la firme convicción de que “otro mundo es posible”, pero desde la construcción de un discurso político distante, incluso, de los tradicionales planteamientos de la izquierda. Para lo cual es necesario hacerse eco de las necesidades y aspiraciones de los y las de abajo, pero fundamentalmente rescatar su práctica social, sus métodos y sus luchas.

Distante de un cambio radical, parte de dos conceptos: los bienes comunes y lacomunidad. Lo Commons sugiere alternativas no mercantilizadas, de apropiación colectiva, orientadas a satisfacer las necesidades sociales. El espacio de bienes comunes como el agua, la tierra, la energía, la salud, los espacios de encuentros comunitarios, lo afectivo, entre otras, supone el acceso directo a la riqueza social, acceso que no está mediado por relaciones competitivas ni por el mercado. Dichos bienes deben ser rescatados de los ámbitos del Estado o del mercado, creados y mantenidos por las comunidades, es decir por redes sociales, redes de ayuda mutua, solidaridad y prácticas de intercambio humano que no se reducen a la forma de mercado. Históricamente, el Estado ha arrebatado o asaltado la propiedad y gestión de bienes comunes a las comunidades; la perspectiva, según De Angelis, es recatar ese tejido de bienes comunes, tanto de manera local como translocal. Porque todo individuo o red de individuos es portador de alternativas. La idea es no pensar en un momento único y revolucionario, es pensar en una serie de nodos expresión de una pluralidad de “alternativas” a los procesos sociales. Para que, de esta manera, cada individuo se apropie del poder de decidir y tomar el control de su vida. Por ejemplo, la alternativa a trabajar ocho horas diarias son seis horas; la alternativa a la indignidad es la dignidad; la alternativa a la pobreza es elacceso a la medios de existencia; la alternativa a construir una presa y desarraigar comunidades enteras es permitir que éstas permanezcan en sus espacios ancestrales; la alternativa a envejecer en soledad es construir espacios comunitarios de encuentro y cuidado. En el marco de la construcción de un nuevo discurso político, emerge lo común como práctica social, como estrategia colectiva, para ampliar nuestros recursos sociales, afectivos, económicos y políticos. Es importante tomar conciencia de ello y hacer de la estrategia de lo común la garantía de la reproducción de la vida, no del capital. Lo común es creado y mantenido por las comunidades.

Aquí la segunda categoría de análisis, lo comunitario. Las comunidades emergen como espacios de relaciones horizontales, participativas, de inclusión, para decidir los fines y los medios del buen vivir, que garanticen la reproducción de la vida y no la producción y reproducción del capital. Por ello no deben ser separadas de la democracia directa, la cual tiene múltiples formas y expresiones en ese proceso de rescate, construcción y gestión de lo común. La idea no es rescatar espacios de lo común, como la gestión del agua y crear cooperativas que terminen siendo gestionadas y orientadas para reproducir el capital. La comunidad debe ser actor activo, con su hacer y participación en la gestión de este recurso comunitario. ¿Este nuevo discurso político supone la retirada del compromiso con el Estado? No, si bien hay que rescatar espacios comunitarios y bienes comunes asaltados por el Estado, se debe hacer uso del Estado para nuestros propósitos, donde la articulación de nuestras comunidades aún no puede alcanzar. Más aún, las oportunidades para construir comunidades sobre la base de bienes comunes están en todas partes, ya sea dentro de los vientres de las transnacionales o afuera, en los campos o en las calles de nuestras ciudades, en nuestras comunidades de vecinos, pero desde una perspectiva que trascienda lo utilitario, que se oriente a construir relaciones de solidaridad y cuidado del otro. En la siguiente entrada nos detendremos en las tres falacias de la izquierda, según esta perspectiva política crítica.


BIBLIOGRAFÍA

Massimo De Angelis (2003). Reflections on alternatives, commons and communities or building a new world from the bottom up. The Commoner N.6 Winter.

viernes, 6 de enero de 2023

PREMIO DE TESIS ANTHONY MINGUENÉ-FUNDACIÓN CIECST (SALUD EN EL TRABAJO)

Logo de la Fundación
La Fundación CIECST de estudios comparados sobre salud en el trabajo, vinculada a la Universidad de Burdeaux (Francia) lanza esta convocatoria con el objeto de distinguir a jóvenes investigadores que trabajen la ética en salud laboral y políticas públicas en salud laboral.

El galardón se orienta hacia la prospección, la innovación, la contribución práctica y el fomento de un enfoque comparativo.

Entre las bases de la Convocatoria podemos destacar que cada candidato debe presentar un resumen de su tesis de 500 palabras en francés, junto con un resumen detallado de 6 a 8 páginas como máximo. La solicitud debe enviarse al correo ciecst@u-bordeaux.fr en un plazo que termina el 15 de marzo de 2023. Las propuestas se pueden presentar en español.

El premio está encaminado a la difusión de trabajos de calidad y se compone de 3.000 euros que se destinarán a la publicación de un libro, un artículo y/o la traducción de un artículo derivado de la tesis premiada.

jueves, 22 de diciembre de 2022

SINDICALISMO EN LA ECONOMÍA DE LAS PLATAFORMAS

Imagen de un rider
Con anterioridad ya habíamos dedicado una entrada a
las supuestas ventajas de la flexibilidad característica de este sector de las plataformas digitales. Ahora, nos llega un interesante artículo sobre las condiciones de posibilidad de la acción sindical entre los trabajadores de este mundo laboral en auge.

Nos parece muy procedente retomar a Charles Tilly, historiador y sociólogo del trabajo, que en 2001 ya se refirió a la empresa del siglo XXI en el marco de una nueva mercantilización del trabajo al estilo del siglo XVII.

Como señala Köhler, el crecimiento más reciente de este tipo de empleo está ligado infraestructuras digitales para la comercialización de una gran variedad de productos (Amazon), servicios (Uber, Deliveroo, Glovo), trabajo (Upwork), alojamiento (Airbnb), etc. Pero en sus inicios, los protagonistas eran artistas, músicos, actores y profesionales más cualificados y con mayor poder de negociación de sus condiciones de trabajo que los actuales riders.

El autor esboza cuatro características del empleo de estos nuevos trabajadores de las plataformas: escasa capacidad de decisión en los procesos de trabajo; son fácilmente sustituibles; inexistencia de negociación alguna con el empresario en cuanto a precios, tiempos, modos de entrega; y, por último, existencia de un gran número de trabajadores disponibles para la realización de la tarea.

Todo ello incide en la dificultad para el desarrollo de un trabajo sindical, unida al fuerte aislamiento y a una autopercepción temporal de estos empleos. Si bien la adscripción a foros y redes sociales de denuncia aparecen como mecanismos de organización en recientes conflictos habidos en estas nuevas formas de trabajo.

Creemos que estas debilidades, unidas a la lejanía con un sindicalismo tradicional e institucionalizado, se configuran como barreras para el despliegue de la acción colectiva en un contexto de fuerte precarización. Falta por ver si las noticias que nos llegan a través de los medios de comunicación constituyen el arranque de una lucha necesaria o, si por el contrario, son la excepción que confirma la regla de la desregulación.


BIBLIOGRAFÍA

Köhler, H-D.(2022). Sindicalismo ‘Gig’ o la acción colectiva en la economía de las platafor-mas, Cuadernos de Relaciones Laborales, 38(2), 325-343

Tilly, Ch. (2001). “Welcome to the Seventeenth Century”. En P. DiMaggio (ed.), The Twenty-First-Century Firm (pp. 200-209). Princeton: Princeton University Press.

jueves, 8 de diciembre de 2022

PODER INSTRUMENTARIO, EL GRAN OTRO EN SHOSHANA ZUBOFF

Imagen del poder instrumentario
En esta oportunidad queremos detenernos el concepto de Poder Instrumentario de Shoshana Zuboff. El capitalismo de la vigilancia impone su voluntad a través de los dispositivos digitales, a los cuales la autora denomina Gran Otro. De manera silenciosa unas pocas empresas como Meta (antigua Facebook), Google y Amazon, capturan nuestros habitus, prácticas, deseos, sentimientos y sueños para comercializarlos y generar predicciones que serán vendidas a grandes empresas aseguradoras, de salud, concesionarios de autos, partidos políticos, entre otras; quienes a su vez pueden moldear nuestros comportamientos como consumidores, sujetos sociales y políticos.

Merced a la capacidad del Gran Otro, el poder instrumentario aspira alcanzar una condición de certeza y elevar con ello sus ganancias. Gracias a su capacidad de ubicuidad, la experiencia humana puede ser observable y medible, llamada por la autora como indiferencia radical. Según Zuboff, en 2018 el centro de inteligencia artificial de Meta estaba procesando billones de datos al día, para predecir alrededor de seis millones de datos de comportamientos. Pronósticos que nos son desconocidos, pero sí utilizados para orientar nuestros comportamientos; se sabe que determinada información puede desencadenar en reacciones más virulentas que otras, alimentar la homofobia, la xenofobia, el racismo, etc. Todo ello a espaldas de la ciudadanía. Por ello, el capitalismo de la vigilancia no es compatible con la democracia.

Posiblemente el sueño de Skinner expresado en su novela Walden Dos se pueda hacer realidad, en la medida en se pueda despojar a todos los individuos de todo significado reflexivo. Arendt vaticinó el potencial destructivo del conductismo:

“…Lo malo de las modernas teorías del conductismo no es que sean erróneas, sino que podrían llegar a ser verdaderas, que en realidad son las mejores conceptualizaciones posibles de ciertas tendencias claras de la sociedad moderna. Es perfectamente concebible que la era moderna —que comenzó con una explosión de actividad humana tan prometedora y sin precedente — acabe en la pasividad más mortal y estéril de todas las conocidas por la historia” (citado por Zuboff, 2020: 472).

Gracias al Gran Otro, el poder instrumentario logra amputar nuestra propia conducta; ahora alcanza su condición de certeza sin rozar nuestros cuerpos, sin derramar una gota de sangre, por ello tendemos a bajar la guardia. Nos están violando nuestro derecho a la información, derecho llamada por la autora un derecho epistémico. Por ello, según Zuboff, la acción debe orientarse a que los ciudadanos tengamos el derecho a decidir libremente qué información deseamos trasmitir, a que las instituciones -elegidas colectivamente- tengan control sobre dicha información y no sea monopolio de unas cuantas compañías que transitan con total libertad e impunidad en los mercados de futuros conductuales. La información obtenida por dichas compañías ha supuesto un asalto, un robo: nuestros datos nos pertenecen y se debe legislar de manera global sobre su uso y control, por ello es importante abrir la discusión pública a este asalto que hemos normalizado.


BIBLIOGRAFÍA

Zuboff, Shoshana, 2020. La era del capitalismo de la vigilancia. La lucha por un futuro humano frente a las nuevas fronteras del poder. Traducción de Albino Santos PAIDÓS Estado y Sociedad.

jueves, 24 de noviembre de 2022

SHOSHANA ZUBOFF: LA ERA DEL CAPITALISMO DE LA VIGILANCIA

Imagen de la autora
A través de nuestro amigo William López descubrimos a Shoshana Zuboff, socióloga estadounidense que, desde hace muchos años se ha dedicado a desentrañar la lógica del capitalismo actual, tal como en su momento lo hicieron Marx y Weber, entre otros. Su libro La era del capitalismo de la vigilancia, respaldada por cantidad de datos y entrevistas, tiene un formato que combina la rigurosidad propia de una investigación y la libertad de escritura propia del ensayo, aspecto este último que facilita su comprensión y cercanía. Intentamos esbozar algunas de sus ideas para animarlas/os a reflexionar sobre la sociedad que nos están tejiendo.

Una de las ideas centrales de Suboff es que la experiencia humana, traducida en datos de comportamientos, se convierte en la materia prima gratuita del capitalismo de la vigilancia. Si bien algunas compañías la utilizan para mejorar sus servicios, cada vez más es utilizada como como un excedente conductual privativo («propiedad») de las propias empresas capitalistas de la vigilancia para ser empleada en procesos avanzados de inteligencia de máquinas, con los que se producen productos predictivos que prevén lo que cualquiera de nosotros haremos ahora, en breve y más adelante.

Dichos productos predictivos son comprados y vendidos en un nuevo tipo de mercado de predicciones de comportamientos denominado mercados de futuros conductuales: captan nuestras voces, personalidades e, incluso, nuestras emociones. Mientras, los medios de producción están supeditados cada vez más a complejos y exhaustivos «medios de modificación conductual». En la adquisición de este tipo de mercancía se basa la potencialidad y desarrollo del capitalismo de la vigilancia. El que el comportamiento humano se torne en mercancía, traducido en datos conductuales predictivos, abre caminos de persuasión, de estimulación de ciertos comportamientos, de gustos y deseos, además de construcción de relatos que van más allá de la esfera del consumo y de la obtención de resultados rentables en el campo económico, desplegándose en los campos social y de la política.

En este proceso de reorientación desde el conocimiento hacia el poder, emerge una nueva forma de poder denominada por Zuboff instrumentarismo: ya no basta con automatizar los flujos de información referida a nosotros, el objetivo ahora es automatizarnos (a nosotros mismos). “El poder instrumentario conoce el comportamiento humano y le da forma, orientándolo hacia los fines de otros. En vez de desplegar armamentos y ejércitos, obra su voluntad a través del medio ambiente automatizado conformado por una arquitectura informática cada vez más ubicua de dispositivos «inteligentes», cosas y espacios conectados en red” (2020:17).

Arropados por el discurso de la libertad, por la seducción ante las múltiples posibilidades que nos brinda el acceso a las redes, por la ilegibilidad intrínseca de los proceso automatizados y por nuestra propia ignorancia, nos conectamos y vivenciamos intensamente esta experiencia; pero nuestro mundo offline -el que no está en línea- está siendo también expropiado. Todo nuestro comportamiento cotidiano está siendo incautado, cuando nos apoyamos en el GPS’s para desplazarnos a un lugar, cuando aparcamos; todas nuestras conversaciones, acciones y deseos están codificados como nuestros gustos y clips. Es así como nuestras vidas quedan reducidas a códigos de comportamiento que se comercian en mercados futuros conductuales, nuestras experiencias personales son convertidas en medios para los fines de otros, “ahora pagamos por ser dominados”. No somos clientes del capitalismo de la vigilancia, sus verdaderos clientes son los las empresas que comercian nuestros comportamientos futuros.

El capitalismo de la vigilancia es una lógica en acción y no una tecnología, por lo cual la lucha no debe enfocarse contra la tecnología en sí misma sino en contra del accionar de la misma, en la naturalización de que este hecho no tiene salida, que dicho accionar es inevitable. Es así como Zuboff lamenta cómo hace unas pocas décadas la sociedad estadounidense denunciaba las técnicas de modificación masiva de la conducta por considerarlas amenazas inaceptables a la autonomía individual y al orden democrático. Ahora la oposición se ha silenciado, nos hemos rendido, hemos naturalizado que es una condición propia de la tecnología y que no hay espacio para la política, para soñar en qué sociedad queremos vivir y cómo hacer uso de dicha tecnología.

Se impone el poder instrumentario manifestado en forma de una infraestructura computacional ubicua, sensitiva e interconectada en red que la autora llama el Gran Otro.

En próximas entradas ahondaremos en algunos de los conceptos y reflexiones expuestos por Shoshana Zuboff, quien desentraña los dispositivos tecnológicos y de poder que conforman el capitalismo de la vigilancia, convirtiéndonos en una gran colmena controlada y totalmente interconectada a la cual sucumbimos. No obstante, hay salida.


BIBLIOGRAFÍA

Zuboff, Shoshana, 2020. La era del capitalismo de la vigilancia. La lucha por un futuro humano frente a las nuevas fronteras del poder. Traducción de Albino Santos PAIDÓS Estado y Sociedad.

jueves, 10 de noviembre de 2022

BESA LA TIERRA: AGRICULTORES LIBRES DE IMPOSICIONES CONTAMINANTES

Otra agricultura es posible
Interesados en la lucha contra el calentamiento global, hemos visto el documental “Besa la Tierra: agricultura regenerativa”, dirigido en 2020 por Joshua Tickell y Rebecca Harrell.

Nos parece de gran interés el giro que están dando algunos agricultores de Estados Unidos, que se han planteado renunciar a las formas de cultivo impuestas por las grandes multinacionales de fertilizantes químicos y semillas transgénicas, con el visto bueno de las administraciones públicas del país.

Los protagonistas del documental abogan por la permacultura o agricultura permanente, que se orienta hacia el beneficio presente, pero sin descuidar que la tierra pueda seguir cultivándose en el futuro. Un elemento característico de este enfoque es que tanto seres humanos como plantas y animales conviven buscando una utilidad común.

La clave es aumentar el nivel de carbono de las tierras de cultivo que, además de mejorar la producción, facilita que se produzcan precipitaciones. Aparte de sustitutir los fertilizantes químicos por fertilizantes naturales como el compost o el humus de lombriz, se propone dejar de arar la tierra (o reducir el arado a la mínima expresión). De esta manera, se mantiene la riqueza del suelo en microorganismos. Además, se aboga por el pastoreo sobre las tierras de cultivo, pues la actividad de los rumiantes facilita que la planta libere en el suelo todos sus nutrientes, además de aportar un fertilizante natural a través de sus excrementos.

Que una comunidad de campesinos se haya organizado para romper con elementos impuestos a través de relaciones económicas y políticas estructurales y que, además, lo haga en favor de la conservación de nuestro planeta, es un movimiento social muy valioso.

viernes, 21 de octubre de 2022

MOVIMIENTOS SOCIALES, CRÍTICA A LOS APORTES DE ZIBECHI (III)

Movimientos sociales
En esta oportunidad queremos destacar algunas de las críticas a los aportes sobre los movimientos sociales realizados por Zibechi.

Zibechi destaca las movilizaciones de los movimientos sociales como resultado de las redes de relaciones sociales de la vida cotidiana más que fruto de organizaciones creadas para impulsar la acción colectiva. En este sentido, los lazos comunitarios son el eje de análisis para comprender la forma de organización, las reivindicaciones y las acciones colectivas, las cuales involucran de manera activa y afectiva a todos los miembros de la comunidad, destacando el papel de la mujer. Vínculos que no se construyen como medios para la toma del poder, porque los proyectos comunitarios se van construyendo y deconstruyendo de manera colectiva, en el día a día; son el resultado de las particularidades y singularidades de los colectivos, que avanzan en pos de una sociedad solidaria, amorosa y respetuosa del medio ambiente, pero distante de prefiguraciones sociales ideales y de estructuras que opaquen los lazos comunitarios. Es así como los vínculos configuran otros mundos, poderes no estatales y formas de producción y relaciones no capitalistas (Zibechi, 2003, p. 138).

En este sentido, como señala Cruz, el rescate de lo afectivo distancia a Zibechi de la explicación de la acción colectiva como resultado de una racionalidad instrumental. Por esa razón, Zibechi considera inapropiado el concepto de movimientos sociales, los cuales se generan en el marco de una “sociedad unificada, con un Estado, una justicia, un sistema político” (Zibechi, 2017, p. 13). En Latinoamérica las sociedades son más porosas, estas instituciones no abarcan toda la diversidad social, en ese sentido propone denominar la acción de dichos movimientos como «sociedad otra en movimiento» (2019:120).

A continuación destacamos algunos desacuerdos presentados por Edwin Cruz (2019) respecto a los aportes de Zibechi.

El autor centra sus desacuerdos, primero, en la división de los movimientos por Zibechi en institucionalizados y no institucionalizados. Destaca que confunde lo institucional con todo aquello que suponga jerarquía, organización o se mueva en la lógica vertical y representativa del Estado. Desconociendo que para movernos en el mundo social son indispensables los procesos de institucionalización, es decir, la existencia de patrones regulares; que, incluso, vivencian las mismas comunidades que él reivindica.

Otro aspecto a destacar por Cruz es su énfasis en el «poder como capacidad», sin considerar que en cualquier vínculo, incluso de tipo comunitario, también emerge el «poder como dominación». Por tal motivo, es difícil comprender cómo se despliega el poder y con él los conflictos dentro de las comunidades o acciones colectivas abordadas. Este análisis es opacado.

Tercero, la supremacía dada a lo colectivo sobre el individuo. Cruz se pregunta en qué medida es emancipatorio el vínculo comunitario. El desconocimiento de los procesos de individualización que permiten a los sujetos escapar de la sujeción de lo comunitario. Aunque no suele ser un problema a analizar, Zibechi destaca que en las comunidades las opresiones no se ocultan sino que se trabajan (2015, p. 191).

Cuarto, la propuesta de Zibechi se sustenta en el potencial emancipatorio de las comunidades, basado en su capacidad de constituirse en poderes no-estatales “poderes no separados, no escindidos de la sociedad, que no forman un cuadro aparte, ni para tomar decisiones, ni para luchar, ni para resolver conflictos internos” (citado por Cruz, 2019: 184), pero posiblemente esa amalgama a la que llamamos sociedad está tocada, incluso en Latinoamérica, por el capitalismo, por sus habitus y prácticas de consumo. Especialmente en un mundo globalizado bajo la hegemonía capitalista, de ahí que ese potencial emancipatorio comunitario se torne complejo, especialmente en zonas urbanas.

Por último, la reducción del Estado a un aparato burocrático jerárquico, que se configura sólo como una estructura que absorbe lo comunitario y da paso al mercado.

Posiblemente, las críticas presentadas por Cruz son pertinentes, pero el gran aporte de Zibechi, entre otros, es develar cómo el Estado ha ido arrasando con lo comunitario, la necesidad de rescatar el campo social como forma de construirnos sin necesidad de guiarnos por paradigmas cerrados, jerárquicos distantes de un reencuentro con la naturaleza; a la vez que dignifica el saber de las comunidades indígenas, dándole el estatus de saber ancestral, cotidiano y político, como ya señalábamos en anteriores entradas.


BIBLIOGRAFÍA

Cruz, Rodríguez, Edwin, 2019. Pensar los movimientos sociales en y desde América Latina. Una mirada crítica a la contribución de Raúl Zibechi. Estudios Políticos, 56, Medellín, septiembre-diciembre de 2019: pp. 175-197.

Zibechi, Raúl. (2003). Genealogía de la revuelta. Buenos Aires: Nordan- Comunidad, Letra Libre.

Zibechi, Raúl. (2015). Descolonizar el pensamiento crítico y las prácticas emancipatorias. Bogotá: Desde Abajo.

jueves, 13 de octubre de 2022

DESPOBLACIÓN Y MACROPROYECTOS DE ENERGÍA SOLAR

Imagen de una planta solar
El calentamiento global es un grave problema para nuestro futuro. Desde este blog apoyamos el desarrollo de energías renovables y alternativas a los combustibles fósiles o la energía nuclear. Pero nos parece relevante destacar algunos debates sobre los macroproyectos de energía solar que se están dando en algunas zonas despobladas.

Como publica el diario El Salto, en la comarca del Valle de Esgueva (que se encuentra entre las provincias de Valladolid y Burgos, en España) diversos fondos de inversión han planificado construir quince macroproyectos de energía solar, que suman un total de 90 hectáreas. La comarca vive desde hace décadas un fuerte proceso de despoblación y estos macroproyectos apuntan hacia llanuras de tierras cultivables.

ADVE, Asociación en Defensa del Valle de Esgueva, consiguió parar dos de ellos recogiendo 1000 firmas entre los 3000 habitantes de Renedo. Argumentando que la consolidación de estos macroproyectos de energía solar puede ser la puntilla para la definitiva desaparición de los pueblos que forman la comarca. Porque destinan una gran cantidad de hectáreas a los paneles solares sin apenas generar empleo, al mismo tiempo que destruyen una de las pocas fuentes de riqueza de este territorio: la agricultura y la ganadería extensiva.

El eslogan de la campaña de ADVE reza: “Renovables sí, pero no así”. No sólo por las consecuencias socioeconómicas, sino por el impacto medioambiental: las placas son incompatibles con la existencia de árboles y una pareja de águila imperial, especie en peligro de extinción, habita hasta ahora en el Valle. 

De este debate, surgen una serie de preguntas: ¿No sería preferible instalar paneles solares en los tejados? ¿Brindan los macroproyectos de energías renovables un verdadero beneficio para las comunidades en que se asientan? ¿De qué manera se puede alcanzar un equilibrio territorial en el esfuerzo hacia una transición ecológica? Posiblemente la respuesta a estos interrogantes esté en la regulación y en la soberanía de los territorios por encima del mercado.

jueves, 6 de octubre de 2022

¿RECONQUISTA O LUCHAS ENTRE REINOS CRISTIANOS? EL CID CAMPEADOR EN ZARAZOGA

Imagen del guerrero medieval
La figura de Rodrígo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, fue exaltada en el Romance del Mío Cid, que le convirtió en leyenda medieval un siglo después de su muerte. Ya en el siglo XIX, historiadores como Ramón Menéndez Pidal (1929) se encargaron de asociar su figura con una idea novedosa: la Reconquista de España.

Historiadores como Alberto Montaner (1998) o José Álvarez Junco (2019) constatan que la historia fue una herramienta al servicio del nacionalismo romántico español en el siglo XIX. En el caso de la figura del Cid, se mezcló leyenda y datos fidedignos, reforzando la idea de guerra religiosa (e, incluso, patriótica) en perjuicio de todos aquellos hechos que constatan la lucha por el territorio entre diferentes reinados y cortes.

Lo cierto es que este guerrero medieval combatió en 1063 también para uno de los reinos islámicos, la taifa de Zaragoza de Áhmad ibn Hud. En la batalla de Graus, Fernando I de Castilla apoyó al rey musulmán para evitar la expansión del Ramiro I de Aragón, que había constituido una alianza con el rey navarro Sancho IV para conquistar ese territorio.

Veinte años después de la batalla de Graus, Rodrigo Díaz de Vivar regresó a Zaragoza, esta vez por cuenta propia, para defender nuevamente al rey de la taifa musulmana, en su enfrentamiento armado con el Reino de Aragón.

Lo sucedido en Zaragoza muestra lo que fue tendencia predominante durante la Edad Media en la Península Ibérica: las luchas de poder entre los diferentes reinos cristianos, por encima de cualquier idea de Reconquista; y la existencia de señores de la guerra que, como el Rodrigo Díaz de Vivar, no dudaron en ponerse al mando de tropas religiosa y culturalmente opuestas. Muy lejos de ser agentes de una supuesta reconquista de España.


BIBLIOGRAFÍA

Álvarez Junco, José (2019) Utilización política de la historia. En: Cuadernos de Pedagogía nº 495, 2019, pp. 53-59.

Menéndez Pidal, Ramón (1929) El Cid Campeador. Madrid: Editorial Austral.

Montaner, Alberto (1998) El Cid en Aragón. Zaragoza: Caja de Ahorros Inmaculada de Aragón.

jueves, 29 de septiembre de 2022

ZIBECHI (II): ASPECTOS ONTOLÓGICOS Y METODOLÓGICOS

Fotografía del pensador uruguayo
Continuando con la reflexión de nuestra entrada anterior, cabe preguntarse ¿cómo adentrarnos desde la academia en esta mirada descolonizadora del poder popular? Para Zibechi, la academia debe asumir otros paradigmas ontológicos y metodológicos.

Primero, debe abordar el poder popular desde la mirada de autores y autoras subalternos/as que planten una mirada descolonizadora y despatriarcalizada del poder popular, por lo cual recomienda acercarnos a autores como: Frantz Fanon, Aníbal Quijano, Silvia Rivera, Francesca Gargallo y Rodolfo Kusch, entre otros/as.

Segundo, destaca la necesidad de dar estatuto académico a las palabras de los subalternos desde los pueblos indígenas, negros y mestizos y sectores populares, con miras a dar valor a sus cosmovisiones, especialmente aquellas no occidentales. Razón por la cual anima a acercarnos a la producción de la Escuela Zapatista y al trabajo de Francesca Gargallo que recoge las voces de las comunidades indígenas y le da el estatus de saber ancestral, cotidiano y político.

Tercero, propende por un compromiso ético que vincule la formación del investigador. Por un lado, rompe el distanciamiento entre sujeto-objeto, para transformarlo en un encuentro entre sujetos distintos que dialogan para construir conjuntamente conocimiento. Por otro lado, compromete la relación con el cuerpo: mi comprensión del otro es insuficiente si no asumo, aunque sea de manera temporal, sus vivencias cotidianas, su trabajo; si no siento sobre mi cuerpo la dureza del mismo, su incertidumbre, su desazón, es decir, si no vivencio física y mentalmente su trabajo, su mundo.

En síntesis su propuesta supone: “1) comenzar a pensar siguiendo las producciones teóricas subalternas, en especial latinoamericanas, y darles vigencia; 2) rescatar las palabras de los sectores populares y otorgarles estatuto dentro de la academia occidental; y 3) realizar un trabajo éticamente” (2015:15).


BIBLIOGRAFÍA

Zibechi, Raúl (2015). Entrevista. Es necesario descolonizar y despatriarcalizar el concepto de poder popular. Crítica y Resistencias. Revista de conflictos sociales latinomericanos, Nº 1. Años 2015, págs.. 6-18. Argentina.